PP, VOX Y ERC HAN VOTADO EN CONTRA
La iniciativa quería rebajar el límite máximo de la tasa de alcoholemia permitido de 0,5 gramos por litro en sangre a 0,2 para todos los conductores.
El Congreso ha rechazado uno de los proyectos estrella del Gobierno, la rebaja de la tasa de alcoholemia al volante, después de que el PP haya votado en contra, así como Vox y ERC, a la proposición de ley del PSOE.
La propuesta para modificar la Ley de Tráfico se ha debatido en la Comisión de Interior del Congreso, que tenía competencia legislativa plena, por lo que al no haber salido adelante -18 votos a favor y 19 en contra-, la iniciativa decae.
La iniciativa socialista quería rebajar el límite máximo de la tasa de alcoholemia permitido de 0,5 gramos por litro en sangre a 0,2 (0,1 miligramos por litro de aire aspirado) y unificarla para todos los conductores, eliminando las diferencias entre noveles y profesionales.
Y lo justificaba en los datos, ya que en casi un tercio de los accidentes está presente el alcohol. Además, casi la mitad de los conductores fallecidos en siniestros de tráfico había bebido o tomado drogas, según los últimos informes del Instituto Nacional de Toxicología.
Aunque los socialistas ya se lo esperaban, el voto en contra de ERC ha sorprendido a otros grupos. Su diputada Inés Granollers ha reconocido que la mejor tasa al volante es la 0,0, pero ha aludido a otros problemas en la seguridad vial, como el estado de las carreteras o las muchas horas al volante de los transportistas, que, según ella hay que debatir.
Bella Verano, del PP ha justificado la posición de su grupo en el formato utilizado para plantear la rebaja. "¿Por qué no se ha hecho por real decreto cuando el Gobierno no ha tenido reparo en usarlo muchas veces? ¿Por qué no se ha presentado cono proyecto de ley de Gobierno?", se ha preguntado la diputada.
Según Bella, la rebaja de la tasa "no puede abordarse de forma simplista" porque hay estudios que advierten de que esa medida no es suficiente "si no se acompaña de medidas complementarias", como la renovación del parque automovilístico, el arreglo de las carreteras o la mejora de la señalización.
Andrés Alberto Rodríguez, de Vox, ha responsabilizado al Gobierno del deterioro de las carreteras y de "fingir" una preocupación por los conductores "proponiendo una media desproporcionada y con fin recaudatorio".
Mientras, Nerea Rentería, del PNV, ha recordado que la medida respondía a una tendencia europea, por lo que ha considerado que no había razón para que España se quedara atrás.
Para la diputada vasca, ha llegado el momento de "dar ese paso" porque "es una apuesta por la vida". "No se trata de criminalizar a nadie, sino de recordar que conducir es una responsabilidad".
En opinión de Félix Alonso, de Sumar, se trata de una reforma "inapazable" y ha asegurado que si se hubiera aprobado la iniciativa, este verano se hubieran salvado vidas.
Y dirigiéndose a los grupos que se han opuesto, el diputado de Sumar ha indicado que "nadie está en contra del sector del vino, la cerveza y el maridaje. Se trata de prohibir el cóctel mortal alcohol y conducción".