Elecciones autonómicas
La consulta de la autonomía de León, prioridad de la UPL ante posibles pactos tras las elecciones del 15M
Las encuestas apuntan a que UPL podría retener sus tres procuradores en las elecciones, incluso podrían mejorar sus resultados (aunque no se traduzcan en más escaños). Esto es lo que exige la UPL de cara a posibles pactos de Gobierno.
Bajo el lema de 'Autonomía Leonesa' se concentraban un millar de personas el pasado mes de mayo, reivindicando un futuro digno para la región y, una vez más, la autonomía. LEXIT era la palabra clave, siguiendo el juego de palabras del Brexit, la salida de Reino Unido de la Unión Europea. No es una reivindicación nueva: un año antes, la Diputación de León votaba a favor de pedir al Gobierno que comenzara los trámites para que León fuera independiente y se liberase, así, del yugo de Castilla.
Era una votación simbólica, que daba forma a una petición que tiene casi medio siglo, cuando la región de León estaba formada por las provincias de León, Zamora y Salamanca. Y es por eso que en estas tres provincias se presenta la Unión por el Pueblo Leonés (UPL) para estas elecciones, candidatura liderada por Alicia Gallego, quien ha adelantado que la consulta sobre la posible autonomía de León es la "prioridad absoluta" de esta formación leonesista ante un posible pacto tras las elecciones del 15 de marzo en esta Comunidad, para lo que ha reclamado un mayor respaldo en la votación.
En una entrevista con EFE, Gallego ha defendido que no pretenden romper nada sino, dentro del marco constitucional y legal español, plantear que los ciudadanos de las provincias de León, Zamora y Salamanca puedan ser preguntados por su parecer ante la posibilidad de segregar este territorio del resto de la actual Castilla y León. "Nosotros no rompemos nada, nosotros lo que queremos simplemente es, un derecho que se nos negó. Que pudiéramos, conforme a los instrumentos legales, tener esa posibilidad de desarrollar esa consulta, que es lo correcto en cualquier Estado y en cualquier sociedad avanzada", ha afirmado Gallego.
En varias ocasiones durante la entrevista, ha confesado que en el seno de la UPL "todo gira en torno al deseo de constitución de esa autonomía", que "supondría una mejora en la vida de los ciudadanos" de tres provincias que se han visto "muy perjudicadas" por la creación de Castilla y León. "Lo que queda claro, y cada día más, es que la comunidad autónoma de Castilla y León no funciona. Este marco está totalmente desfasado. Queda evidenciada la falta de validez en la cohesión económica, social y territorial", ha respondido.
A su juicio, que León, Zamora y Salamanca se convirtieran en una comunidad autónoma con origen en el antiguo Reino de León "mejoraría evidentemente la vida de los ciudadanos en todos los sentidos y con ello también las políticas públicas". "La consulta es la democracia en estado puro, es que los ciudadanos puedan hablar y manifestarse", ha afirmado la candidata, al tiempo que garantiza que ese referéndum estaría desde el principio en la mesa ante posibles pactos o negociaciones postelectorales porque es "una necesidad real".
Crecimiento del leonesismo en la región
Cree que el leonesismo ha ido creciendo desde los últimos comicios autonómicos, en los que la UPL sacó los mejores resultados de su historia con tres procuradores, en parte gracias a la labor desarrollada precisamente desde las Cortes, con el impulso de medidas que han beneficiado a un territorio "muy castigado" durante los últimos cuarenta años. A diferencia de otros partidos regionalistas, las encuestas apuntan a que UPL será capaz de retener a sus tres procuradores el 15 de marzo.
"Lo que hay que preguntarse es por qué el Partido Popular y el Partido Socialista se hacen leonesistas cuando llegan las elecciones. Todos sacan la bandera de León, todos hablan de que son leonesistas. Incluso reconocen que las cosas no están yendo bien y que una forma de solucionarlo es ese mayor gobierno y capacidad de decisión para las dos regiones", ha denunciado. Por contra, Gallego ha sostenido que lo que hace UPL "es coherente con su ideología" y lo ha mantenido durante sus años de trayectoria.
En su opinión, en Castilla y León "no ha fallado sólo el modelo de comunidad", sino también "quién la ha gobernado", porque "si lo hubiera hecho mejor, no hablaríamos de tanta despoblación, envejecimiento y falta de juventud a pesar del talento evidente en la Región Leonesa". "Cuarenta años han dado para mucho y no para bien. La política tiene que ser el instrumento para que, cuando algo no funciona, se cambie", ha concluido.