ESTUDIO CIENTÍFICO

El gen del estrés se activa con facilidad en el cerebro de personas con esquizofrenia

El gen del estrés se activa con facilidad en el cerebro de personas con esquizofrenia | Pexels
Europa Press
 |  Madrid | 27/08/2026

Expertos de la Universidad de Sídney (Australia) han descubierto que un gen implicado con el estrés se activa con facilidad en el cerebro de las personas que padecen esquizofrenia.

El estudio, publicado en el "American Journal of Psychiatry" y realizado en colaboración con investigadores del Instituto Max Planck de Psiquiatría, se ha centrado en el gen FKBP5 y en la proteína FKBP51 asociada a él. Ambos participan en la regulación de la intensidad con la que el organismo responde a las hormonas relacionadas con el estrés, entre ellas el cortisol.

Resultados del estudio

Para analizar este mecanismo, los investigadores utilizaron tejido cerebral donado y estudiaron las características del gen FKBP5 en personas con esquizofrenia. Los resultados mostraron que, en estos pacientes, habían desaparecido las marcas químicas que normalmente intervienen en la regulación del gen y ayudan a mantener controlada su actividad. Esta modificación se relacionó con una mayor actividad del gen FKBP5, lo que, según los investigadores, plantea la posibilidad de que este mecanismo pueda convertirse en una nueva vía para desarrollar tratamientos dirigidos específicamente a este gen. La doctora Natalie Matosin, de la Facultad de Ciencias Médicas, compara el funcionamiento de este sistema con el volumen de unos altavoces. "Para las personas que han perdido las marcas químicas que mantienen bajo control su gen del estrés, es como tener el volumen de sus altavoces atascado al máximo", explica.

La investigadora señala que una respuesta al estrés excesivamente intensa puede tener consecuencias sobre el cerebro con el paso del tiempo y hacerlo más vulnerable a trastornos psiquiátricos graves. En este sentido, considera que conocer mejor la forma en que el organismo controla esta respuesta puede proporcionar nuevas perspectivas para avanzar hacia tratamientos más eficaces. El trabajo también ha permitido observar que las alteraciones en el sistema de respuesta al estrés se acentúan con la edad. Los investigadores apuntan que este fenómeno podría afectar progresivamente a los circuitos internos del cerebro, de manera que el sistema pueda activarse con mayor facilidad y permanecer activo durante más tiempo. Estos cambios podrían contribuir, a su vez, a aumentar la vulnerabilidad a desarrollar trastornos psiquiátricos como la esquizofrenia durante la edad adulta. El estudio pone así el foco no solo en la actividad del gen FKBP5, sino también en cómo la regulación de la respuesta al estrés puede modificarse a medida que envejece el cerebro.

Aumenta con la edad

La doctora Matosin, también miembro del Centro Charles Perkins y del Centro del Cerebro y la Mente, explica que esta respuesta alterada al estrés se concentra especialmente en la corteza frontal del cerebro, una región que interviene en funciones como la memoria, la toma de decisiones y el control emocional. Según la investigadora, una respuesta al estrés que permanece elevada de manera persistente puede hacer que, a medida que el cerebro envejece, los circuitos situados en esta zona sean más vulnerables al daño. Esta mayor vulnerabilidad podría incrementar la susceptibilidad a padecer enfermedades psiquiátricas graves. "Responder al estrés de forma tan intensa puede afectar al cerebro con el tiempo, haciéndolo más vulnerable a trastornos psiquiátricos graves", sostiene Matosin. A su juicio, comprender cómo se regula esta respuesta puede aportar nuevas perspectivas para el desarrollo de tratamientos más eficaces.

Los resultados del trabajo apuntan, por tanto, a una relación entre la regulación del gen FKBP5, la respuesta del organismo al estrés y los cambios que pueden producirse en el cerebro de las personas con esquizofrenia. Además, el hecho de que estas alteraciones se acentúen con la edad y se concentren particularmente en la corteza frontal aporta nuevos elementos para comprender cómo puede evolucionar esta vulnerabilidad. "Una respuesta al estrés persistentemente elevada puede significar que, a medida que el cerebro envejece, los circuitos de la corteza frontal se vuelven más vulnerables al daño, lo que aumenta la susceptibilidad a enfermedades psiquiátricas graves", concluye la doctora Matosin.