Detalle de la portada de 'Menina a mi pesar' de Juan Loste | Durii

Aristocracia arruinada y Meninas góticas en esta divertida sátira del Madrid de 2026

En Menina a mi pesar, Juan Loste levanta una sátira palaciega traída a la actualidad, en la que patrimonio y decadencia se mezclan para mostrarnos a una menina gótica en pleno conflicto familiar por una herencia.

AhoraQuéLeo
 |   | 07/08/2026
Juan Loste

Editorial: Durii

Fecha de publicación: 2026

España no es más que el decorado que abandonó Berlanga cuando terminó su 'Trilogía Nacional'. El resto vivimos de prestado en un país que hizo de los linajes y la consanguinidad su mayor atributo. Sacando a sus más ilustres hemofílicos de sus salones decimonónicos para sentarles al frente de importantes empresas y bancos en este siglo.

España no es más que el decorado que abandonó Berlanga cuando terminó su 'Trilogía Nacional'

Quedó la posibilidad berlanguiana de reírnos de quienes nunca sufrieron por no llegar a fin de mes; de aquellos que pasan más tiempo peleando con el Ministerio de Cultura que con el de Hacienda, intentando que palacetes y pazos quedasen para siempre unidos a sus pérfidos apellidos.

Así que de ese mundo se descuelga Juan Loste para contarnos, en Menina a mi pesar, la historia de una joven que sobrevive entre el cadáver de su propia historia familiar. Una sátira que construye tras otras dos novelas y haber trabajado con grandes empresas de la talla del Banco Santander, la marca de ropa El Ganso o la de joyas, Uno de 50.

Meninas y demediados

La historia gira en torno a la Menina, hija de los marqueses de Cervina, últimos supervivientes de su linaje que languidece en el palacio del mismo nombre en el centro de Madrid. Desde allí, intentan sobreponerse a los vaivenes financieros y las malas decisiones. Su suerte cambiará cuando el retrato de su bisabuelo se descubra como un Zuloaga auténtico, valorado en varios millones y con la posibilidad de salvarles de la ruina.

La suerte de la familia cambiará cuando el retrato de su bisabuelo se descubra como un Zuloaga auténtico

Pero las cosas se complican cuando la venta se ve paralizada por Patrimonio y los sueños de estabilidad económica quedan frustrados. La familia decide entonces alquilar algunas de las dependencias para sufragar las obras de reparación. Se incorporan así a la trama un hacker especializado en criptomonedas, un fraile influencer gastronómico o una joven que escapa de la trata de blancas y monta su taller de costura en la antigua portería.

Todo esto ocurre mientras el patriarca de los Cervina, Pelayo, se lanza a la intentona de hacer carrera en la política con consignas de ultraderecha; y la tía bastarda de la familia, de intenciones espurias, se muda también a la casa familiar. Menina les observa desde la distancia de una confidente que poco a poco irá aprendiendo cada vez más sobre sus huéspedes.

Menina a mi pesar

Juan Loste se lanza a recrear un microcosmos que pretende representar la España actual. Acumulando oxímoros en una olla a presión de personajes que tienen en sus dualidades su virtud: el fraile influencer, el marqués arruinado o la "joven árabe" —definida sin más señas geográficas— y de género fluido.

El palacio se transforma en una suerte de 13 rue del Percebe, donde cada protagonista construye su particular mundo, transformando a su vez el del resto. Su autor intenta pasar por la vida de todos a lomos de un plano secuencia que se detiene en sus peores vicios, para recordarnos que nadie sale impune en este libro.

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