Elecciones 29N
Cuenta atrás para el cierre de listas del 29N: PP y Vox apuran la negociación en el Senado y la izquierda llega con el reparto hecho
Los detalles El reloj sigue avanzando. Hoy a las 23:59 horas termina el plazo para presentar las candidaturas para las generales. La incógnita a estas horas es si Feijóo y Abascal cierran un acuerdo en el Senado para optimizar sus matemáticas.
Resumen IA supervisado
El registro de listas para las elecciones generales del 29N finaliza el 26 de octubre, marcando una nueva fase política. Una incógnita es si PP y Vox alcanzarán un acuerdo para maximizar su representación en el Senado. Las negociaciones, lideradas por Miguel Tellado del PP y Montserrat Lluís de Vox, se centran en el sistema electoral que favorece a la candidatura más votada. Vox podría retirarse en ciertas circunscripciones para que el PP gane más escaños, a cambio de senadores por designación autonómica. Mientras, la izquierda ha pactado para el Senado, pero no para el Congreso, donde el PSOE y Frente Amplio no han llegado a un acuerdo.
* Resumen supervisado por periodistas.
El plazo límite para el registro de listas, este lunes 26 de octubre a las 23:59 horas, marca el inicio de una nueva etapa en la carrera hacia las elecciones generales del 29N. Una de las incógnitas a estas horas es si PP y Vox llegarán a un acuerdo para maximizar su representación en la Cámara Alta y blindar su control hasta alcanzar una mayoría de tres quintos que les permitiría, entre otras cosas, designar a cuatro magistrados del Tribunal Constitucional de forma inmediata y sin el concurso de la izquierda.
Las negociaciones corren a cargo del 'número dos' del PP, Miguel Tellado, y de la secretaria general adjunta de Vox, Montserrat Lluís, quienes ya pilotaron con éxito la última ola de acuerdos autonómicos entre ambas formaciones. "El día es largo, las buenas negociaciones son las que se cierran al final", ha dicho el líder de la delegación de Vox en Bruselas, Jorge Buxadé, aunque fuentes de la negociación a laSexta señalan que el anuncio del acuerdo llegará durante la mañana.
La clave de las conversaciones está en el sistema electoral del Senado, que prima a la candidatura más votada. En las provincias peninsulares se eligen cuatro senadores, pero cada ciudadano solo puede votar a tres candidatos, lo que habitualmente permite a la primera fuerza conseguir tres escaños y deja el cuarto para la segunda. Con este esquema, si Vox se retira en determinadas circunscripciones y una buena parte de sus votantes respaldan al PP, los populares tendrían una oportunidad para subir de uno a tres senadores en las provincias en las que fueron segundos en 2023, además de dejar sin efecto la coalición de izquierdas allí donde amenaza con arrebatarles el primer puesto.
¿Retirada selectiva?
A cambio, el PP podría compensar a Vox con una remesa de senadores por designación autonómica. Estos parlamentarios no se eligen directamente en las urnas, sino en los parlamentos de las comunidades autónomas, la mayoría gobernadas por el PP. De hecho, los de Santiago Abascal ya cuentan con cinco escaños obtenidos por esta vía gracias a sus acuerdos con el partido de Feijóo, por lo que una nueva alianza podría permitirles ampliar su representación.
Esta es la fórmula que gana más fuerza en las negociaciones, ya que Vox no estaría por la labor de integrar a sus candidatos en las listas del PP, ya que implicaría diluir sus siglas y pedir el voto para la formación de Feijóo. Una retirada selectiva, en cambio, permitiría a los de Abascal conservar su identidad política y negociar una representación en la Cámara Alta incluso superior a la que podrían obtener directamente en las urnas, sin entrar en cómo se puede traducir electoralmente el movimiento en el Congreso.
Alberto Núñez Feijóo abrió la puerta a esta posibilidad el pasado martes en Cope, donde confirmó los contactos con Vox. El miércoles habló con Abascal. Y el viernes fue aún más explícito en la Ser, donde afirmó que "presentarse en sitios donde no vas a tener senador" es regalarle escaños "al sanchismo".
La izquierda, muy lejos de un acuerdo en el Congreso
Por su parte, la izquierda pactó acudir junta en algunas provincias a la Cámara Alta y llega a la fecha límite con los deberes hechos. El PSOE ocupará el 70% de los puestos y Frente Amplio y sus aliados, el 30%. Pero todo apunta a que ese pacto no se extenderá al Congreso. Frente Amplio, y en concreto Izquierda Unida, han reiterado en los últimos días que no tienen intención de retirar listas en ninguna circunscripción.
En público, desde el PSOE han asegurado que nunca ha estado sobre la mesa "pactar listas" con otros partidos para el Congreso. Y aunque mantienen las discreción, en privado sí reconocen que las conversaciones se produjeron a la vez que hablaban del Senado.
Frente Amplio y las circunscripciones por definir
En Andalucía, aún tienen que concretarse otros enclaves donde Sumar consiguió escaño en 2023 como Granada, mientras que en Málaga ya cuenta con cabeza de lista con el abogado y activista de la Flotilla de apoyo a Gaza Rafael Borrego. Mientras, todo apunta a que en Cádiz repetirá Esther Gil de Reboleño como cabeza de lista y en Córdoba se postula el coordinador provincial de IU, Sebastián Pérez Gallardo.
Tampoco se han oficializado aún las candidaturas en Galicia, donde en 2023 Sumar logró escaños en Pontevedra y Coruña, o de las circunscripciones de Euskadi, Extremadura, Castilla y León y varias provincias de Castilla-La Mancha.
El registro de las listas electorales ha venido marcado por la renuncia de la Chunta Aragonesista a concurrir al Congreso por Teruel con el objetivo de quitar a la derecha escaños y dejar al PSOE como referencia progresista.
Dicha retirada motivó la fuerte oposición de IU, que primero apuntó incluso a la opción de presentar listas por su cuenta; sin embargo ya ha asumido que el partido regionalistas es el que tiene el poder de decisión sobre las circunscripciones a las que concurre Frente Amplio, aunque insisten a la CHA que corrija su negativa.
Durante estos días se ha debatido también si esa renuncia debe extenderse a más provincias, aunque los principales dirigentes de Frente Amplio han asegurado que se van a presentar en la mayoría del país y que casos como el de Teruel son excepciones por la casuística del territorio.