UN MEJORADO SUV COREANO
La segunda generación evolucionó de manera radical todo lo que ocurre puertas adentro. Para empezar, la comodidad de los pasajeros. Una amenaza para sus rivales de Peugeot y Seat.
El cambio de generación sentó las bases para que el Hyundai Kona, el modelo más vendido de la firma surcoreana después del Tucson en el acumulado del 2026, ponga en vigor desde marzo las constantes actualizaciones del sistema de navegación que permiten a los usuarios contar con información cartográfica al día. Pero la evolución puertas adentro ha ido más allá de las compatibilidades del puesto de conducción Connected Car Navigation Cockpit (ccNC), que es el que hace posible estos nuevos mapas en línea.
En un habitáculo, ante todo el espacio interior. Y el Kona, del modelo 2024 en adelante, mejoró este aspecto de manera sustancial. Todo parte de un SUV de segmento B sometido a cambios estructurales y crecido en tamaño.
Hoy, además de medir de largo 4.350 mm, lo que supone un aumento sustancial en relación con el Kona de primera generación y sus 4,165 mm,este urbano incrementó el resto de sus dimensiones.
La distancia entre ejes no disimula que se ha estirado, al pasar de los 2.600 mm anteriores a los 2.660 y ganando así seis centímetros. En altura es dos centímetros superior y de lado a lado se ha expandido dos centímetros y medio, dejando atrás su anchura de 1.800 mm y registrando una de 1.825 mm. Estas nuevas medidas responden a la adopción de la plataforma modular K3 de parte del Kona, y como consecuencia el espacio interior se ve favorecido.
Ahora ocupando un lugar entre los B-SUV más grandes, el Hyundai Kona y su batalla con los 60 mm extra resulta un ideal para los ocupantes de la segunda fila de asientos, donde reciben casi ocho centímetros más de espacio para las piernas –77 mm, para ser exacto–. Debido a su ancho aumentado, el interior de la fila trasera es de 1.402 mm a la altura de los hombros, lo que convierte al Kona en el mejor de su categoría en este aspecto, superando a superventas como el Peugeot 2008 y el Seat Arona.
En cada apartado vinculado a la comodidad de los pasajeros traseros, el Kona vigente es un rival a respetar desde el estreno de la segunda generación, y estas amplitudes incluyen los 11 mm ganados para las cabezas a raíz de la altura del vehículo mejorada y el diseño determinado. Aunque hay otros factores no tan visibles de los que se sirve el espacio trasero. Uno de ellos es el grosor de apenas 85 mm de los asientos delanteros, que hace que se obtenga aun más comodidad para quienes viaja atrás.