EL COCHE DEL PUEBLO REGRESA
Citroën enseña por fin el coche eléctrico que quiere hacer lo que hizo el 2CV hace 80 años: poner Europa sobre ruedas por menos de 15.000 euros
Será eléctrico, sencillo y barato, pero sus primeras imágenes confirman que recuperará muchos de los rasgos que hicieron inconfundible al original.
Hay coches que regresan porque su nombre todavía vende. Y hay otros cuyo regreso tiene bastante más sentido. Citroën está preparando un nuevo 2CV y las primeras imágenes oficiales permiten comprobar que la marca francesa no se limitará a recuperar unas siglas históricas para colocarlas sobre un eléctrico cualquiera.
El planteamiento es mucho más ambicioso: intentar que el nuevo 2CV haga en la era del coche eléctrico algo parecido a lo que consiguió el original hace décadas. Es decir, convertirse en un coche sencillo, práctico y, sobre todo, asequible para una enorme cantidad de compradores europeos.
Citroën ya había confirmado oficialmente el regreso del mítico 2CV como coche eléctrico, pero ahora ha comenzado a mostrar algunas de las piezas del puzle antes de su presentación definitiva.
El nuevo Citroën 2CV empieza a enseñar su diseño
Y basta con observar los primeros detalles para entender que el parecido con el original no va a ser únicamente filosófico.
En las imágenes publicadas por Citroën aparecen grandes faros redondos situados sobre los pasos de rueda delanteros, uno de los elementos más reconocibles del 2CV. El capó también presenta profundas nervaduras longitudinales que recuerdan directamente a las utilizadas por las primeras generaciones del modelo francés.
Incluso aparece una abertura entre el capó y las aletas delanteras similar a la que empleaban versiones posteriores del clásico.
Hay más referencias. Citroën ha utilizado llantas de aspecto extremadamente sencillo, similares a unas llantas de acero, acompañadas de neumáticos Michelin. La elección tampoco parece casual: Michelin tuvo una importancia enorme en el nacimiento y desarrollo del 2CV original.
También pueden apreciarse detalles como unos tiradores pequeños y sencillos, una carrocería de formas redondeadas y elementos en la zona posterior que recuperan deliberadamente algunas soluciones estéticas del modelo histórico.
Citroën quiere volver a fabricar un coche para todo el mundo
Pero quizá lo verdaderamente interesante del nuevo 2CV no esté en sus faros redondos.
El director general de Citroën, Xavier Chardon, ha explicado que el objetivo es crear un auténtico coche popular diseñado para la vida real. La idea pasa por recuperar capacidad adquisitiva para los compradores europeos mediante un vehículo en el que la sencillez vuelva a ser una ventaja y no una carencia.
Citroën lleva meses definiendo el proyecto mediante cuatro conceptos: eléctrico, esencial, asequible y humano. Una filosofía que explica bastante bien por qué recuperar precisamente el nombre y el espíritu del 2CV.
La intención es situarlo en la parte más baja de la gama de turismos de Citroën, ocupando el enorme espacio existente entre el pequeño Ami y modelos convencionales como el C3. Actualmente, el Citroën ë-C3 ya intenta ejercer como eléctrico asequible, pero el nuevo modelo quiere llevar esa estrategia todavía más lejos.
Un eléctrico que quiere bajar de los 15.000 euros
Y ahí aparece la cifra que puede convertirlo en uno de los coches más importantes de Citroën durante los próximos años: el objetivo es situar su precio por debajo de los 15.000 euros.
De cumplirse, hablaríamos de un eléctrico considerablemente más barato que buena parte de los turismos que actualmente ocupan el escalón de acceso del mercado europeo.
Citroën quiere aprovechar además la futura categoría europea destinada a pequeños coches eléctricos fabricados en Europa, una regulación concebida precisamente para facilitar vehículos más sencillos y económicos.
Por ahora todavía faltan datos fundamentales como su batería, autonomía, potencia o configuración definitiva. Lo que veremos inicialmente será un concept-car que servirá para anticipar esta nueva generación.
No habrá que esperar demasiado para conocerlo completo. Citroën presentará el nuevo 2CV el domingo 11 de octubre, justo antes de que el Salón del Automóvil de París abra sus puertas.
Y entonces descubriremos hasta qué punto Citroën está recuperando simplemente la imagen de uno de sus coches más famosos o intentando recuperar algo todavía más difícil: la idea de que un automóvil nuevo pueda volver a ser sencillo y suficientemente barato como para estar al alcance de casi cualquiera.