¿PARA QUÉ NECESITAS UN SUV?
El V60 es el coche familiar que todos han olvidado mientras se pelean por SUVs que ni son más grandes ni más prácticos. Ahora tiene un descuento brutal si financias, y además lleva etiqueta ECO.
Los SUV se han comido el mercado y han matado a la mayoría de coches familiares tipo ranchera que antes llenaban los parkings de España, pero algunas marcas premium siguen apostando por este formato porque saben que funciona mejor. El Volvo V60 es uno de esos supervivientes que combina el habitáculo espacioso de un sedán con un maletero de 519 litros sin necesidad de subirse a los pedales como si fueras en un tractor, y además ahora tiene un descuento de 13.650 euros que lo deja en 36.300 euros si cumples con la financiación.
El coche salió en 2018 pero no parece viejo porque Volvo sabe hacer diseños que aguantan bien el paso del tiempo, así que podrías comprarlo ahora y dentro de cinco años seguirá pareciendo moderno.
El precio de salida del V60 en su versión B4 Mild Hybrid con acabado Essential es de 49.950 euros, que ya es bastante ajustado si lo comparas con lo que piden los alemanes por algo similar. El descuento de 13.650 euros que lo deja en 36.300 euros tiene trampa porque necesitas financiar un mínimo de 31.000 euros a través de Volvo Car Financial Services durante al menos 36 meses, así que si pensabas pagar al contado o dar una entrada muy gorda te quedas sin rebaja. Lo máximo que podrías aportar de entrada serían 5.300 euros, y el resto tendría que ir a la financiación para que te apliquen el descuento completo. Sin embargo, podrías probar con este truco que ya publicamos.
El color gris que ves en las fotos viene incluido en ese precio, pero si quieres otro tono te clavan 968 euros de sobreprecio porque las marcas premium tienen esa manía de cobrar por colores que en otros coches vienen de serie. Las llantas son de 17 pulgadas y vienen incluidas en el acabado Essential, que no es el más básico pero tampoco el más cargado de extras. Total que si te organizas bien con la financiación y no te importa el gris podrías llevarte un Volvo familiar grande por el precio de un compacto normalito, y eso no es moco de pavo.
La etiqueta ECO viene de serie porque lleva un sistema microhíbrido de 48V que ayuda al motor de gasolina, y eso te permite entrar en zonas de bajas emisiones sin problemas y aparcar gratis en sitios donde cobran por contaminar. Vamos, que además del descuento te ahorras pasta a largo plazo en peajes y parkings, así que la inversión se amortiza sola si vives en una ciudad grande con restricciones de tráfico.
El V60 mide 4,78 metros de largo por 1,85 de ancho y 1,43 de alto, y esas medidas demuestran que no hace falta subirse a un tanque enorme para tener espacio de sobra. El maletero de 519 litros es más grande que el de muchos SUVs compactos, y además puedes cargarlo sin tener que agacharte como un anciano porque la altura de carga es mucho más cómoda que en un sedán normal. Si tu vida consiste en meter carriolas, maletas, compras del supermercado o material deportivo, este coche se lo traga todo sin que tengas que hacer el Tetris cada vez que sales de viaje.
La conducción del V60 es infinitamente mejor que la de cualquier SUV porque el centro de gravedad está más bajo y eso significa que las curvas se toman con más estabilidad y menos balanceo. Volvo ha metido unas cualidades dinámicas que sorprenden para ser un coche familiar, así que podrías disfrutar conduciendo en carreteras reviradas sin sentir que vas en un armario sobre ruedas. Además es cómodo en autopista porque filtra bien los baches y el ruido, y en ciudad se mueve con agilidad pese a su tamaño porque la dirección responde bien.
Lo mejor de todo es que no parece un coche de familia tradicional aburrido, porque el diseño de Volvo tiene clase y no grita "llevo tres críos atrás y voy a Ikea los domingos". Las líneas son elegantes sin ser ostentosas, los faros LED tienen ese toque escandinavo característico de la marca, y el interior viene con acabados premium que hacen que te sientas en un coche mucho más caro de lo que realmente has pagado. Total que cumples con las necesidades prácticas sin renunciar a tener algo bonito en el garaje.
El motor es un 2.0 turbo de gasolina que desarrolla 197 CV y está asistido por un generador eléctrico de 14 CV integrado en una red de 48V, así que la potencia combinada te da empuje suficiente para adelantar en carretera sin quedarte colgado. La aceleración de 0 a 100 km/h en 7,6 segundos no es de deportivo pero tampoco es de tortuga, y para un coche familiar de este tamaño y peso viene más que bien. El consumo homologado es de 6,2 litros a los 100 kilómetros, que en la vida real probablemente se vaya a 7 u 8 litros dependiendo de cómo conduzcas, pero sigue siendo razonable para un coche de estas dimensiones.
El sistema microhíbrido de 48V recupera energía en las frenadas y ayuda al motor en las aceleraciones, lo que reduce el consumo y las emisiones sin que tú tengas que hacer nada especial. No es un híbrido enchufable así que no tienes que andar buscando enchufes ni preocuparte por autonomías eléctricas, simplemente conduces normal y el coche se encarga de optimizar el consumo por su cuenta. La tracción es delantera, que para la mayoría de la gente es más que suficiente y hace que el coche sea más eficiente que si llevara tracción total.
Las ruedas delanteras reciben toda la potencia y el coche responde bien en seco, aunque en mojado o nieve tendrías que ir con más cuidado que con un tracción total. Volvo también ofrece versión híbrida enchufable del V60 si quieres más autonomía eléctrica y meterte de lleno en las ayudas del Gobierno, pero esa versión es bastante más cara y pierde espacio de maletero por las baterías. Para la mayoría de compradores esta versión B4 Mild Hybrid es la opción más equilibrada entre precio, consumo y practicidad, especialmente ahora que tiene ese descuentazo que lo hace muy atractivo.