UN ACCIDENTE A ALTÍSIMA VELOCIDAD
BYD sube el listón de la seguridad: se estrella su coche intentando alcanzar los 500 km/h, acaba destrozado, y el piloto sale completamente ileso
El BYD Yangwang U9 Xtreme ha sufrido un brutal accidente durante unas pruebas de velocidad. El coche quedó destrozado, pero el piloto salió ileso y la batería no se incendió.
El fabricante chino BYD quiere demostrar que puede fabricar el coche más rápido del mundo, pero, por el camino, ha terminado protagonizando una demostración de seguridad tan inesperada como espectacular. Su Yangwang U9 Xtreme, un superdeportivo eléctrico de casi 3.000 CV, ha sufrido un violentísimo accidente durante unas pruebas de alta velocidad. El vehículo ha quedado prácticamente irreconocible, con buena parte de la carrocería destrozada y el eje trasero arrancado. Sin embargo, el piloto ha salido completamente ileso.
Las imágenes del accidente, difundidas el pasado 2 de noviembre, muestran al superdeportivo perdiendo el control mientras circulaba por una pista cerrada de alta velocidad. El coche golpea violentamente una barrera de protección y termina sufriendo daños de enorme consideración. Todo ello mientras BYD trabaja para superar una barrera que hasta hace poco parecía inalcanzable para un automóvil eléctrico de producción: los 500 km/h.
Un coche destrozado, pero con el habitáculo intacto
Lo más sorprendente del accidente no es tanto la violencia de las imágenes como sus consecuencias. El Yangwang U9 Xtreme terminó con importantes daños estructurales y buena parte de sus componentes exteriores destruidos. El conjunto del eje trasero incluso quedó separado del resto del vehículo.
Sin embargo, la célula de supervivencia que protege a los ocupantes resistió el impacto. El habitáculo mantuvo su integridad y el piloto pudo abandonar el vehículo por su propio pie. Posteriormente, según las informaciones difundidas sobre las pruebas, fue sometido a diferentes reconocimientos médicos que confirmaron que no había sufrido lesiones de gravedad.
Hay otro detalle especialmente significativo: la batería del coche no se incendió tras el accidente. Hablamos de un superdeportivo equipado con una batería de 80 kWh y un sistema eléctrico capaz de suministrar una cantidad extraordinaria de energía a sus cuatro motores.
La protección de los ocupantes se apoya en una estructura de alta resistencia que emplea fibra de carbono, diseñada para preservar el espacio de supervivencia incluso cuando otras partes del automóvil absorben una enorme cantidad de energía durante una colisión.
Eso sí, conviene señalar que todavía no se ha confirmado públicamente la velocidad exacta a la que se produjo el impacto. Tampoco se conocen todos los detalles que provocaron la pérdida de control. Por tanto, aunque el resultado resulta impresionante, no puede interpretarse como una prueba de choque comparable a los ensayos normalizados de organismos como Euro NCAP.
BYD ya ha alcanzado los 496,22 km/h y quiere superar los 500
El protagonista del accidente no es un BYD cualquiera. El Yangwang U9 Xtreme es uno de los automóviles eléctricos más extraordinarios desarrollados hasta la fecha. Está equipado con cuatro motores eléctricos que desarrollan conjuntamente 2.977 CV y utiliza una arquitectura eléctrica de 1.200 voltios.
En septiembre de 2025 consiguió alcanzar una velocidad máxima de 496,22 km/h en las instalaciones de pruebas de Papenburg, Alemania. Un registro que lo convirtió en uno de los grandes referentes mundiales de velocidad y que permitió a BYD superar las cifras alcanzadas por algunos de los superdeportivos más exclusivos del planeta.
Como ya contamos en Centímetros Cúbicos cuando consiguió su récord de velocidad, este modelo ha llegado a disputar un terreno tradicionalmente dominado por fabricantes como Bugatti.
Ahora BYD pretende ir todavía más lejos. La compañía prepara un nuevo intento para superar los 500 km/h durante este mes de noviembre en Emiratos Árabes Unidos. Las pruebas que terminaron con el accidente forman parte de ese ambicioso programa de desarrollo.
Y la marca no parece dispuesta a renunciar a su objetivo. De hecho, las imágenes difundidas sobre las pruebas también muestran que el equipo consiguió posteriormente una velocidad de 457,89 km/h.
La seguridad de los coches eléctricos, más allá de las pruebas de laboratorio
Aunque el Yangwang U9 Xtreme no tiene prácticamente nada en común con un turismo convencional, el accidente también pone sobre la mesa uno de los grandes desafíos de los fabricantes: proteger a los ocupantes y evitar que las baterías sufran daños peligrosos cuando se produce una colisión.
BYD lleva años trabajando en este terreno. Sus modelos comerciales utilizan soluciones como la batería Blade, desarrollada para mejorar la seguridad y resistencia de sus sistemas de almacenamiento de energía. Además, la compañía ha introducido tecnologías de integración estructural de la batería que contribuyen a la rigidez de sus vehículos.
De hecho, la seguridad de las baterías de BYD y su integración en la estructura del automóvil es una de las áreas tecnológicas en las que el fabricante chino ha puesto especial atención.
Naturalmente, el accidente de un hiperdeportivo con una estructura específica de fibra de carbono no demuestra que todos los BYD ofrezcan el mismo nivel de protección. Pero sí deja una imagen difícil de olvidar: un automóvil capaz de rozar los 500 km/h, completamente destrozado después de un accidente, y un piloto que puede salir caminando para contarlo.
BYD todavía tiene pendiente superar su gran objetivo de velocidad. Pero, esta vez, la noticia más importante no está en los kilómetros por hora que ha conseguido alcanzar, sino en lo que ha sucedido cuando las cosas han salido mal.