32% MENOS

Caen las infecciones de hepatitis B y las muertes por hepatitis C, según el nuevo informe de la OMS

Caen las infecciones de hepatitis B y las muertes por hepatitis C, según el nuevo informe de la OMS | Pixabay
Constantes y Vitales
  Madrid | 29/04/2026

El nuevo Informe Mundial sobre la Hepatitis 2026, publicado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), dibuja un escenario con luces y sombras. Aunque desde 2015 se han logrado progresos importantes como las nuevas infecciones por hepatitis B han descendido un 32% y las muertes vinculadas a la hepatitis C han bajado un 12%, la carga global de la enfermedad sigue siendo enorme.

La hepatitis B y C, responsables del 95% de las muertes por hepatitis en el mundo, causaron 1,34 millones de fallecimientos en 2024. Y la transmisión continúa, cada día se producen más de 4.900 nuevas infecciones, lo que equivale a 1,8 millones al año. Aun así, el informe destaca un dato esperanzador, 85 países ya han alcanzado o superado el objetivo de reducir la prevalencia al 0,1% para 2030. El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, subraya que los avances demuestran que la eliminación de la hepatitis "no es una utopía, sino una posibilidad real" cuando existe compromiso político y financiación estable. Sin embargo, advierte de que el ritmo actual es insuficiente y desigual entre regiones. Aunque existen herramientas eficaces para frenar la enfermedad, Tedros insiste en que es urgente ampliar la prevención, el cribado y el tratamiento si se quiere cumplir el objetivo de 2030.

Respaldado por la OMS

El informe también identifica las prioridades para acelerar la respuesta global. Entre ellas, incrementar el acceso al tratamiento de la hepatitis B crónica, especialmente en África y el Pacífico Occidental, donde la carga de enfermedad es mayor. Asimismo, la OMS pide reforzar el acceso a los tratamientos curativos de la hepatitis C en la Región del Mediterráneo Oriental, donde persisten importantes barreras de acceso. El organismo recuerda que la hepatitis viral sigue siendo una de las principales amenazas para la salud pública mundial, pero insiste en que su eliminación es alcanzable si los países intensifican sus esfuerzos en los próximos años. Además de señalar los avances logrados, la OMS insiste en que la eliminación de la hepatitis exige un compromiso político mucho más firme y una financiación estable. El organismo pide reforzar la vacunación contra la hepatitis B en las primeras horas de vida y ampliar la profilaxis antiviral para evitar la transmisión del virus de madre a hijo, una medida especialmente urgente en la Región de África.

El informe también subraya la importancia de mejorar la seguridad de las inyecciones, tanto en los centros sanitarios como en prácticas comunitarias, y de fortalecer los programas de reducción de daños dirigidos a personas que se inyectan drogas. En 2024, alrededor de 0,9 millones de personas contrajeron hepatitis B. La Región de África de la OMS fue responsable del 68% de estas nuevas infecciones, una cifra que contrasta con la baja cobertura vacunal, solo el 17% de los recién nacidos recibieron la dosis al nacer, una de las medidas más eficaces para prevenir la transmisión. Ese mismo año se registraron otros 0,9 millones de nuevos casos de hepatitis C. Las personas que se inyectan drogas representaron el 44% de las nuevas infecciones, lo que refuerza la necesidad de ampliar los servicios de reducción de daños y garantizar prácticas de inyección seguras.

Países con mayor mortalidad

A pesar de la magnitud del problema, el acceso al tratamiento sigue siendo muy limitado. De los 240 millones de personas con hepatitis B crónica, menos del 5% estaba recibiendo tratamiento en 2024. En el caso de la hepatitis C, solo una de cada cinco personas ha recibido tratamiento desde 2015, a pesar de que existe una terapia de 12 semanas con tasas de curación cercanas al 95%. La falta de acceso a la prevención, el diagnóstico y la atención médica tuvo consecuencias devastadoras, en 2024 murieron 1,1 millones de personas por hepatitis B y 240.000 por hepatitis C. La cirrosis y el carcinoma hepatocelular fueron las principales causas de muerte. Las regiones de África y el Pacífico Occidental concentraron una gran parte de los fallecimientos por hepatitis B.

El informe también identifica a los países con mayor carga de mortalidad. En 2024, Bangladesh, China, Etiopía, Ghana, India, Indonesia, Nigeria, Filipinas, Sudáfrica y Vietnam concentraron el 69% de las muertes por hepatitis B en todo el mundo. En el caso de la hepatitis C, la mortalidad está más distribuida geográficamente, aunque diez países acumularon el 58% de los fallecimientos: China, India, Indonesia, Japón, Nigeria, Pakistán, Rusia, Sudáfrica, Estados Unidos y Vietnam.