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Una anónima oda romántica (con mucha mala leche) al portal inmobiliario más famoso de España

La editorial Barrett comienza su 'Catálogo a ciegas', una colección de libros sin autor, con Idealista, un poemario sobre la aventura de buscar casa y el hogar soñado como lugar al que volver.

 |   | 06/03/2026

Anónimo

Editorial: Barrett

Año de publicación original: 2026

Tres acepciones recoge el peculiar diccionario de este libro para el termino que le da título:

1. adj. Cualquier persona que sueña con un techo bajo el que vivir.

2. adj. Engañado, seducido.

3. f. Carta de amor al deseo de pertenencia, a encontrar un espacio en el que crear un hogar.

Porque desde hace tiempo, la sociedad española ha asociado el término "idealista" con la vivienday, más concretamente, con la batalla por conseguir una digna, barata y lo más aproximada a nuestros sueños como sea posible, que en general suele ser bastante lejos.

Un juego desde la portada

Este libro, editado por Barrett, hay que verlo, porque las fotografías que te hayan podido llegar de su portada no le hacen justicia. En realidad es un libro verde amarillento, del color corporativo de un popular portal de anuncios inmobiliarios que no voy a nombrar aquí ahora porque no creo que sea relevante.

Este libro no tiene autor. O mejor dicho, lo tiene pero no sabremos nunca quién es

Pero va cubierto de un forro sobre el que se ha impreso la imagen de un andamio que cubre todo el libro. Sin embargo, ese forro está impreso en papel cebolla, por lo que deja entrever las definiciones antes descritas que aparecen en la contraportada, así como el título de la cubierta —en una tipografía también bastante parecida a la de un portal inmobiliario online— bajo el que se puede leer las palabras: "ESCRITO POR" y después tres rectángulos negros de diferente longitud.

Porque sí, este libro no tiene autor. O mejor dicho, lo tiene pero no sabremos nunca quién es. Es el primer volumen del Catálogo a ciegas que va a publicar Barrett por su décimo aniversario. Ocho libros que verán la luz en 2026 sin autor. Porque para la editorial, lo que importa es lo de dentro. Y para los autores que se han prestado a este juego, el anonimato les permite hablar sin tapujos ni miedo a la crítica de lo que les dé la gana.

Querido propietario

Y lo que cuenta Idealista es tan inteligente como emocionante. Una colección de poemas con la vivienda como eje central. Con una primera parte titulada Palabras de amor a un comercial, en la que el humor le deja paso a la rabia y viceversa. Versos que emparejan el amor romántico y sus desvelos con la necesidad de conseguir una vivienda digna.

Así, El Propietario se convierte en el amor deseado, idílico, platónico... "El Propietario no me responde / insisto sin miedo como si el amor fuera solo repetición". Una relación desigual, en la que el amante anhela escuchar la voz del amado. "Cuantas veces te he esperado y no has venido / te he buscado y tú sin llegar / he deseado un mensaje / un solo mensaje tuyo".

Todos hemos amado alguna vez sin ser correspondidos. Todos hemos querido un piso que no ha sido para nosotros

Y entre poemas, nos encontramos fotografías de anuncios de pisos, de conversaciones de Whatsapp con propietarios, con comerciales de inmobiliarias, en las que todos nos podemos sentir representados. Porque todos hemos amado alguna vez sin saber si éramos correspondidos. Porque todos hemos querido un piso alguna vez que finalmente no ha sido para nosotros.

Y en ese futuro no realizado se materializa la relación que jamás fue. Vidas no vividas en espacios no habitados, con parejas que jamás supieron, siquiera, de nuestra existencia.

Te pareces demasiado a todo el mundo

Pero Idealista va todavía más allá. No se queda en la mera anécdota, en ese juego del amor y la vivienda, tan acertado. La segunda parte, Todo lo que un día tu fuiste, da un paso atrás para reflexionar sobre las viviendas de nuestro pasado, para presentar un diálogo con el hogar abandonado, con la casa de los padres, con el pueblo que nos vio nacer y nos vio partir en busca de un futuro, una vez más, idealizado.

La frustración del presente, la nostalgia, se apoderan entonces de este autor enmascarado. "Traiciono a mi ciudad natal / cuando decido no regresar". Y en el viaje al pasado, descubre cómo las palabras "familia" y "futuro" estaban cargadas de elementos que ahora ya no tienen. Impresiona comprobar cómo aquellas palabras y las mismas pronunciadas hoy remiten a significados diferentes.

Al final, nos parecemos todos tanto, que resulta cómico, si no fuera tan triste

La tercera parte se presenta entonces como una cruda realidad. Te pareces demasiado a todo el mundo, dice. Un verso cruel y revelador, que señala cómo cada vez somos más intentando conseguir las mismas cosas. "Quieren el mismo piso / el mismo trabajo / el mismo amor / quieren el mismo cuerpo / y no hay cuerpos de escultura para todos".

Porque dentro de nuestra individualidad, al final, nos parecemos todos tanto, que resulta cómico, si no fuera tan triste. "Deja de fingir que no hay cientos como tú / esperando el mismo desenlace". Porque todos pasamos por la vida, por nuestras diferentes casas, pensando que solo estamos de paso. Que el hogar de nuestros sueños —la vida de nuestros sueños—, estará al caer, será la siguiente.

Pistas para descubrir al autor

"Este libro terminó de imprimirse el día 10 de enero de 2026 mientras los precios del alquiler subían otro 5%", dice Idealista en su página final, donde solo esperarías ya un mensaje formal. Justo después de un Epílogo que merece por sí mismo toda nuestra atención, en el que el autor explica dónde y cómo escribió este libro, realizando una descripción brutalista, como una iglesia de Fisac, de la realidad de varias generaciones de jóvenes atravesadas por un conflicto irresoluble entre sus sueños y su verdad.

Y esa es, en parte, una de las pistas que el autor deja en este libro, su rango de edad. Porque sí, gracias a este 'Catálogo a ciegas', estos libros tienen dos lecturas. La básica, de la que ya os he hablado, y la del detective que trata de descubrir quién es el firmante desconocido.

Si damos por datos biográficos lo que va dejando en los poemas, podemos dibujar un retrato robot del autor desconocido

Y sí, sé que escribir te permite esconderte detrás de un personaje, pero si damos por datos biográficos lo que va dejando en los poemas, podemos dibujar un retrato robot de nuestro desconocido. Porque, efectivamente, habla siempre en género masculino. Además, nació en una ciudad con mar. O al menos su madre vive en la costa. Y tiene más de un hermano: "Mis hermanos viven lejos / hace días que no hablamos / ¿recordarán el mar?".

Su padre falleció —"mi padre trabajó aquí hasta morirse"— y el autor ha vivido —o vive— en Barcelona, donde encontrar una casa donde poder ser feliz es una batalla sin fin. Y por último, aunque quizás solo estén jugando con nosotros, en portada el nombre del autor está tachado por tres recuadros negros. ¿Nombre compuesto? ¿Dos apellidos en el nombre artístico?

¿Vosotros sabéis quién es? Yo todavía no.

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