EL URBANO QUE LE FALTA
El B-SUV tendrá un hermano menor para competir con la nueva ola de EVs asequibles. ¿Qué se sabe hasta el momento?
Kia sabe que la chispa que los eléctricos encendieron en un principio se ha estado apagando y que a los motores de combustión interna todavía les queda gasolina en el tanque. Es por eso que sus cartas, las que nos muestran su estrategia de vehículos a batería en el corto y mediano plazo, han sido reveladas. Elevar la vara y llegar a las masas, el objetivo que la automotriz coreana tiene en mente para reimpulsar su flota de coches cero emisiones.
Por un lado, la clave será dar un paso sustancial en las aptitudes de propulsión y tecnología, para lo cual se espera una nueva plataforma encargada de disparar las capacidades: las baterías saldrían de fábrica con un 40 % más de capacidad, los motores sería un 9 % más potentes y la conducción autónoma pasaría al nivel 2+. Será esta futura plataforma la sucesora de la vigente E-GMP, que nos lleva a abordar el lado B del plan de Kia.
Un lado B en el sentido más técnico, pues a ese segmento apunta. "Es fundamental centrarse en mejorar la asequibilidad y ampliar la infraestructura de carga de forma que se ofrezca un valor tangible a una base de clientes más amplia", disertó Ho Sung Song, CEO de la marca, en una reciente conferencia en Seúl. El EV2, que sujeto a financiación lo consigues a 20.000 euros, fue un paso inicial para lo que será, según ha pautado el fabricante, el lanzamiento del verdadero eléctrico de acceso en 2027.
Todos los caminos conducen a la denominación más lógica por ser parte de la actual gama. Montado sobre la E-GMP en su versión de 400 voltios, el futuro Kia EV1, al que ya consideran la faceta eléctrica del Picanto, llenará el vacío que representa la ausencia de ese hatchback urbano que pronto necesitará para no quedarse atrás, ya que marcas clave del mercado europeo se han adentrado o bien se encuentran a las puertas de la democratización.
A saber, Renault y su exitoso R5 reinterpretado, Dacia y una propuesta poco explorada que puede surtir efecto, Peugeot y la versión EV de su popular 208, y Volkswagen con sus inminentes compactos a ocupar la línea de entrada a la familia ID modificarán el mapa de la electromovilidad si la demanda responde a las previsiones.
Todavía es pronto para profundizar en detalles y son las especulaciones las que en estos casos llaman. Además del año de estreno, una segunda certeza sobre este esperado Kia pasa por el hecho de que será uno de los 14 modelos eléctricos que la marca ofrecerá a nivel global para el 2030. El cómo, el cuánto y el dónde aún restan confirmar, pero es posible que este coche utilice las mismas baterías de 42,2 kWh y de 61 kWh del EV2, que se sitúe en la línea inferior a los 20.000 euros en España y que, dada la política institucional de fabricar donde se vende, acompañe al B-SUV en la planta eslovaca.