elecciones 29N
La historia de amor de PP y Vox: del 'ghosting' de Feijóo desde la Xunta al cortejo actual para conquistar el Senado
Los detalles Con el foco de la precampaña puesto en el amor desde la izquierda, la cosa ya llega también a la derecha. Sin embargo, esta relación no siempre ha sido fácil.
Resumen IA supervisado
En la precampaña, el amor se convierte en un tema central tanto en la izquierda como en la derecha. Alberto Núñez Feijóo, líder del Partido Popular (PP), ha intensificado su relación con Vox, reconociendo la necesidad mutua. Inicialmente, Feijóo evitó a Vox, pero luego buscó acercamientos en varias comunidades autónomas. A pesar de las rupturas con Vox en algunas regiones, el PP sigue buscando una relación más estable a nivel nacional, especialmente tras las elecciones autonómicas. Con las elecciones generales del 29 de noviembre en el horizonte, el PP y Vox están más unidos que nunca, incluso en el Senado.
* Resumen supervisado por periodistas.
Con el foco de la precampaña puesto en el amor desde la izquierda, la cosa ya llega también a la derecha. El presidente del Partido Popular (PP), Alberto Núñez Feijóo, ya ha ido con el tonteo con Vox hasta el final. Ambos se necesitan, lo saben y coquetean como nunca.
Podríamos decir que esa persona de la que uno no está todo lo enamorado que debería, pero en el fondo sabe que es lo mejor para uno mismo, lo que más le conviene. Algo que se descubre con el tiempo.
Prueba de ello, es que Feijóo como presidente de la Xunta de Galicia y en un principio de sus relaciones les hizo lo conocido como 'ghosting'.
Más tarde, sin embargo, apareció esa caravana del amor que recorría España buscando el acercamiento. Eso es lo que ocurrió. Primero en Castilla y León, luego también surgió el amor en la Comunitat Valenciana, Aragón, Extremadura y la Región de Murcia.
Ahora bien, como en cualquier relación, hay baches y épocas complicadas. De hecho, fue Vox el que acabó rompiendo en aquellas comunidades donde habían empezado a tener algo serio. De esta manera, al PP le tocó volver a conquistarles.
Precisamente, hubo segunda oportunidad tras las autonómicas de este año, ya que nunca la ruptura fue total; más bien fue aquello de "necesito tiempo". Y es que en el PP cada vez están más abiertos a una relación definitiva, la de verdad, a nivel nacional. "Llegar a los acuerdos puntuales que sean necesarios", aseguraba Feijóo, entonces.
Así es como en Génova ya no se esconden. No se sueltan la mano e, incluso, se hacen ojitos delante de todos. Todo, porque hay una fecha clave -las elecciones generales del 29N-, así como oportunidades que si pasan, no vuelven. Ahora, el cortejo está en el Senado.