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Dale al Play para arrancar y descubrir el secreto de los pedales del Renault Twingo

El Twingo tiene ya sus años, pero este detalle lo mantiene joven. ¿Te lo vas a perder?

Renault Twingo ZE Renault

El mercado tiende a la homogeneidad, y donde hace no mucho tiempo los fabricantes tomaban decisiones atrevidas e intentaban lograr una identidad propia para cada coche, ahora tenemos un diseño de los habitáculos que parece dictado por un comité de contables que se limitan a encasquetar pantallas más grandes que una pizarra. Ese no es el caso del Renault Twingo RS de anterior generación, que esconde un detalle que define perfectamente su personalidad: sus pedales.

En lugar de las típicas superficies de goma o aluminio liso, los diseñadores decidieron serigrafiar unos símbolos universales que todos reconocemos.

Este guiño transforma la pedalera en una interfaz de ocio: el acelerador lleva el símbolo de "Play", el freno el de "Stop" y el embrague el de "Pause". Es una forma de decirte que, en el momento en que te sientas al volante, tú marcas el ritmo de la carretera. No es un detalle que mejore las prestaciones. Es, simplemente, un detalle divertido de esos que no necesitan más motivos para existir, y es el tipo de atención al detalle que genera un vínculo inmediato y que convertía al Twingo RS en un juguete de precisión para la ciudad.

Pedales Renault Twingo | Renault

La pedagogía del juego con Play, Pause y Stop

La genialidad de estos pedales reside en su lado lúdico. El "Play" es la invitación definitiva a que empiece la acción, mientras que el "Pause" sugiere que el motor solo se detiene un instante antes de volver a la carga. El "Stop" es el cierre de la secuencia y el paso necesario para detenerse o finalizar la sesión.

Este detalle forma parte de la identidad de las versiones más deportivas de la marca, que siempre han sabido que el coche debe ser una extensión de la personalidad del dueño. Y el dueño de un utilitario divertido no suele ser un hombre gris, sino alquien que ama la vida y gusta de pasarlo bien. Es un toque de frescura que se agradece en un segmento donde el aburrimiento y la falta de carácter suelen ser la norma por culpa de la optimización de costes.

Y estos pedales triunfan, vaya si lo hacen. Se buscan bastante en el mercado de repuestos, incluso para las versiones estándar. Es la prueba de que un buen diseño no necesita ser caro ni complejo para triunfar, sino que basta con una idea ingeniosa que conecte con el usuario y que aporte ese puntito de originalidad.

Renault Twingo ZE | Renault

Un guiño al pasado antes del adiós definitivo

Este tipo de detalles son también una forma de despedida romántica, porque con la transición hacia la movilidad eléctrica y el fin de los motores térmicos pequeños, estos pedales representan el último suspiro de una era donde los coches se diseñaban para ser divertidos.

A diferencia de otras marcas que saturan el interior con pantallas y menús complejos, el Twingo RS apuesta por una interactividad física que no depende de software y que no cuesta dinero pero que añade una capa de personalidad imbatible frente a sus rivales más sobrios. Es, en esencia, una respuesta creativa al aburrimiento, que es lo que es el Twingo desde su nacimiento.

Quizá el nuevo Twingo sea eléctrico y silencioso, pero mientras logre mantener este tipo de detalles simpáticos, seguirá siendo Twingo.

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