LOS YOUNGTIMERS SON LA NUEVA MINA DE ORO

Compra hoy baratos, véndelos caros mañana: siete coches de los 90–2000 que subirán como el Bitcoin

Si buscas un coche con tanta alma como tú... ¿por qué no te echas uno de estos clásicos modernos? Podrías incluso ganar dinero.

Los youngtimers no son clásicos despampanantes ni tampoco piezas de museo. Son coches de los de hace 20–35 años que todavía se conducen, se disfrutan y, lo mejor de todo, mantienen alma mecánica, e incluyen (por ahora, a cochazos como el Opel Calibra o el Renault Clio Williams. La generación que los idolatraba de joven ahora tiene pasta y ganas de recuperar las sensaciones auténticas: motores que se oyen, cambios que se en la espalda y menos electrónica que te toque las narices. Claro, los precios suben, y más si tenemos es cuenta que los youngtimers más codiciados son escasos porque están más quemados que la pipa de un indio.

Sí, la oferta cae porque muchos ejemplares han sido usados hasta la extenuación, otros han desaparecido por oxidación o tuneos bestias, y otros, desgraciadamente, han ido a parar al desguace por accidente. Claro, cuando la demanda sube y la oferta baja, el valor sube; es economía básica, y comprar un buen youngtimer hoy puede ser tanto un placer para el conductor como una inversión a medio plazo.

Pero ojo, porque aquí no vale el comprar por instinto. Hay que elegir modelos con historia, versiones buscadas (manuales, ediciones especiales) y papeles. Lo que sigue son siete apuestas sensatas: excitantes al volante y con papeletas para revalorizarse en cinco años.

Honda S2000 (1999–2009) El roadster que gira hasta 9.000 rpm

Honda S2000_2008 | Centímetros Cúbicos

El S2000 es la pura expresión del motor atmosférico: F20C que sube de vueltas como un scalextric y una caja con tacto que hoy pocos saben replicar. Por estética y comportamiento es un roadster deportivo que no se pasa de radical y que, además, responde bien a uso cotidiano si está cuidado.

¿Por qué subirá? Por escasez de unidades originales y por su leyenda JDM: gran turismo, videojuegos, y la cultura urbana lo ponen en la lista de deseos de muchos coleccionistas. Las unidades sin modificaciones y con cambio manual serán las más cotizadas además.

Compra con la cabeza: exige historial de mantenimiento, revisa válvulas y culatas, y evita S2000 con preparaciones extremas. Una unidad de serie y con documentación original es oro puro.

BMW M3 E46 (2000–2006) El M3 que muchos consideran número uno

BMW M3 Cabrio | BMW

El E46 combina chasis, motor S54 y equilibrio de puesta a punto para dar diversión pura sin excesos (o con excesos, de ti depende). El diseño envejece fenomenal y el comportamiento dinámico es todavía referencia para deportivos de tamaño medio.

La razón de su revalorización es sencilla: el cambio manual. Las unidades con caja manual son cada vez menos y ya cotizan por encima de las automáticas, que han envejecido mucho peor. Un M3 E46 original y cuidado sube y seguirá subiendo.

Consejo de compra: revisa el estado del motor (fugas, correas), el historial de embrague y suspensiones. Busca sin golpes y con historial de uso civil, no circuito. Revisa además el historial de dueños y siniestros a fondo, porque los BMW están entre los coches que más abusos reciben.

Audi R8 V8 (primera gen., con cambio manual) El superdeportivo utilizable

Audi R8 | Audi

El primer Audi R8 aterrizó con genes Lamborghini y, si tiene la palanca manual, ofrece una experiencia de supercoche que todavía se puede disfrutar todos los días gracias a su diseño atemporal, su V8 atmosférico fiable y unas sensaciones que no muchos deportivos modernos reproducen.

Subirá por su rareza, porque la versión V8 manual es la más buscada y la más escasa; su tacto mecánico la convierte en joya para coleccionistas que quieren conducir, no guardar.

Al comprar, exige el historial completo, revisa el embrague, el sistema hidráulico (tendía a prenderse fuego, y no es broma), la electrónica y el estado de frenos. Un R8 bien cuidado es caro, pero su revalorización es algo casi tan seguro como que mañana saldrá el sol. No se puede decir que sea barato, es cierto, pero cuando su precio suba parecerá una compra baratísima.

BMW M5 E39 (1998–2003) La berlina deportiva que lo tiene todo

BMW M5 | BMW

El E39 M5 es la berlina deportiva por antonomasia por su V8 atmosférico, su equilibrio entre confort y rendimiento, y una presencia que impone. Fue el último M5 “puro” antes de la avalancha electrónica; eso le da estatus.

Su futuro en precio se basa en la demanda de berlinas nobles y en la escasez de unidades con pocos kilómetros y mantenimiento documentado. Los buenos E39 ya han subido y el mercado todavía busca más.

Para comprarla: inspecciona el V8, los componentes eléctricos y la suspensión. Un M5 con historial reducido y sin modificaciones es la apuesta más segura. Si ves más de tres dueños en su historial de CARFAX, olvidate.

Renault Clio V6 (Fase 2) El utilitario que se volvió superdeportivo

Renault Clio V6 | Renault

El Clio V6 es absurdo y magnífico, y ya. Lleva un V6 central sobre un chasis de utilitario, presume de una estética ancha y de prestaciones de coche serio (Si has jugado a Gran Turismo 2, lo recordarás bien). La Fase 2, revisada por Porsche Engineering, corrigió debilidades y se convirtió en la opción deseada por puristas.

Subirá porque es raro, salvaje y muy divertido, un capricho. Las piezas y ejemplares enteros son limitadas, y la demanda por coches únicos empuja el valor.

Compra con cuidado, porque el mantenimiento y piezas de este son más caros que un bebé. Busca bien en su historial y evita los ejemplares con reparaciones cutres o adaptaciones mal hechas.

Alfa Romeo 147 / 156 GTA. El canto del Busso V6

Alfa Romeo 156 | Alfa Romeo

Las GTA son el epitafio glorioso del motor Busso: sonido, carácter y drama italiano en estado puro. El 147 es más pícaro; el 156, más señorial. Ambos tienen un tirón emocional enorme.

Su revalorización viene de la combinación de motor mítico y estética que enamora: pocos coches generan ese cosquilleo al arrancar el V6. Las unidades originales suben por demanda sentimental y por escasez.

Al comprar uno, presta atención a la electrónica y al estado del motor. El Busso bien tratado es un activo, pero mal tratado, un agujero en el bolsillo (como todo lo de Alfa Romeo).

Mitsubishi Lancer Evolution (VI–IX) Reyes del rally con futuro de culto

Mitsubishi Lancer | Mitsubishi

El Evo es pura eficacia: turbo, tracción total y puesta a punto para ir fuertecillo. Las generaciones VI–IX se han puesto en foco y con la apertura de importaciones y la nostalgia del mundo rally.

Subirán porque son íconos de una era (las ediciones especiales, las unidades con historia de competición y los ejemplares sin abuso son piezas deseadas) y porque la oferta limpia es limitada.

Compra con la cabeza: revisa los turbos, la caja y la electrónica. Un Evo con historial y sin una manipulación salvaje es una inversión con mucho sentido, pero su mecánica es más delicada de lo que parecería para un coche de rally.

¿Cómo jugar a esto sin quemarte?

Primera regla: compra la originalidad. Las unidades de serie, con papeles y sin “tuneos” extremos, son las que suben.

Segunda: documentación: facturas, cambios de correa, historial de taller y, de ser posible, ITV y registros limpísimos.

Tercera: piensa en disfrute. Un youngtimer se paga también por poder conducirlo, y el garaje, el seguro y el mantenimiento cuentan en la ecuación. No lo compres solo por especular.

Cuarta: recurre a un perito o experto en la marca cuando la cantidad suba, porque una mala compra puede arruinarte la inversión.

Si lo haces bien, no solo tendrás una pieza que puede revalorizarse “como el Bitcoin”, sino un coche con el que te divertirás en cada curva, y eso no tiene precio.

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