En lo que va de año 829 personas han perdido la vida en las carreteras. Muchos de estos accidentes se podrían evitar con sistemas inteligentes que cualquier conductor puede incorporar a sus vehículos. El más novedoso: un dispositivo que detecta la somnolencia y las distracciones al volante.
Este dispositivo mide el cansancio y la distracción del conductor. La clave se esconde en una pequeña cámara que detecta si sus ojos se cierran o desvían de forma continua, de ser así el sistema emite un pitido que le alerta.
Si todos los vehículos dispusieran de estas tecnologías los accidentes se reducirían en un 50%. Algunos sistemas de este tipo ya se usan, como el alcoholímetro que si da positivo impide conducir o dispositivos que leen la velocidad de la vía y el coche, se adapta a ella.
Otras evitan el cambio involuntario de carril, alertan si hay vehículos que se acercan por un ángulo muerto o frenan si la distancia con el otro turismo es menor a la permitida.