La novela que da la vuelta al cuento de hadas donde la monstrua es la protagonista y el brujo el que se enamora
Libertad Delgado llevaba años ilustrando portadas de novelas ajenas. Con su cuarta novela, Un edén de huesos en flor, da un paso adelante construyendo una narrativa propia e inspirada.
Libertad Delgado
Editorial: NdeNovela
Año de publicación original: 2026
Hay nombres que parecen predestinados de antemano. Si al abrir un libro lees Flordemuerte, poco lugar a la imaginación nos queda. Pero no en esta novela. Este libro quiere darle la vuelta a los lugares comunes de la fantasía romántica.
Empecemos por lo más básico. Flordemuerte es el apodo de Talía, la protagonista de Un edén de huesos en flor. Bastarda entre los feys. Maldita. Una chica cuya magia se alimenta de cadáveres y produce flores tan bellas como letales. El tipo de personaje que en cualquier otra novela de corte dark romantasy sería la villana. Aquí es la protagonista. Es una decisión que provoca que lo que antes era el suelo, ahora sea el techo. Y viceversa.
'Flordemuerte' es el tipo de personaje que en otro libro sería la villana. Aquí es la protagonista
Libertad Delgado, conocida en redes como Liberlibelula, no ha llegado a la literatura por el camino habitual. Es ilustradora freelance especializada en portadas de libros y retratos de personajes, lleva años en el mundo editorial desde el otro lado, el de las imágenes, y eso se nota en cómo ha construido sus novelas: con una plasticidad visual que hace que cada página se sienta pintada más que escrita.
Publicó su primera novela en 2015, la siguiente en 2017 y otra en 2022. Hasta aquí, una trayectoria discreta. Un edén de huesos en flor parece otra cosa. Se siente como un salto hacia adelante.
Un cuento de hadas al revés
Vamos a introducir más nombres extraños en esta ecuación. Hay que hacerlo para entender el contexto de Talía. El nigromante Salazar ha ganado la guerra para el rey dríade Mirtalón. El precio pactado: una de sus hijas. Salazar elige a Talía, la que nadie quiere, la maldita, la que hace que las flores crezcan sobre los huesos. Necesita que reverdezca sus dominios yermos. Ella necesita aprender a controlar una magia que lleva toda la vida temiendo. Se teme a sí misma.
712 páginas en las que Delgado construye una relación que no tiene prisa. Y eso, en el dark romantasy, es una rareza
Lo que viene después es lo que distingue a este libro de otros dark romantasy que pueblan las listas de ventas. Delgado no tiene prisa. En esas 712 páginas, construye una relación entre Talía y Salazar que no va de la atracción al beso en tres capítulos. Va del recelo a la confesión, del encontronazo a la grieta, de la grieta a algo que ninguno de los dos sabe todavía cómo llamar.
Hay roces. Hay silencios. Hay momentos donde la dulzura de Talía va desmontando la coraza de un hombre que lleva demasiado tiempo solo. Y hay también una pregunta que sobrevuela cada escena: ¿puede alguien que hace crecer flores sobre cadáveres encontrar un lugar donde no sea un monstruo?
Referentes evidentes
Hay mucho de Sarah J. Maas en la tensión entre los protagonistas, mucho de la construcción de mundo de Elise Kova y algo de la oscuridad moral de Brandon Sanderson en la manera de tratar la magia como algo que cuesta, que tiene precio, que no viene gratis. Pero hay también algo que es puramente suyo: una prosa que en los mejores momentos deja de ser narrativa y se convierte en otra cosa. Es algo más cercano a la poesía que a la novela. No es un estilo para todos los lectores. Pero a los que logren conectar con él, les va a resultar difícil salir.
Hay una prosa que en los mejores momentos deja de ser narrativa y se convierte en algo más cercano a la poesía que a la novela
Lo que hace especial a Un edén de huesos en flor no es la trama. La trama es sólida pero reconocible: el trato, el castillo, la maestra y el maestro, el amor que no debería ser. Lo que lo hace especial es Talía. Un personaje que lleva toda la vida siendo el miedo de los demás y que en estas páginas aprende, despacio y con mucho dolor, que la magia más poderosa no es la que destruye. Es la que crea. Flordemuerte. El nombre ya lo decía todo. Solo había que saber leerlo.
Sigue el canal de Ahora Qué Leo en WhatsApp para estar al tanto de todas nuestras reseñas, reportajes y entrevistas.