El camino de la coca de la selva de Perú a tu ciudad: sin marketing y con mejor logística que Amazon
Nahuel Gallotta persigue el recorrido de miles de kilómetros que hace la cocaína desde las plantaciones hasta su consumo. Un viaje en el que destapa los secretos más oscuros del negocio de la droga en Biografía de un gramo.
Nahuel Gallotta
Editorial: Libros del KO
Fecha de publicación: 2026
Una maquinaria perfecta. Mejor que la de la Coca-Cola. Mejor que la del McDonald’s. Mejor que la de las camisetas Adidas de Lionel Messi. Mejor que la de los productos Apple. Y mejor que la de los cigarrillos Marlboro. No es el spot de un CEO al frente de un emporio capaz de superar todos los tótems del capitalismo mundial, sino el efectista resumen con el que Nahuel Gallotta nos hace entendible la dimensión del negocio de la coca.
En más de trescientas páginas, aborda cómo opera en la actualidad a través de sus rutas menos conocidas. El inicio del libro es un mapamundi en el que se puede ver el recorrido de la droga desde las zonas más inaccesibles de la selva peruana, pasando por porteadores, pilotos de avionetas —“pájaros” en el narcoargot—, estibadores y camellos, hasta llegar a las narices europeas.
En una cadena adictiva donde quien entra no siempre encuentra la salida, porque no quiera o no pueda, ya sea consumidor o distribuidor: "Yo digo que la cocaína te enamora para bien y te enamora para mal. Al que la consume, para mal. Al que la vende, para bien", explica uno de los entrevistados por Gallota.
La economía de la coca
En Biografía de un gramo, hablan narcos, sus abogados, fiscales que los persiguen, exministros de Justicia y policías expertos en combatir el narcotráfico. Todos, de un lado y otro, retratan una realidad en permanente evolución y adaptación, para la que no vaticinan un final.
El libro ni siquiera plantea la posibilidad de un final. Abre y cierra dando por hecho que continuará
El libro ni siquiera plantea la posibilidad. Abre y cierra dando por hecho que continuará. Por mucho que se les persiga, les incauten toneladas, les corten rutas y los manden a prisión, los narcos encontrarán vías de subsistencia. Igual que los hijos de los gurús digitales de Silicon Valley se crían al parecer sin las pantallas que les dan de comer, quienes trafican con cocaína en su mayor parte no la consumen.
Es una de sus claves. Otra, que hay comunidades enteras que basan su economía en ella. Y redes que construyen una telaraña que cruza fronteras. Desde quienes machacan las hojas de la coca con tan solo cinco años y en compañía de sus padres, a jóvenes mochileros que la transportan durante kilómetros para recibir a cambio un sueldo con el que acceder a marcas de ropa, a quienes pierden la vida sin que nadie los reclame. También están los que matan. Cada uno es parte de esta cadena indestructible.
Por un puñado de polvo
"Es un negocio brutal, donde se mata a la gente" —explica el jefe de la Unidad de Drogas de la Agencia Tributaria española—. "En Ecuador, cada vez que se pierde la droga de un contenedor en España, por norma, como mínimo, hay un asesinato [...] Si comparas la situación, hace quince años robar un alijo de cocaína en Europa era muy raro. Y, si pasaba, se desencadenaba una venganza que podía ser la tortura o disparos en las piernas. Ahora encontramos que se acribillan, que se vacían uno o dos cargadores por tiroteo".
Las verdades que revela Gallotta recuerdan a las que hace veinte años destapó Roberto Saviano sobre la Camorra
Por momentos, las verdades que revela Gallotta recuerdan a las que hace veinte años destapó Roberto Saviano sobre la Camorra. Inevitablemente, ambos transitan bajos fondos. Por suerte para el primero, la envergadura de lo destapado no le obliga a vivir con protección policial las 24 horas como al italiano, pero sin duda no le habría sido posible acceder a tanta información y fuentes sin su trayectoria en Policiales, las páginas de sucesos en la prensa argentina.
Precisamente, se agradece el tratamiento periodístico que hace. Biografía de un gramo no entra en la categoría de lectura de verano, por la dimensión de conceptos y el contenido abordado que se aproxima a un manual de consulta sobre el que poder volver una y otra vez, pero tampoco es un ensayo ni un texto de mensajes previsibles.
"No necesitas marketing ni nada"
Es puro periodismo de investigación, sin juicios y con acceso a todos los actores implicados posibles, como el camello de Villaverde, en Madrid que le cuenta: "La cosa es: yo te digo 'necesito 100 gramos'. Me los das, saco 30, los dejo a un lado. A los otros 70 les echo lidocaína, cafeína, bicarbonato y te la devuelvo. Te gano 30 gramos puros". Una mezcla que alguien esnifará. ¿Quién, qué busca y por cuánto? Gallota nos descubre que tampoco es lo mismo la nariz europea que la sudamericana.
De manera incuestionable, en tiempos del '0,0', de la obsesión por lo healthy, del conteo de proteínas y los azúcares, la cocaína sigue al alza sin necesidad de publicidad: "No necesitas marketing ni nada. La cocaína es una máquina de generar dinero. Al punto de que te activa otros mercados, legales e ilegales: se necesitan autos, armas y celulares robados; precursores, avionetas, empresas para lavar el dinero. Lo que vivimos es tenaz. Es una economía gigantesca que penetró en la política, la policía, la prensa, el fútbol y lo que te imagines", le cuenta una de sus gargantas profundas.
Biografía de un gramo
Porque la mayoría de sus entrevistados aparecen citados con nombre, apellidos, y cargo. Como Paco Miranda, al que define como "bandido de alta gama". En 2001, fue acusado y detenido como uno de los principales suministradores de barcos de las grandes organizaciones de Galicia.
Los narcos saben que se metieron en un negocio muy rentable que tiene sus riesgos: cuando pierden, entienden que ya está.
Pero también hay testimonios anónimos, como el de un agente de la UDYCO, la Unidad de Droga y Crimen Organizado de la Policía Nacional que no se identifica pero habla sin tapujos: "¿Qué siento por ellos? Nada. No los juzgo ni los odio. Este es un juego: ellos hacen su parte y nosotros la nuestra".
Los narcos saben que se metieron en un negocio muy rentable que tiene sus riesgos. Cuando pierden, entienden que ya está. Quizás porque saben que nunca pierden del todo. Que hay narcolíderes reciclados, como los de Sendero Luminoso; narcopueblos, como Aguas Calientes en Argentina; y narcoestados, como los Países Bajos: Se han descubierto al menos siete contenedores ambientados para torturas.
Se registran ataques con bombas, asesinatos de familiares de testigos, periodistas y abogados. Hasta amenazaron a la princesa Amalia. Sin límites, cada vez más violentos y peligrosos. En una biografía de la que nadie se atreve a vaticinar cuál será el último capítulo.
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