DÍA MUNDIAL DEL CORAZÓN

Reclaman una atención cardiovascular más equitativa e integral en el Día Mundial del Corazón

Reclaman una atención cardiovascular más equitativa e integral en el Día Mundial del Corazón | Pexels
EFE
 |  Madrid | 29/09/2026

Cardioalianza ha lanzado un manifiesto con diez compromisos para reclamar una atención cardiovascular más equitativa para las personas, con motivo del Día Mundial del Corazón, este 29 de septiembre.

El documento recoge una serie de demandas dirigidas a mejorar la prevención, el diagnóstico, la rehabilitación y el seguimiento de las enfermedades cardiovasculares, así como a reducir las desigualdades territoriales y sociales en el acceso a la atención. "España dispone de estrategias y herramientas para mejorar la salud cardiovascular. El reto ahora es que esos compromisos se traduzcan en cambios perceptibles para las personas, que recibir un diagnóstico a tiempo, acceder a rehabilitación cardiaca o tener un seguimiento adecuado no dependa del código postal ni de las circunstancias personales", subraya el presidente de Cardioalianza, Tomás Fajardo.

Una de cada cuatro muertes en España

Las enfermedades cardiovasculares continúan siendo uno de los principales retos de salud pública a nivel mundial. En España, las enfermedades del sistema circulatorio fueron en 2025 la segunda causa de muerte, por detrás de los tumores, y estuvieron detrás del 25,7 % del total de defunciones. En otras palabras, una de cada cuatro personas fallecidas en España murió por una enfermedad del sistema circulatorio. Dentro de este grupo, las enfermedades isquémicas del corazón fueron la causa de muerte más frecuente, con 26.711 fallecimientos. A escala global, las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), y provocan aproximadamente el 32 % de todas las defunciones, alrededor de una de cada tres muertes. Con motivo del Día Mundial del Corazón, la World Heart Federation (WHF) impulsa en 2026 la campaña #NoPierdasElLatido, centrada en reconocer las señales de alarma para proteger el corazón y reclamar acciones frente a la principal causa de muerte en el mundo.

La organización advierte de que determinados síntomas pueden pasar desapercibidos o no reconocerse a tiempo y recuerda que una parte importante de las muertes cardiovasculares está asociada a factores de riesgo que pueden prevenirse o controlarse. El manifiesto de Cardioalianza plantea un decálogo para avanzar hacia una atención cardiovascular más completa y centrada en las necesidades de las personas. Entre sus propuestas se encuentra reforzar la prevención cardiovascular y el control de los factores de riesgo desde Atención Primaria, teniendo en cuenta también los determinantes sociales y económicos de la salud. La organización reclama asimismo mejorar la detección precoz y garantizar el acceso a las pruebas diagnósticas necesarias, reforzando la coordinación entre Atención Primaria y cardiología. También pide garantizar el acceso a la rehabilitación cardiaca con independencia de la comunidad autónoma de residencia y asegurar una atención continuada después del alta hospitalaria, con planes de seguimiento claros y comprensibles.

Contar con las personas

El documento presta especial atención a las cardiopatías congénitas y a las enfermedades cardiovasculares de origen familiar y hereditario, reclamando continuidad asistencial durante toda la vida. También plantea reducir las desigualdades territoriales y establecer unos estándares mínimos comunes de atención, incluidas las zonas rurales o alejadas de los centros de referencia. Otro de los compromisos busca incorporar la perspectiva de género y los determinantes sociales a las políticas y a la práctica asistencial para evitar sesgos y diagnósticos tardíos Cardioalianza también defiende que los pacientes tengan un papel activo en las decisiones relacionadas con su salud. Para ello, reclama información comprensible, educación sanitaria y herramientas que permitan participar en las decisiones, además de incorporar la voz de pacientes y organizaciones al diseño de las políticas y servicios cardiovasculares.

El manifiesto pide igualmente mejorar los sistemas de información para conocer no solo los resultados en salud y las desigualdades, sino también el impacto de la enfermedad sobre la calidad de vida y la experiencia de las personas. Por último, Cardioalianza reclama una atención que vaya más allá del corazón y tenga en cuenta las necesidades emocionales, sociales, familiares, laborales y económicas que puede generar vivir con una enfermedad cardiovascular. Con este decálogo, la organización sitúa en el centro la necesidad de que la atención cardiovascular sea accesible, continuada e integral y de que las circunstancias personales o el lugar de residencia no determinen la atención que recibe una persona con una enfermedad del corazón.