AUDI VUELVE ATRÁS
Audi recupera su esencia: el próximo A3 traerá algo que los Audi de hace 25 años hacían mucho mejor
Audi prepara una nueva generación del A3 con mejores materiales, más botones físicos y una obsesión renovada por la calidad que hizo famosa a la marca.
Hubo un tiempo en el que comprar el Audi más barato no significaba renunciar a tener un interior de auténtico coche premium. Audi quiere recuperar precisamente eso con la próxima generación del A3, y para conseguirlo tendrá que corregir una de las críticas que más ha perseguido a la marca durante los últimos años: la pérdida de calidad percibida en sus habitáculos.
No es una interpretación externa. Rouven Mohr, director técnico de Audi, ha explicado que los futuros modelos de la compañía recuperarán mejores materiales, mandos con respuesta mecánica, controles más intuitivos y una filosofía interior menos dependiente de enormes superficies digitales. El A3, como modelo de acceso a la gama de combustión tras la desaparición de A1 y Q2, será uno de los coches donde más importante será este cambio.
El primer Audi A3 tenía que sentirse como un A8
La frase que mejor explica hacia dónde quiere ir Audi no habla precisamente del futuro. Mohr ha recordado que el primer A3 ofrecía una percepción de calidad comparable a la del A8 de aquella época. Incluso el tacto de los interruptores debía transmitir prácticamente la misma sensación.
Esa era una de las grandes armas de Audi a finales de los noventa y durante buena parte de los años 2000. No importaba que estuvieras en el compacto de acceso: determinados botones, superficies, clics y mandos conseguían transmitir parte de la experiencia de coches mucho más caros.
Es precisamente esa diferenciación la que se ha ido estrechando conforme marcas generalistas han mejorado enormemente sus interiores y los fabricantes premium han apostado por más pantallas y soluciones digitales. De hecho, hoy la diferencia entre un compacto premium y uno generalista puede resultar mucho menos evidente que hace dos décadas.
Más botones y menos obsesión por las pantallas
La respuesta de Audi pasa, curiosamente, por mirar hacia atrás. El próximo A3 seguirá teniendo pantallas y tecnología, pero la marca quiere recuperar controles físicos, respuesta táctil y mandos que sean agradables de utilizar.
Mohr ha puesto como ejemplo el primer Audi TT y sus característicos controles de climatización. El objetivo no consiste simplemente en volver a llenar el salpicadero de botones, sino en recuperar ese pequeño detalle que durante años formó parte de la identidad de Audi: girar o pulsar un mando y sentir un clic preciso, sólido y de calidad.
Es una filosofía bastante diferente a la carrera que ha vivido la industria durante los últimos años por instalar pantallas cada vez mayores. El propio A3 actual utiliza una pantalla central de 10,1 pulgadas y cuadro digital, aunque Audi ya modificó algunos elementos de su interior con la actualización de la generación actual.
El próximo A3 seguirá teniendo motores de gasolina
El cambio no será únicamente estético. La quinta generación seguirá utilizando una evolución profunda de la plataforma MQB compartida con modelos como Volkswagen Golf, SEAT León y Skoda Octavia. Y, pese a la electrificación de Audi, el A3 continuará teniendo motores de combustión.
La hibridación tendrá cada vez más importancia. Está previsto que existan alternativas híbridas y microhíbridas, mientras que el diésel tiene muchas menos posibilidades de sobrevivir hasta esta nueva generación. También seguirá teniendo sentido una variante híbrida enchufable, una tecnología que Audi ya ofrece actualmente en el compacto.
El actual Audi A3 sigue siendo uno de los compactos premium más importantes de España, por lo que este relevo no será precisamente un modelo secundario para la compañía.
Su llegada está prevista antes de que termine la década. Y quizás lo más interesante sea que Audi no parece querer revolucionar aquello que hizo famoso al A3, sino recuperar una idea mucho más sencilla: que entrar en el Audi más barato vuelva a dejar claro por qué has pagado más por llevar cuatro aros en el volante.