ASISTENCIAS A LA CONDUCCIÓN

Si conduces un T-Roc nuevo, ten en cuenta estas ayudas para cuando vayas por carretera

La segunda generación del SUV compacto incorpora un selector y conserva una serie de funciones vinculadas a la seguridad.

Volkswagen T-RocEP

Aunque haya quedado relegado del top 10 de ventas en España, el T-Roc sigue siendo el modelo de Volkswagen más elegido en el país. Por si acaso, el 2025 ha sido el año del lanzamiento de su necesaria y esperada segunda generación, una renovación que parte del diseño, interpela a las propulsiones híbridas, se mete en el espacio interior y también incluye a las asistencias.

El Driving Experience Control es una de las novedades en relación con la generación saliente. Diriges la mirada a la zona de los cambios y notas que este T-Roc incorpora la típica perilla giratoria que muchas de las consolas centrales llevan en esta época. Son esos interruptores que incluyen la gestión de los modos de conducción que configuran el coche según las circunstancias de manejo y superficie, que suelen identificar a los vehículos con capacidades todoterreno. Este caso no es la excepción: este control adapta la suspensión, la dirección y el par motor dependiendo del tipo de manejo.

Esto nos da pie para adentrarnos en los IQ.Drive que incluye el B-SUV alemán y que continúan en la nueva generación. Se suele comenzar por las ayudas frontales y no seremos la excepción. Si por algo se define el Front Assist, mejor conocido como el frenado automático de emergencia, es por su intervención progresiva: primero advierte sobre el peligro de colisión, luego aplica un freno leve a modo de alerta si no acusamos recibo y, si no actuamos sobre el pedal con la fuerza suficiente, se encarga de aportar el frenado adicional.

El nuevo Volkswagen T-Roc adopta los rasgos de diseño de su hermano mayor, el Tiguan | Volkswagen

Más asistencias que incluye el nuevo Volkswagen T-Roc

El Travel Assist, otro de los principales. Estabilidad y seguridad en el andar tanto lateral como vertical. Una función que consiste en la asistencia semiautomática a la dirección, la aceleración y la desaceleración, para no pasar indebidamente los límites de nuestro carril y para conservar la distancia adecuada con el coche que va delante.

Para hacer su trabajo, esta asistencia se sirve del control de crucero adaptativo, que ya salía de fábrica en el anterior T-Roc y actúa regulando la distancia y la velocidad, y del Lane Assist, que se encarga de mantenerte en tu carril mediante advertencias ante salidas involuntarias. Ahora bien, si la salida hacia otro carril es intencional, entra en acción el Side Assist, el ayudante para los cambios de carril que se activa cancelando la maniobra cuando detecta el paso de un coche que no logramos detectar por acercarse dentro de nuestro ángulo muerto.

Estas últimas, funciones que, notarán, son inherentes entre sí, porque, para alcanzar estos estándares de asistencia a la conducción, el IQ.Drive suma a su equipamiento el monitoreo de punto ciego, que escanea lo que sucede tanto detrás como a los costados para intervenir en consecuencia.

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