Elecciones 15M
La política nacional tira de la recta final de campaña en Castilla y León: el PSOE reafirma su 'no a la guerra' con PP y Vox a la gresca
Los detalles Sánchez y Zapatero acompañarán a Martínez en Valladolid, con Feijóo y Abascal haciendo lo propio con Mañueco y Pollán. Las izquierdas, de nuevo por separado.
Resumen IA supervisado
El 15 de marzo de 2026, Castilla y León celebrará elecciones autonómicas en un contexto marcado por la influencia nacional. Los líderes del PSOE y PP, Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijóo, respectivamente, respaldan a sus candidatos, Carlos Martínez y Alfonso Fernández Mañueco. El PSOE busca frenar la pérdida de votos, mientras que el PP intenta evitar depender de Vox para gobernar. Vox, liderado por Santiago Abascal, critica al bipartidismo y acusa al PSOE y PP de engañar a los ciudadanos. Las izquierdas, con Podemos y la coalición En Común, también cierran sus campañas en Valladolid. Estas elecciones se perciben como un reflejo de la política nacional, en medio de tensiones internacionales y un resurgimiento de la ultraderecha.
* Resumen supervisado por periodistas.
Recta final para un día clave en Castilla y León. Para ese 15 de marzo de 2026. Para el día en los ciudadanos de dicha comunidad autónoma acudan a las urnas tras un cierre de campaña en el que los líderes nacionales entran en acción. En el que van a formar parte del tablero de ajedrez de unas elecciones que, como sucedió tanto en Extremadura como en Aragón, se pueden ver en clave Moncloa.
Se pueden ver en clave nacional. Se pueden ver como algo más que unas autonómicas. Porque el contexto es el que es. Porque PSOE y PP se juegan lo que se juegan ante el avance de Vox. Ante una ultraderecha que sigue en auge y que es clave en Extremadura, en Aragón y que puede serlo también en Castilla y León.
Y mientras, de fondo, la guerra en Oriente Medio. Los ataques de Estados Unidos y de Israel sobre Irán y la posterior respuesta de Teherán a dichos bombardeos. La posición del Gobierno, diciendo 'no' a Trump en cuanto al uso de las bases de Morón y de Rota para lanzar sus ofensivas al país persa, con un Pedro Sánchez que ha retomado cuatro palabras muy usadas a comienzos de 2003.
Que ha retomado ese 'no a la guerra' que tanto se escuchó cuando José María Aznar, presidente en aquel momento y líder del PP, se fotografiaba en las Azores junto a Tony Blair y George Bush para atacar Irak por esas armas de destrucción masiva que Sadam Hussein supuestamente tenía y que no se han encontrado 23 años después. Ante eso, Carlos Martínez.
Zapatero y Sánchez, en Valladolid
Quien es candidato socialista en Castilla y León. Quien ya ha estado arropado por Pedro Sánchez en un par de ocasiones tanto antes como después de ese conflicto en Oriente Medio. La primera fue el 26 de febrero en Burgos; la segunda, en Soria el 7 de marzo. Y como no hay dos sin tres, la última será el viernes en Valladolid para cerrar la campaña.
Ahí estará el presidente, enarbolando ese 'no a la guerra'. Y ahí estarán, también, tanto Óscar Puente como José Luis Rodríguez Zapatero. El expresidente es el añadido de última hora al acto socialista en Pucela, en un sprint final en el que su figura ha vuelto a ponerse de relevancia. En uno en el que ha recordado la retirada de las tropas en Irak.
En una decisión que tomó nada más llegar a la Moncloa en 2004. "Qué a gusto me quedé y qué tranquila tengo la conciencia", afirmó Zapatero en un mitin en Segovia junto a Carlos Martínez.
En uno en el que puso el foco en PP y en Vox por su política migratoria: "Qué valientes son con ellos y qué sumisos con Netanyahu y con Trump. No hay nada más lacerante ni más lamentable a nivel ético".
Tanto Sánchez como Zapatero estarán en Valladolid junto a Carlos Martínez. Junto a un candidato que busca la sorpresa y, además, detener esa sangría de votos perdidos que el PSOE acumula tanto en Extremadura como en Aragón. Las encuestas dicen lo que dicen, que la caída va a ser de menor tamaño que la sufrida en los dos últimos comicios. Y que Alfonso Fernández Mañueco va a necesitar, otra vez y como Guardiola y Azcón, a Vox.
Feijóo, con Mañueco por segunda vez
Para que eso no suceda y para dar ese empujón de última hora, Alberto Núñez Feijóo estará junto a su candidato en el acto final de la campaña electoral. Tan solo ha estado con él en Ávila, el 28 de febrero, pues tanto uno como otro han hecho sus mítines por separado.
Unos en los que a pesar de que todo hace indicar que se tendrán que sentar con Vox en la mesa han dirigido no pocos ataques hacia la ultraderecha de Abascal. Feijóo, por su parte, ha acusado a los de Bambú de "bloquear" los gobiernos en las comunidades autónomas. "Con la que está cayendo, nadie puede entender que no faciliten un gobierno del PP cuando gana", ha expuesto.
"Quiero deciros algo importante. a los que se dan un golpe en el pecho hablando de España y los que dicen que si España nos queda grande, les digo que jamás voy a abandonar a España", ha afirmado Feijóo en Villarcayo de Merindad de Castilla la Vieja, en Burgos.
Todo, como respuesta a Abascal. Como respuesta a la frase del líder de la ultraderecha en las que dijo que a Feijóo "España le queda grande". "El PP es el partido que más se parece a España. Ha nacido para defender la unidad de este país. Puede decir lo mismo en Burgos que en Bilbao. Uno cuyo presidente puede ser gallego, castellano o madrileño. Es un partido que España necesita", ha insistido Feijóo.
El líder de la oposición ha insistido en sus críticas a Vox": "Ya los conocemos. Salieron por piernas del Gobierno. En cuanto ven que hay un problema, dimiten. Algunos corren muy bien delante del toro, pero son muchos menos los que saben torear".
Vox tilda de "estafa" al PP
Y Vox ha recogido el guante. Lo ha hecho por medio de Carlos Pollán, su candidato en Castilla y León, que como sucedió con los líderes autonómicos en Extremadura y en Aragón ha estado completamente eclipsado por Santiago Abascal. Sin embargo, y desde Palencia, ha acusado al PSOE y al PP del cierre de la azucarera de La Bañeza, en León, y del incremento de los ataques del lobo a la ganadería de la montaña palentina.
Según él, todo es consecuencia del "bipartidismo de Bruselas". Y es que ha advertido de que si "algún iluminado en Bruselas, en Ferraz o en Génova" hubiera intervenido, la prosperidad del norte de Palencia se habría visto comprometida por lo que define como "fanatismo climático" y políticas verdes que buscan "la ruina" del sector, al tiempo que ha insistido en que el Partido Popular y el Partido Socialista "quieren engañar" a los ciudadanos diciendo que se oponen a estas medidas en la región, cuando, según sus palabras, "son ellos los que allí -en Bruselas- lo están promocionando".
El dirigente de la ultraderecha ha pedido estar "alerta" ante "la estafa del PP y la mafia del PSOE". "Es triste verles hacer como que se pelean cuando mantienen todos sus pactos tanto en Madrid como en Bruselas", ha expuesto.
Las izquierdas, separadas
Mientras, Podemos ha elegido Valladolid para cerrar su campaña electoral en un acto en el que Miguel Ángel Llamas estará acompañado por Ione Belarra. Con ella ha coincidido hasta en tres ocasiones para pedir el voto desde el pasado 27 de febrero.
La coalición En Común, formada por IU, Sumar y Verdes Equo, celebrará también en Pucela su acto final de campaña. Juan Gascón ha estado arropado en campaña por personalidades como Antonio Maíllo, Sira Rego, Ernest Urtasun, Pablo Bustinduy y Yolanda Díaz.
Así llegan las formaciones al 15 de marzo. Así afrontan la recta final de la campaña para las elecciones de Castilla y León, en la que los candidatos estarán acompañados por los líderes nacionales de sus respectivos partidos para unos comicios con, de nuevo, sabor a Moncloa. Con un paso por las urnas que se va a leer en mucho más que en clave autonómica.
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