SALUD
Manos dormidas: cuáles son sus principales causas y cuándo es momento de acudir al médico
El jefe de Medicina Interna del Hospital Universitario de Fuenlabrada, Antonio Zapatero, repasa las señales de alarma ante este síntoma tan habitual.
Notar hormigueo, entumecimiento o la sensación de tener las manos dormidas es algo bastante habitual y, en muchas ocasiones, está relacionado con una postura mantenida o con la compresión temporal de un nervio. Sin embargo, cuando estas sensaciones se vuelven recurrentes, aparecen durante la noche o van acompañadas de pérdida de fuerza, atrofia muscular o problemas de equilibrio, pueden estar indicando un problema que requiere valoración médica.
Existen varias causas posibles detrás de las manos dormidas, desde el síndrome del túnel carpiano hasta la diabetes, los problemas cervicales o el déficit de vitamina B12. Para conocer las principales señales de alarma y entender mejor este fenómeno, Europa Press Salud Infosalus ha entrevistado a Antonio Zapatero, jefe de Servicio de Medicina Interna del Hospital Universitario de Fuenlabrada.
Según explica este especialista, la sensación de manos dormidas es un síntoma conocido como parestesias, que engloba sensaciones subjetivas como el entumecimiento, el hormigueo o el picor. Estas sensaciones pueden originarse por alteraciones en cualquier punto de la vía sensorial, desde el sistema nervioso periférico hasta la corteza cerebral.
Las causas más frecuentes de las manos dormidas
El doctor Zapatero señala varias de las causas más habituales de este fenómeno:
Síndrome del túnel carpiano (STC). Es la neuropatía por atrapamiento más común a nivel mundial. Se caracteriza por entumecimiento y hormigueo en el pulgar, el índice, el dedo medio y la mitad radial del anular, a menudo con empeoramiento durante la noche y, en los casos más graves, con debilidad en la oposición del pulgar.
Polineuropatía periférica, especialmente la de origen diabético. Suele presentarse como una afectación distal y simétrica que progresa de forma proximal, en lo que se conoce como patrón "en guante". La diabetes es responsable de más del 50 % de los casos en poblaciones occidentales y con frecuencia se asocia a dolor, hormigueo y pérdida de sensibilidad.
Radiculopatía cervical. Resulta de la irritación o compresión de las raíces nerviosas en el cuello, concretamente entre las vértebras C5 y T1. El dolor y las parestesias se distribuyen siguiendo un dermatoma específico en el brazo y la mano, y pueden acompañarse de dolor cervical y debilidad muscular.
Neuropatía cubital. Se produce por el atrapamiento del nervio cubital, frecuentemente a la altura del codo o del canal de Guyon, en la muñeca. Provoca parestesias específicamente en el quinto dedo y en la mitad cubital del cuarto dedo.
Mielopatía cervical espondilótica. Se trata de una compresión de la médula espinal que causa entumecimiento en las manos, pérdida de destreza motora fina y, de forma especialmente relevante, dificultad para caminar por la pérdida de equilibrio.
Síndrome de Guillain-Barré. Debe sospecharse cuando las parestesias tienen un inicio agudo, en cuestión de días, son rápidamente progresivas y se asocian a una debilidad motora predominante.
Déficit de vitamina B12. Es una causa común de polineuropatía que puede presentar parestesias simétricas y que, si no se trata a tiempo, puede derivar en un daño neurológico permanente.
Amiloidosis o gammapatías monoclonales. Se trata de trastornos sistémicos poco frecuentes que en ocasiones pueden manifestarse inicialmente como un síndrome del túnel carpiano o como una neuropatía periférica.
Cómo se llega al diagnóstico
El doctor Zapatero recuerda que, para establecer un diagnóstico, es necesario realizar diferentes pruebas, como estudios de conducción nerviosa, ecografía de la muñeca, analíticas que incluyan niveles de glucosa, vitamina B12 y hormonas tiroideas, y, en algunos casos, una resonancia de la columna cervical.
Señales de alarma que requieren atención médica rápida
Entre los signos de alarma que aconsejan una valoración médica sin demora, el especialista destaca especialmente el caso en que la sensación de manos dormidas se acompaña de pérdida de fuerza, así como de atrofia de los músculos de la mano, concretamente en la zona conocida como eminencia tenar.
El tratamiento depende de la causa
Según explica el doctor Zapatero, el tratamiento dependerá siempre de la causa que origine el problema. En los casos en que exista atrapamiento del nervio mediano será necesaria una cirugía para su liberación, mientras que el resto de causas cuenta con su propio tratamiento específico.