Lena Sundström y Jens Mikkelsen | Planeta de libros

Dos periodistas suecos han escrito la novela sobre migración y abuso de poder que el periodismo no puede contar

Lena Sundström y Jens Mikkelsen, dos de los periodistas de investigación más premiados de Suecia, debutan en la ficción con Jaque a la reina. Un thriller en el que cuentan una historia que ningún periódico les habría publicado.

 |   | 16/06/2026

Lena Sundström y Jens Mikkelsen

Traductora: Claudia Conde

Editorial: Destino

Año de publicación original: 2024

A veces los medios de comunicación lanzamos preguntas que no son respondidas. No porque no haya nadie que vaya a responderlas sino porque no se pueden hacer. El sistema que sostiene a la sociedad hace que se evaporen antes siquiera de que alguien pueda publicar su respuesta. Lena Sundström y Jens Mikkelsen son de los periodistas que hacen ese tipo de preguntas. Llevan 40 años lanzándolas.

Una novela cuya razón de existir radica en llegar todavía más lejos en la labor periodística

Cuarenta años de reportajes de investigación, de premios, de fuentes que cuelgan el teléfono y de datos que alguien preferiría que no existieran. Cuarenta años de experiencia y muchas tablas que han derivado ahora en una novela cuya razón de existir no es un anhelo existencial o un paréntesis laboral. Esta novela existe para llegar todavía más lejos en la labor periodística.

Lo que Malmö le dice a Europa

Jaque a la reina transcurre en Malmö, la tercera ciudad más grande de Suecia. 350.000 personas y 187 nacionalidades conviviendo en un espacio que los autores de este libro describen como uno de los grandes retos que afronta Europa hoy.

Una ciudad que acoge y que a la vez concentra todas las tensiones que nuestro continente prefiere no mirar de frente. A saber: inmigración, racismo estructural, integración fallida y una brecha social que el modelo nórdico del bienestar lleva décadas prometiendo cerrar sin terminar de hacerlo.

Es una novela que habla de inmigración, racismo estructural, integración fallida y brecha social

En ese escenario tan candente aparece muerta Rebeca Rönn, una activista reconocida. La policía no tarda demasiado en resolver el caso. Inmigrantes indocumentados, ajuste de cuentas entre bandas y dos detenidos. A todas luces parece un crimen conveniente. De esos que se cierran rápido porque a nadie le interesa que se quede mucho tiempo abierto.

Pero en la redacción del diario Dagbladet, el periodista Sven Nygren empieza a hacerse preguntas. Y las preguntas correctas, en el tipo de historia que Sundström y Mikkelsen conocen mejor que nadie, siempre acaban siendo peligrosas.

Una novela y una venganza

La intrahistoria de este libro os va a acabar importando tanto como lo que cuenta la novela misma. Veréis. Sundström es doctora Honoris Causa en Derecho por la Universidad de Estocolmo, ha ganado el premio Guldspaden de periodismo de investigación y trabaja desde 2015 en la televisión pública sueca.

Esta ficción obliga a sentir lo que en un reportaje solo se puede documentar

Mikkelsen lleva dos décadas en el Sydsvenskan, el tercer periódico más importante del país, con un palmarés de premios que nos llevaría varios renglones de esta reseña para citarlos todos. Entre los dos suman 40 años investigando abusos de poder en todos los niveles de la sociedad.

La pregunta que hay detrás de Jaque a la reina no es literaria. Es gremial: ¿qué puede hacer la ficción que el periodismo ya no puede hacer? La respuesta que dan los dos autores de esta novela es que dentro de sus páginas pueden obligar a sentir lo que en un reportaje solo se puede documentar. Que hay verdades que necesitan un personaje que las canalice. Una cara, un corazón roto para que podamos interiorizarlas de verdad.

El Stieg Larsson periodista

El nordic noir tiene una tradición larga y sólida. Henning Mankell ya diseccionó Suecia en su día a través del inspector Wallander y Stieg Larsson convirtió Millenium en el mayor alegato contra el poder corrupto producido en la literatura escandinava.

'Jaque a la reina' es un manifiesto disfrazado de thriller

Jaque a la reina bebe de esa tradición pero le hace el homenaje justito. Aquí el protagonismo no lo tiene el detective, ni el asesino, sino el periodista. El acto de investigar, de verificar, de no darse por satisfecho con la respuesta fácil, ese es el verdadero motor de la historia.

Y es algo que conecta directamente con las declaraciones que Mikkelsen no se cansó de repetir en 2024, cuando se publicó el libro originalmente en su Suecia natal. Uno de los propósitos de este libro es hacer entender el esfuerzo que hay detrás de un reportaje de investigación.

En un momento en el que el periodismo atraviesa una crisis de credibilidad y de recursos sin precedentes, Jaque a la reina es un manifiesto disfrazado de thriller.

Lo que no se puede ignorar

La segunda trama del libro es la de Anne Suyin, periodista internacional a punto de cumplir 50 años, con su vida personal hecha pedazos y una hija con la que ha perdido el contacto. Un encuentro fortuito en Malmö la reúne con Sven Nygren, el gran amor de su juventud, 25 años después. Y ambos acaban atrapados en el mismo caso, cruzando todos los límites morales y personales posibles que nunca jamás se habían imaginado traspasar.

No se conforma con ser un thriller de ideas. Tiene personajes con heridas reales

Y justo aquí reside el segundo gran acierto de esta novela. No se conforma con ser un thriller agarrado a unas ideas poderosas. Tiene personajes con heridas reales, con historias que importan más allá del crimen mismo. La búsqueda de la verdad en Jaque a la reina no sale gratis.

Y esto, viniendo de dos periodistas que llevan décadas sabiendo exactamente cuánto cuesta esa verdad, suena a mucho más que una trama ficticia. Suena a experiencias propias plasmadas en papel. Unas experiencias convertidas en una novela que la Academia Sueca premió en su día como el mejor debut del año y que ya se ha publicado en diez países. No puede ser casualidad.

Sigue el canal de Ahora Qué Leo en WhatsApp para estar al tanto de todas nuestras reseñas, reportajes y entrevistas.