TODO ESTÁ EN BOURDIEU
¿Qué sería de Ayuso sin la pasta de la publicidad institucional?
"Ayuso vale tanto como el plan de medios que dirige Miguel Ángel Rodríguez. No es más que un producto manufacturado a base de campañas de publicidad institucional que será devastado por su incapacidad en cuanto el equilibrio económico, que por ahora solo tiene ella en el PP, acabe repartido..."
A Ayuso se le ven las costuras en cuanto deja de estar hiperprotegida y sale de esos lugares que controla con el cañón de la publicidad institucional. El viaje a México es una de esas campañas que solo se entienden desde el prisma de quien está perdiendo pie y empieza a cometer errores no forzados que empiezan a vislumbrar un cambio de época. Esa frescura que hacía que se vendiera a Ayuso como una estrella pop ya no cuela ni con todos los medios pagados de derechas escribiendo cinco piezas diarias sobre su look juvenil, las gafas nuevas de pasta o ese conjunto de tres piezas que hace que luzca floral y elegante. Ella paga para que le adulen y vaya si lo hacen. Pero no hay pasta que puede tapar lo incapaz que es.
Ayuso solo es una buena candidata con todas las reglas del juego trucadas. Su nivel e incapacidad quedan en evidencia cada vez que sale a pecho descubierto a tener que lidiar por sí misma con su ineptitud e impotencia para hilar una frase sencilla sin leer, con dificultad, el texto que le hayan dejado sus asesores. Cuenta el periodista David Fernández en su libro 'Ayuso. Zancadillas, intrigas y venganzas en la Corte de Madrid' que en Radio Marca, cuando era becaria, era conocida por su incapacidad para poder hablar bien una frase seguida y que guardan un mítico gazapo, de los muchos que cometía, en el que al presidente del Real Madrid le cambió el nombre por el de Florentino Pénez. Han pasado muchos años pero sigue con su locuacidad legendaria.
Este viaje nos ha dejado ese espectáculo dantesco de ver a Ayuso balbuceante, mientras se intuye cómo tiene que leer un papel, que queda fuera de cuadro, frente a la única cámara que le acompaña en México, que es la de Telemadrid, y que obviamente no tiene ningún margen para dejar claro al espectador que su presidenta es una incapaz y que ese discurso inconexo y fragmentario es encima leído y por eso baja la mirada cada dos palabras. El suceso ocurrió mientras anunciaba una inversión fake por su presencia en México que tenía que ver con el grupo Alsea y que anunció como novedad por su viaje allí cuando fue anunciado por la empresa en su plan estratégico en marzo de 2026. Ya se había anunciado dos meses antes de ese viaje que solo ha servido para que haga el ridículo, le protesten en la cara y se le vea la incomodidad y recibir un premio por parte de un grupúsculo de derecha radical en Aguascalientes a cambio de 300.000 euros de dinero público. Hemos pagado dinero de todos los madrileños para financiar una feria en Aguascalientes para que le den un premio. Todos sus halagos son previo pago, de nuestros impuestos, para ocultar sus complejos.
El nivel de Ayuso es de lástima. Su éxito dopado solo es posible en un tiempo donde la inanidad intelectual se premia y en la región donde el poder económico y los lobbys internacionales, de Israel a Venezuela, en España quieren en el cargo a personajes de la talla moral y política tan ínfima como la de la Quironesa para poder controlarla como una simple custodia de sus intereses. Si en Madrid no se repartieran millones de euros de manera inmisericorde a un entorno mediático hiperdependiente del dinero público para su supervivencia, Isabel Díaz Ayuso no tendría posibilidades de ganar ni en una región derechizada y de alto poder adquisitivo como es Madrid. Los medios protegen a Ayuso porque Ayuso es garante de su supervivencia económica y por lo tanto se protegen a sí mismos. Es por eso que cuando acaba en algún lugar donde esa protección desaparece, la imagen de política de raza que quieren transmitir queda desdibujada y se deshace como un azucarillo. La lideresa no soportaría ni diez minutos frente a un periodista que no dependa de su dinero.
Ayuso vale tanto como el plan de medios que dirige Miguel Ángel Rodríguez. No es más que un producto manufacturado a base de campañas de publicidad institucional que será devastado por su incapacidad en cuanto el equilibrio económico, que por ahora solo tiene ella en el PP, acabe repartido. Recuerden que no hay nadie más interesada en el fracaso de Feijóo que Isabel Díaz Ayuso, más incluso que el propio Pedro Sánchez.
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