Cuando Compostela se rebeló: la novela que rescata la gran revolución del Camino de Santiago
En el año 1117, la capital gallega era un hervidero político dominado por el poderoso obispo Diego Gelmírez. Ultreia, de Francisco Narla, revive aquel momento en el que la ciudad estuvo a punto de estallar.
Francisco Narla
Editorial: Istoría
Año de publicación original: 2026
Hay novelas históricas que se limitan a reconstruir el pasado como si fueran un museo. Y otras que lo hacen arder. Ultreia, la nueva novela de Francisco Narla, pertenece claramente a la segunda categoría. Con ella, el autor gallego vuelve a uno de los territorios que mejor domina —la épica medieval— para contar algo más que una historia ambientada en el pasado: una rebelión.
'Ultreia' arranca en el momento en que una ciudad decide que ya no puede aguantar más
Porque Ultreia arranca precisamente ahí, en el momento en que una ciudad decide que ya no puede aguantar más.
La novela nos lleva al año 1117, cuando el obispo Diego Gelmírez impulsa la construcción de la gran catedral de Santiago de Compostela mientras exprime a la ciudad con impuestos, levanta palacios y mantiene su propio ejército. La Compostela que describe Narla no es la postal espiritual que hoy conocemos, sino una ciudad convulsa, sucia, llena de hambre y tensiones políticas.
A su alrededor se disputan el poder varios actores: la reina Urraca I de León, su heredero Alfonso, los nobles locales y el propio Gelmírez. Cinco poderes que, como explica el propio Narla en una entrevista con La voz de Galicia, "se disputan una Compostela que crece gracias al Camino de Santiago y al flujo constante de peregrinos". Pero lo verdaderamente interesante es que el destino de la ciudad no lo decidirán ellos.
Héroes anónimos
Como suele ocurrir en las novelas de Narla, el centro de la historia no está en los reyes ni en los prelados, sino en quienes viven en los márgenes. Aquí son dos personajes: una ratera que sobrevive robando en los tejados de Compostela y un cantero jorobado que ahoga su pena tallando demonios en la piedra.
Narla coloca una historia de dos personas que lo han perdido todo y que intentan recuperar algo parecido a una familia
Ella es hija de un orfebre arruinado por los abusos del poder; él arrastra la pérdida de su propia hija. Ambos acabarán atrapados en una conspiración que amenaza con cambiar la historia de la ciudad. El vínculo entre ambos —casi una relación paterno-filial rota por las circunstancias— funciona como el corazón emocional de la novela.
Frente a las intrigas políticas, Narla coloca una historia profundamente humana. Dos personas que lo han perdido todo y que, en medio del caos de la revuelta, intentan recuperar algo parecido a una familia.
El Camino, protagonista
Ultreia era el grito de ánimo que se daban los peregrinos medievales en el Camino de Santiago. Algo así como un "¡adelante!" colectivo. Narla ha explicado que su intención era precisamente esa: convertir El Camino no en un mero escenario, sino en el verdadero protagonista de la historia. El Camino como espacio de encuentro, de tensiones culturales y de nacimiento de una Europa que todavía estaba tomando forma.
Por eso en Ultreia no solo hay revueltas urbanas. También aparecen peregrinos que llegan de todos los rincones del continente, comerciantes que siguen el rastro del dinero y rumores sobre los almorávides que amenazan con avanzar hacia el norte. La Compostela de Narla es una ciudad en construcción en todos los sentidos: arquitectónico, político y espiritual.
Historia con grietas
Quien haya leído antes a Francisco Narla sabe que su aproximación a la novela histórica no pasa por glorificar al pasado. Más bien al contrario. En La voz de Galicia el autor —y piloto de avión— recuerda que "los grandes personajes históricos siempre tienen un lado oscuros y que la historia oficial suele quedarse con la parte luminosa".
En Ultreia esa idea se convierte en motor narrativo. El esplendor de la catedral convive con el hambre de la población. El poder religioso se mezcla con la ambición política. Y la ciudad que hoy asociamos con peregrinos y espiritualidad aparece aquí como un lugar lleno de tensiones, violencia y conspiraciones.
Veterano
No es casual que Narla se mueva con tanta soltura en este terreno. El autor lucense lleva más de una década consolidándose como uno de los nombre más sólidos de la novela histórica española, con títulos como Assur, Donde aúllan las colinas, El bastardo o Balvanera.
'Ultreia' tiene barro en las botas, olor a sidra y a piedra recién tallada
Su experiencia se nota especialmente en la manera de construir atmósferas. Ultreia tiene barro en las botas, olor a sidra y a piedra recién tallada. No es una recreación académica del siglo XII, sino una inmersión sensorial en un mundo duro, contradictorio y sorprendentemente vivo.
Y quizá ahí esté el mayor logro de la novela: convertir un episodio histórico concreto —la revuelta compostelana de 1117— en una historia llena de pulsión narrativa. Una historia sobre cómo se construyen las ciudades, los mitos… y también las rebeliones.
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