EL ANTI-COCHE MODERNO
Dacia tiene un plan para volver a vender coches por 10.000 euros: quitar todo lo que hemos añadido durante 20 años
El Dacia Hipster está cada vez más cerca de convertirse en realidad y su secreto para costar entre 10.000 y 15.000 euros es renunciar a buena parte de lo que hoy damos por hecho en un coche.
Hubo un tiempo, no demasiado lejano, en el que 10.000 o 12.000 euros permitían comprar un coche nuevo perfectamente normal. Hoy esa cantidad apenas da acceso a algunos de los automóviles más básicos del mercado. Dacia cree haber encontrado una solución, aunque resulta bastante más radical que fabricar otro utilitario barato: replantearse qué necesita realmente un coche.
El resultado es el Dacia Hipster, un diminuto eléctrico que todavía nació como prototipo, pero que empieza a enseñar cómo podría ser su versión definitiva. Las últimas informaciones e imágenes de patente apuntan a que buena parte de aquella extravagante propuesta llegará a la calle.
Los coches se han encarecido un 77%. Dacia quiere recorrer el camino contrario
La explicación del Hipster probablemente sea más interesante que el propio Hipster. Según los datos utilizados por Dacia, el precio medio de los coches nuevos en Europa aumentó un 77% entre 2010 y 2024. La tecnología, la electrificación, las exigencias de seguridad y el aumento generalizado del tamaño y peso de los vehículos han contribuido a transformar incluso el coche más sencillo en un producto relativamente caro.
Dacia quiere atacar precisamente ese problema. Pero fabricar un eléctrico de 10.000 o 15.000 euros manteniendo la receta de un turismo convencional es extremadamente difícil. Así que la marca ha hecho exactamente lo contrario de lo habitual: en lugar de intentar meter más cosas por menos dinero, ha empezado a decidir qué puede eliminar.
El Hipster mide apenas 3 metros de largo, pero está concebido para transportar a cuatro adultos. Su carrocería prácticamente rectangular, con las ruedas situadas en los extremos, permite aprovechar casi todo el espacio disponible para el habitáculo. El maletero parte de apenas 70 litros, aunque puede alcanzar aproximadamente 500 litros plegando los asientos posteriores.
El secreto del Dacia de 10.000 euros es quitar cosas
Ahí es donde el Hipster se vuelve especialmente interesante. Dacia llegó a sustituir en el prototipo los tiradores exteriores por simples correas. Las ventanillas eran correderas, el teléfono móvil hacía las veces de pantalla multimedia y buena parte de los accesorios interiores quedaban fuera del equipamiento básico para poder añadirlos mediante los soportes YouClip.
No era minimalismo utilizado únicamente como recurso de diseño. Era una estrategia de costes.
Incluso la carrocería fue concebida con una sola tonalidad principal y apenas tres elementos pintados. Menos piezas, menos materiales y menos operaciones durante la fabricación significan también menos euros en la factura final. Dacia asegura además que el Hipster Concept es alrededor de un 20% más ligero que el Spring.
Las imágenes relacionadas con las patentes muestran que la versión susceptible de llegar a producción sería algo menos extrema. Aparecen retrovisores convencionales, limpiaparabrisas, ruedas más pequeñas y modificaciones necesarias para convertir aquella idea en un vehículo utilizable en el día a día. Aun así, la filosofía esencial apenas parece cambiar.
No competiría realmente con un Citroën Ami
Y aquí aparece otra de sus posibles claves. Un vehículo de estas características podría ocupar el enorme hueco que existe actualmente entre los cuadriciclos urbanos más sencillos y un turismo convencional.
Las informaciones publicadas apuntan a una posible homologación dentro de la categoría L7e, con prestaciones bastante superiores a las de los cuadriciclos ligeros limitados a 45 km/h. Se habla de una velocidad máxima próxima a los 90 km/h, aunque las especificaciones definitivas todavía no han sido confirmadas oficialmente por Dacia.
Eso cambiaría considerablemente su utilidad. Un Citroën Ami es eminentemente urbano. Un Hipster capaz de alcanzar alrededor de 90 km/h podría servir también para desplazamientos metropolitanos, carreteras secundarias y trayectos cotidianos entre localidades próximas.
Puede que el coche barato del futuro no sea realmente un coche convencional
Y posiblemente esa sea la verdadera historia detrás del Hipster.
Durante años hemos esperado que la electrificación terminase haciendo baratos los coches eléctricos gracias a baterías más económicas y enormes economías de escala. Dacia plantea otra posibilidad mucho menos sofisticada: quizá para recuperar el coche realmente barato haya que reducir nuestras expectativas sobre lo que entendemos por coche.
Menos potencia. Menos autonomía. Menos electrónica. Menos equipamiento. Menos peso. Menos tamaño.
A cambio, cuatro plazas, un vehículo capaz de resolver la mayoría de desplazamientos cotidianos y un precio que podría situarse entre aproximadamente 10.000 y 15.000 euros si finalmente llega al mercado. La información existente apunta además a que el proyecto podría acabar materializándose alrededor de 2027, aunque Dacia todavía no ha comunicado oficialmente una fecha definitiva.
Puede parecer un enorme paso atrás frente a eléctricos de 400 CV, pantallas gigantescas y baterías capaces de recorrer cientos de kilómetros. Pero precisamente por eso podría convertirse en uno de los Dacia más coherentes de los últimos años. El Hipster no pretende ofrecer muchísimo coche por poco dinero. Pretende averiguar cuánto coche necesitamos realmente para poder volver a pagarlo.