CRISIS SANITARIA INTERNACIONAL

"La situación es más crítica que nunca": el ébola en RD Congo se convierte en la segunda epidemia más mortal de su historia

"La situación es más crítica que nunca": el ébola en RD Congo se convierte en la segunda epidemia más mortal de su historia | Pixabay
EFE
 |  Madrid | 19/08/2026

Han pasado algo más de tres meses desde que, el pasado 15 de mayo, se declarara un brote de ébola en el este de la República Democrática del Congo (RDC). Ya son 2.325 los muertos registrados, lo que convierte a este brote en la segunda epidemia más mortal del país, con un crecimiento de casos especialmente rápido debido a la cepa Bundibugyo, para la que todavía no existe vacuna ni tratamiento específico.

Han pasado algo más de tres meses desde que, el pasado 15 de mayo, se declarara un brote de ébola en el este de la República Democrática del Congo (RDC). Ya son 2.325 los muertos registrados, según los últimos datos de las autoridades congoleñas, lo que convierte a este brote en la segunda epidemia más mortal del país, además de una de las de crecimiento más rápido, debido a la cepa Bundibugyo, para la que todavía no existe vacuna ni tratamiento específico.

Con un total de 4.945 casos confirmados hasta el momento, este brote supera ya, tanto en contagios como en muertes, al que golpeó también al este de la RDC entre 2018 y 2020, que causó 2.299 muertes y 3.481 casos, aunque queda todavía lejos del peor brote de la historia, el que provocó 11.000 muertos y 28.000 contagios en Sierra Leona, Liberia y Guinea Conakry entre 2014 y 2016.

Philippa Boulle, directora médica adjunta de Médicos Sin Fronteras (MSF), ha reconocido en declaraciones recientes que la situación es más crítica que nunca. Según explica, el brote se está propagando a un ritmo alarmante y sin precedentes, a pesar de los incansables esfuerzos de los equipos médicos de primera línea.

Según el último boletín publicado por el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) de la RDC, con datos recopilados hasta el 15 de agosto, la tasa de letalidad se sitúa actualmente en el 47%. Se trata de una enfermedad provocada por el virus del Ébola, que se transmite por contacto con personas y animales infectados y causa fiebre hemorrágica grave, vómitos, diarrea y hemorragias internas.

Además, 730 pacientes se encuentran en aislamiento u hospitalizados, y 1.040 personas han logrado recuperarse de la enfermedad, mientras que la tasa de rastreo de contactos se sitúa en el 85,3%. Se trata de la decimoséptima epidemia que golpea a la RDC, y es ya la más letal y con más contagios de la historia de este país. Seis provincias congoleñas están afectadas: Ituri (epicentro del brote), Kivu del Norte, Haut-Uélé y Tshopo, además de Bas-Uélé. En la también oriental provincia de Kivu del Sur, en cambio, han transcurrido ya unos 80 días sin un nuevo caso confirmado.

MSF: la respuesta debe superar el ritmo de transmisión

MSF, que cuenta con 1.400 integrantes sobre el terreno y gestiona siete centros de tratamiento del ébola con 480 camas, asegura que el brote no da señales de remitir, con nuevos casos sospechosos apareciendo en nuevas localidades al margen de las cadenas de transmisión ya identificadas. Para la organización, evitar más pérdidas de vidas pasa por lograr que la respuesta supere el ritmo actual de transmisión.

La ONG reclama que la respuesta médica internacional se intensifique sin demora, ya que, en su opinión, aún quedan muchas carencias críticas por subsanar. MSF reconoce que se han logrado avances innegables en las pruebas de detección y el rastreo de contactos, pero considera que estos esfuerzos siguen siendo insuficientes para contener la epidemia.

La organización defiende además que existe una necesidad urgente de mejorar la participación comunitaria: si las comunidades no ocupan un lugar central en la respuesta, advierte, la vigilancia y el rastreo de contactos seguirán pasando por alto casos, por lo que resulta esencial una mayor integración de las comunidades locales para garantizar una detección temprana y un seguimiento riguroso.

A esto se suma que el brote de ébola está agravando una crisis humanitaria ya existente en la región: la malaria, el sarampión, el cólera, la desnutrición y otras afecciones prevenibles y tratables siguen causando un número importante de enfermedades y muertes. MSF subraya también la importancia de mantener el apoyo a los centros de salud para que puedan seguir prestando servicios sanitarios vitales durante toda la respuesta, y de proteger a los trabajadores sanitarios.

Los equipos médicos piden que se garanticen suministros médicos, así como incentivos y apoyo para el personal sanitario de primera línea. Además, reclaman garantías claras de que las restricciones fronterizas, las medidas sanitarias o las cargas administrativas no obstaculizarán las rotaciones del personal humanitario, las derivaciones médicas ni la entrega de suministros, un aspecto sobre el que, por el momento, la situación sigue siendo incierta. Reforzar la vigilancia epidemiológica, mejorar la participación comunitaria y garantizar el acceso del personal humanitario figuran entre las prioridades que MSF considera fundamentales. La organización advierte de que cada día que se pierde permite que el virus avance un paso más y que se pierdan más vidas de forma innecesaria.

La transmisión del ébola en RDC toma ritmo

La epidemia actual presenta un crecimiento de casos más rápido desde su declaración que cualquier otro brote anterior, por lo que tiene potencial para alcanzar las cifras del brote de 2014-2016 en África occidental, alertó la pasada semana el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus.

La transmisión de la enfermedad se mantiene activa, y el refuerzo de la vigilancia, las capacidades de tratamiento y la movilización en las comunidades sigue siendo esencial, según destaca el INSP.

Según ha revelado la OMS, el virus comenzó a circular en el este congoleño en febrero, aunque una investigación publicada en la revista 'Science' a finales de julio sitúa las primeras infecciones incluso antes, al menos en enero. Tras declararse la epidemia en Ituri, el virus se propagó al vecino Uganda, país que se declaró "libre de ébola" el 28 de julio, tras registrar 20 contagios confirmados, entre ellos 15 casos considerados importados de la RDC, con dos fallecimientos.