El buen sistema de alumbrado en un vehículo es fundamental para evitar accidentes de tráfico. Muchas veces no somos conscientes de que el hecho de llevar faros fundidos o poco equilibrados puede dificultar el que seamos vistos y puede hacer que deslumbremos a otro conductores en la carretera.
Si eres de los que piensan que las luces de tu coche deben cambiarse cuando se fundan: es un error. Los focos van perdiendo luminosidad y hay que hacerse con unos nuevos tal y como recomienda la DGT. Pero, ¿cuándo debo cambiar las luces a mi coche? A continuación, te damos algunos consejos muy útiles y prácticos para evitar que seas sancionado por la Guardia Civil con una multa de unos 200 euros por no llevar un sistema de iluminación adecuado en tu coche.
- Cambiar las luces cada 2 años o cada 40.000 kilómetros: A medida que pasan los años, los focos van perdiendo intensidad y eficacia. Hay que hacerse con unas luces nuevas para garantizar nuestra seguridad y la del resto de conductores.
-Lleva tu coche periódicamente al taller: Si acercas tu coche a un taller, con una revisión general, sabrán darte el diagnóstico acertado sobre el estado de tus luces y de cuándo hay que cambiarlas.
-Cambiar el sistema de alumbrado a la vez: Para que exista una simetría en la luz, lo más acertado es cambiar las luces de dos en dos.