NEUROCIENCIA

El cerebro adulto sabe repararse a sí mismo mejor de lo que se pensaba, según un nuevo estudio

El cerebro adulto sabe repararse a sí mismo mejor de lo que se pensaba, según un nuevo estudio | Pexels
Agencias
 |  Madrid | 17/08/2026

Investigadores de la Universidad de Zúrich (Suiza) han descubierto un mecanismo por el que células especializadas en el soporte y la nutrición del cerebro contribuyen a repoblar las zonas dañadas, enviando nuevos núcleos celulares a larga distancia. El hallazgo apunta a una capacidad de regeneración cerebral mayor de la que se creía tras determinadas lesiones o enfermedades autoinmunes.

Investigadores de la Universidad de Zúrich (Suiza) han descubierto un mecanismo por el que células especializadas en el soporte y la nutrición del cerebro contribuyen a repoblar las zonas dañadas, enviando nuevos núcleos celulares. El hallazgo apunta a una capacidad de regeneración cerebral mayor de la que se creía hasta ahora tras determinadas lesiones o enfermedades autoinmunes.

Las células glía son células de soporte y nutrición del cerebro. Entre ellas se encuentran los astrocitos, células con forma de estrella que resultan vitales para el funcionamiento de las neuronas: suministran nutrientes a las células nerviosas, ayudan a regular el flujo sanguíneo y mantienen sano el tejido cerebral.

Durante mucho tiempo se dio por hecho que, cuando se pierden los astrocitos —como ocurre, por ejemplo, en lesiones cerebrales o en enfermedades autoinmunes como el trastorno del espectro de la neuromielitis óptica—, el cerebro adulto no es capaz de reemplazarlos por completo.

Un grupo de astrocitos regenerativos hasta ahora desconocido

Ahora, un nuevo estudio, realizado por Marina Herwerth y Matthias Wyss, coautores principales del Instituto de Farmacología y Toxicología de la Universidad de Zúrich (UZH), ha refutado esta suposición. Su equipo de investigación, liderado por Bruno Weber, ha descubierto un grupo especializado de astrocitos regenerativos en el cerebro de ratones vivos, que intervienen en el perímetro de la zona dañada del cerebro para reconstruir las células perdidas.

Bruno Weber, profesor del Instituto de Farmacología y Toxicología de la Universidad de Zúrich, ha señalado que los hallazgos del estudio revelan una capacidad previamente desconocida del cerebro adulto para repararse a sí mismo, y que apuntan a nuevas formas de favorecer la recuperación de enfermedades que implican la pérdida de astrocitos.

Cómo lograron observarlo los investigadores

Los investigadores, cuyo trabajo se ha publicado en la revista 'Nature Neuroscience', utilizaron microscopía de dos fotones para observar los cerebros de ratones vivos en tiempo real durante varias semanas, y mapearon qué genes se activaban en cada área del cerebro. De esta manera, lograron identificar los astrocitos especiales encargados de reconstruir el tejido dañado.

Weber explica que estas células no solo se dividen, sino que además envían los núcleos recién formados de sus células hijas a largas distancias para repoblar el área dañada del cerebro y reconstruir la red de astrocitos.

El descubrimiento de cómo los núcleos de las células cerebrales adultas migran a través de las largas prolongaciones estrelladas de los astrocitos hacia el tejido lesionado amplía la comprensión de cómo se organiza y regenera el cerebro tras ciertas lesiones. Si estos mecanismos pudieran activarse de forma selectiva, podrían ayudar a reparar con mayor eficacia el tejido cerebral dañado, restaurar las redes de astrocitos y, en consecuencia, mejorar la recuperación tras determinados trastornos cerebrales.

Weber concluye que el equipo ha logrado identificar numerosos genes y vías de señalización que se activan de forma temporal durante el proceso de reparación, y que estos hallazgos podrían servir en el futuro como punto de partida para influir en los procesos de regeneración posteriores a la enfermedad o la lesión.