El reverendo padre fray Rosendo Salvado.. | Wikimedia Commons

El increíble viaje de Rosendo Salvado a Australia para abrazar a los 'sin alma' y devolverles la dignidad

El periodista berciano Valentín Carrera recupera en El mundo desde abajo la figura del religioso gallego Rosendo Salvado, el benedictino que fundó una la misión en Australia para integrar y proteger a los indígenas de los abusos de los colonos.

 |   | 22/07/2026
Valentín Carrera

Editorial: Folch & Folch

Fecha de publicación original: 2026

La imagen popular y un tanto infantil que se tuvo en Europa de Australia, de las antípodas, es la de una tierra al revés, con el suelo arriba y el cielo abajo, donde los canguros y los koalas campan a sus anchas y el boomerang va y viene constantemente lanzado por alguno de los aborígenes que recorren el bush con taparrabos.

Una imagen eurocentrista del continente austral que ya, a mediados del siglo XIX, pudo comprobar en sus carnes el monje de Tui, Rosendo Salvado, cuando llegó allí como misionero. Para muchos de los colonos ingleses, cosmopolitas y burgueses que fundaron la ciudad de Perth, los aborígenes no eran más que subhumanos, seres sin alma a los que se les podía esclavizar y humillar, porque no formaban parte del plan de Dios en la Tierra. Hasta que llegó Salvado.

Una bienvenida cálida

Fray Rosendo no dudó en adentrarse en el temible bush, la sabana australiana llena de peligrosos insectos y artrópodos venenosos, para ir al encuentro de los aborígenes. Cuando por fin entró en contacto con un grupo, Rosendo se acercó a ellos, superando el miedo a las leyendas de antropofagia que corrían por las calles de Londres, la metrópolis de aquella colonia británica.

Su experiencia acabaría cuestionando muchos de los prejuicios que la sociedad europea

Tardó en ganarse la confianza de los indígenas, pero, poco a poco, descubrió un pueblo amable, acogedor, aprendiendo su lengua e integrándose como uno más. Su experiencia acabaría cuestionando muchos de los prejuicios que la sociedad europea mantenía sobre los pueblos aborígenes.

Demostró que todos los individuos del planeta merecen ser respetados por lo que son, seres humanos. Así, en el mundo desde abajo, desde las antípodas europeas, nace una nueva visión global del mundo, una visión de integración, de pluralidad cultural y de respeto al otro. Es el viaje que nos narra Valentín Carrera en El mundo desde abajo.

El mundo desde abajo

El gran mérito del autor de Ponferrada es que no construye una biografía académica al uso. El periodista sigue las huellas de Rosendo Salvado y lo hace en el sentido más literal de la expresión. Viajando hasta Fremantle, el puerto australiano donde el benedictino gallego desembarcó a bordo de la fragata Elizabeth el 7 de enero de 1846. Desde allí recorre el valle del río Swan, dejando atrás Perth y adentrándose en el bush australiano, siguiendo los pasos del misionero.

El lector acompaña simultáneamente a ambos viajeros, separados por casi dos siglos

De este modo, el lector acompaña simultáneamente a ambos viajeros, separados por casi dos siglos, pero unidos por una misma ruta. La aventura de Salvado y la experiencia contemporánea de Carrera se entrelazan continuamente, convirtiendo la obra en mucho más que una biografía: un relato de viajes, descubrimiento y reflexión cultural.

Por eso, El mundo desde abajo ha sido reconocido por la librería Altaïr, una de las más grandes de Europa especializadas en temática viajera, como merecedora del Primer Premio de Literatura de Viajes 2026.

Un largo viaje

El lector se embarca en la travesía de Rosendo Salvado durante los 113 días que duró la navegación desde Londres hasta Australia Occidental cruzando el océano Atlántico y el Índico. El trabajo de documentación de Valentín Carrera es una parte fundamental del relato, ya que todo el esqueleto del libro está construido con los diarios del propio Salvado.

Todo el esqueleto del libro está construido con los diarios del propio Salvado

Y es que el benedictino dejó por escrito más de un millón de palabras entre cartas, diarios y notas. Y plasmaba con tinta no solo sus pensamientos y reflexiones filosóficas más profundas sobre el hombre europeo y su relación con el otro, con el extraño, con el aborigen. También las aventuras, anécdotas, peligros e incluso las palabras que iba aprendiendo en el idioma de los Noongar, los aborígenes que habitaban la esquina suroccidental de Australia a la que Rosendo llegó.

El resultado es una obra que rescata a una figura poco conocida en Galicia, su lugar de origen. Para muchos gallegos apenas es el nombre de una calle compostelana, pero en el oeste de Australia es una auténtica eminencia histórica, recordada incluso a través de museos, publicaciones y objetos conmemorativos.

Una misión hasta el presente

La misión que fundó, Nueva Nursia o New Norcia, sigue en activo, con una decena de monjes benedictinos que practican la regla de San Benito, el ora et labora, desde el amanecer hasta el ocaso. En la cafetería de la abadía, uno puede encontrarse con imanes, tazas de café y camisetas con la figura de Rosendo Salvado. E incluso existe el Camino de Salvado, una ruta de peregrinación desde la costa hasta la abadía que se recorre en 10 etapas. El Camino de Santiago, pero en versión antípodas.

Funciona al mismo tiempo como biografía, relato de viajes, libro de aventuras y reflexión sobre el encuentro entre culturas

El mundo desde abajo es una lectura para todos, incluso para quienes no sienten una especial atracción por la historia o la religión, porque trasciende ambas categorías. Funciona al mismo tiempo como biografía, relato de viajes, libro de aventuras y reflexión sobre el encuentro entre culturas. Tras su lectura, resulta inevitable preguntarse cómo es posible que un gallego tan influyente en Australia siga siendo un gran desconocido en su propia tierra.

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