XII EDICIÓN | PREMIOS CONSTANTES Y VITALES
Mejor publicación biomédica del año (Investigación básica): Annalaura Mastrangelo e Iñaki Robles-Vera
La investigación del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares Carlos III (CNIC) busca conseguir una detección precoz de la aterosclerosis, la enfermedad que desencadena infartos o ictus.
Los investigadores han descubierto un metabolito de la microbiota intestinal que favorece la aterosclerosis y podría revolucionar su diagnóstico y tratamiento. El estudio, liderado por el Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC), desvela que el propionato de imidazol, un metabolito producido por la microbiota intestinal, induce aterosclerosis, una enfermedad que puede desencadenar la obstrucción de las arterias que causa los infartos o accidentes cerebrovasculares.
Según Annalaura Mastrangelo, investigadora del CNIC y primera autora del trabajo, su detección podría facilitar el diagnóstico precoz mediante una prueba más accesible que las técnicas de imagen avanzada actuales. La investigación también demuestra que el ImP no solo se asocia con la enfermedad, sino que puede contribuir a su desarrollo. Iñaki Robles-Vera, también primer autor, explica que el consumo de este metabolito provocó la aparición de placas arteriales en modelos animales.
El equipo liderado por David Sancho, jefe del laboratorio de Inmunobiología del CNIC, ha comprobado además que el bloqueo de este receptor previene la aterosclerosis inducida por ImP y reduce su progresión en ratones sometidos a una dieta rica en colesterol. Los resultados abren nuevas vías para el diagnóstico temprano y el desarrollo de tratamientos personalizados. El CNIC trabaja actualmente en el desarrollo de fármacos capaces de bloquear los efectos perjudiciales de este metabolito.