CONOCIDA COMO ESCLEROSIS SISTÉMICA

El mayor estudio genético sobre esclerodermia explica su distinto impacto en mujeres y hombres

El mayor estudio genético sobre esclerodermia explica su distinto impacto en mujeres y hombres | Pixabay
Constantes y Vitales
  Madrid | 20/05/2026

La esclerodermia, también conocida como esclerosis sistémica, es una enfermedad rara en la que el sistema inmunitario ataca los tejidos del propio organismo, provocando fibrosis y alteraciones que pueden afectar a la piel y a órganos internos como el pulmón o el corazón.

Una investigación internacional liderada por el Instituto de Parasitología y Biomedicina López-Neyra (IPBLN-CSIC) ha permitido avanzar en la comprensión de por qué la esclerodermia afecta de forma distinta a mujeres y hombres.

El estudio, publicado en The Lancet Rheumatology, ha analizado durante dos décadas muestras genéticas de más de 10.000 pacientes, convirtiéndose en el primer trabajo que examina por separado el genoma completo de ambos sexos en esta enfermedad autoinmune. Los resultados revelan que existen marcadores genéticos específicos para cada sexo, lo que ayuda a explicar por qué la patología es mucho más frecuente en mujeres, pero suele manifestarse con mayor gravedad en hombres.

Cómo actúa la enfermedad

La esclerodermia, también conocida como esclerosis sistémica, es una enfermedad rara en la que el sistema inmunitario ataca los tejidos del propio organismo, provocando fibrosis y alteraciones que pueden afectar a la piel y a órganos internos como el pulmón o el corazón. Aunque la enfermedad afecta principalmente a mujeres, con una proporción de 8 a 1, los casos masculinos suelen presentar una evolución más severa. Hasta ahora, la mayor parte de las explicaciones se habían centrado en factores hormonales, inmunológicos o en la influencia de los cromosomas sexuales, pero el nuevo análisis demuestra que estas diferencias van más allá.

"Hasta ahora, la mayor parte de las hipótesis para explicar estas diferencias entre hombres y mujeres se habían centrado en la respuesta inmunológica, factores hormonales o la influencia de los cromosomas sexuales", explica Marialbert Acosta Herrera, investigadora del IPBLN-CSIC y autora principal del trabajo. "Sin embargo, este trabajo demuestra que el sexo también modifica el efecto de las variaciones genéticas presentes en los cromosomas no sexuales". El estudio ha identificado señales genéticas que solo predisponen a la enfermedad en un sexo concreto, lo que revela una capa de riesgo que hasta ahora había pasado desapercibida. Este hallazgo no solo amplía el conocimiento sobre la base genética de la esclerodermia, sino que también abre nuevas posibilidades terapéuticas.

El estudio

Según destaca el equipo investigador, "al descubrir señales que solo predisponen a la enfermedad en un sexo específico, estamos revelando una capa de riesgo genético que nunca se había tenido en cuenta. Esto es especialmente importante porque hoy en día sabemos que los fármacos desarrollados con una base genética conocida tienen el doble de probabilidades de llegar a fases avanzadas en los ensayos clínicos", señala Javier Martín, profesor de investigación del IPBLN-CSIC y coautor del estudio.

Los investigadores subrayan que analizar conjuntamente a hombres y mujeres puede ocultar señales clave, por lo que incorporar el sexo como variable central permitirá avanzar hacia tratamientos más precisos y personalizados. La identificación de factores genéticos diferenciados para cada sexo no solo ayuda a explicar la distinta incidencia y gravedad de la enfermedad, sino que también puede servir de modelo para estudiar otras patologías autoinmunes con un marcado sesgo por sexo, como el lupus o la artritis reumatoide. Con este trabajo, el CSIC y sus colaboradores internacionales aportan una nueva perspectiva sobre una enfermedad compleja y poco frecuente, y abren la puerta a estrategias terapéuticas más ajustadas a las características biológicas de cada paciente.