MODA INTERNACIONAL
El "aegyo" y "K-Pop", el habla infantil con la que los adultos coreanos buscan despertar ternura
En Corea del Sur existe una forma de hablar conocida como "aegyo", mediante la que los adultos imitan una voz infantil para tratar de ganarse el afecto o la atención de otra persona. Esta actitud tierna y juguetona es especialmente habitual entre los jóvenes, está vinculada a los ídolos del K-pop y aparece también en algunas series y dramas coreanos, sobre todo en situaciones románticas.
El término hace referencia a expresiones tímidas, una voz más aguda o un habla infantil que, en las culturas occidentales, se relaciona con el denominado "baby talk" o hablar como un bebé. Los seguidores del K-pop incluso piden en ocasiones a los ídolos que interpreten "aegyo" y llegan a competir para determinar quién resulta más tierno. En los dramas coreanos, por su parte, puede aparecer en escenas en las que un personaje intenta conquistar a su interés amoroso mostrándose más encantador.
Una estrategia para sonar más pequeño
Precisamente para comprender qué características acústicas se encuentran detrás de esta forma de hablar, investigadores de la Universidad Femenina de Duksung, en Corea del Sur, y de la Universidad de Zúrich, en Suiza, han analizado el "aegyo" en un trabajo publicado en The Journal of the Acoustical Society of America (JASA). Los científicos se centraron en los valores del Formante 1 (F1) de los sonidos vocálicos. Los formantes son características acústicas de la voz que se concentran alrededor de determinadas frecuencias de una onda del habla y dependen del movimiento de la lengua, los labios y la mandíbula. El F1 es inversamente proporcional a la altura de la vocal y está determinado principalmente por la longitud de la garganta. Según explica la autora Ji-eun Kim, un tracto vocal más corto produce resonancias más altas y, por tanto, frecuencias de formantes más elevadas. Esta es, según la investigadora, una de las principales razones por las que las voces infantiles suenan diferentes a las de los adultos.
Para comprobar qué ocurre durante el "aegyo", los investigadores pidieron a hombres y mujeres de entre 25 y 31 años que leyeran diferentes frases tanto con esta forma de hablar como sin ella. Los resultados mostraron que los participantes aumentaban sus frecuencias formantes cuando utilizaban "aegyo", lo que sugiere que modificaban su voz para que pareciera que tenían un tracto vocal más corto. Los autores comparan este mecanismo con una estrategia presente en diferentes especies animales, aunque en este caso funciona en sentido contrario. Según explica Volker Dellwo, en el reino animal algunas especies bajan la laringe para generar la impresión de tener un tracto vocal más largo y, de esta manera, aparentar un cuerpo mayor y resultar más imponentes.
Cambio vocal
Los resultados del estudio apuntan a que los humanos que utilizan "aegyo" podrían emplear la estrategia opuesta, en lugar de sonar más grandes, buscan sonar más pequeños y jóvenes. Estos hallazgos han abierto nuevas preguntas para los investigadores, que quieren comprender cómo los adultos consiguen modificar el sonido de su tracto vocal y estudiar también las razones sociológicas que explican el uso del "aegyo".
Una de las posibilidades planteadas es que una voz más fina e infantil pueda provocar una respuesta protectora en otras personas y reforzar los vínculos sociales. Sin embargo, los investigadores también contemplan otra hipótesis, el aumento de las frecuencias de los formantes podría contribuir a que el hablante resulte más memorable. En este sentido, Dellwo plantea que, si esta segunda hipótesis se confirma, sonar tierno no solo podría hacer que una persona pareciera más accesible, sino que también podría ayudar a establecer su identidad en la mente de los demás, algo que tendría importancia en el inicio de relaciones sociales cercanas.