Elecciones autonómicas 2026

¿Tienen las encuestas de las elecciones de Castilla y León efectos en la decisión del voto?

Los sondeos y encuestas de intención de voto son un clásico de todo proceso electoral. En muchas ocasiones sí muestran lo que luego ocurre en la realidad, ¿pero pueden tener algún efecto en la decisión del voto?

Una urna electoral en unas elecciones autonómicas.EP

De cara al domingo, cuando se celebran las elecciones en Castilla y León, se han ido publicando numerosos sondeos y encuestas que muestran la tendencia del electorado: los datos apuntan a que la del PP será la lista más votada, seguida por la del PSOE, mientras que Vox podría igualar o incluso mejorar los resultados obtenidos hace cuatro años. Sin embargo, aunque los políticos suelen seguir los resultados de estos sondeos, también tienden a insistir en que la importancia está en el voto real, y no en lo que dicen los datos previamente.

Y es que muchas veces las encuestas se equivocan. ¿Pero pueden también modificar el voto? Aunque siempre depende de la lealtad del votante, hay que tener en cuenta que un porcentaje del electorado decide a quién votará en la jornada de reflexión o incluso el mismo día de los comicios. Es por eso que los partidos, en campaña, hacen un llamamiento continuo para tratar de convencer a los votantes indecisos y hacer que elijan finalmente las papeletas de sus candidaturas.

Aunque hay estudios en todas las direcciones, los más modernos apuntan a que sí puede haber cierta influencia de las encuestas en las decisiones electorales en campaña, especialmente en la dirección del conocido como 'voto útil' cuando existen contextos políticos de fragmentación partidista. Hasta 2015, el bipartidismo estuvo bastante asentado en España pero con la irrupción de Podemos esta tendencia desapareció, haciendo que en los Parlamentos autonómicos aparecieran muchos colores, más allá del rojo del PSOE y del azul del PP.

Según Morwitz y Pluzinski, las encuestas sí pueden tener un efecto psicológico sobre el comportamiento de los electores y son varios los estudios que han confirmado la existencia de dos efectos principales de las encuestas en la dirección del voto: el efecto arrastre (bandwagon) y el efecto underdog, que va en la dirección contraria.

Tal y como explican desde Psicología y Mente, el efecto bandwagon o efecto arrastre tiene lugar cuando las personas tienden a apoyar una causa que considera ganadora; este efecto se basa en la necesidad de ser consistente con el conjunto de la sociedad que, en un proceso electoral, le llevaría a votar al partido que las encuestas apuntan como ganador. De esta manera, el votante refuerza su autoestima y su sentimiento de pertenencia a un colectivo reforzante. En el caso de los comicios del 15M en Castilla y León, este efecto llevaría al votante a elegir al Partido Popular (PP), que es la formación que los sondeos apuntan como ganadora.

En contraposición está el efecto underdog, que hace lo contrario, despertando el interés por las opciones menos valoradas. Cuando tiene lugar este efecto, las personas tienden a elegir entre las 'pequeñas opciones', al considerar que tienen que defender una causa que está siendo minusvalorada. ¿Por qué se da este efecto? La psicología no tiene una respuesta clara, pero sí apunta a que podría ser un intento de diferenciarse del resto, pero también la de compadecerse de lo que considera una 'causa perdida' o incluso de admnirar la voluntad de esta causa al oponerse a la mayoría.

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