¿MALA RACHA O GOLPE DE REALIDAD?
La edición de lanzamiento del renovado Model Y, conocida como Launch Edition, ha desaparecido del configurador de Tesla tras apenas dos meses en el mercado.
El Tesla Model Y hizo historia al convertirse en el coche más vendido del mundo en 2023 y repetir hazaña en 2024. No era una berlina diésel ni un SUV compacto híbrido: fue un eléctrico puro, con todo lo que eso implica en precio, infraestructura de carga y percepción pública. Un hito mayúsculo que parecía marcar el inicio de una nueva era… hasta que llegó 2025.
La edición de lanzamiento del renovado Model Y, conocida como Launch Edition, ha desaparecido del configurador de Tesla tras apenas dos meses en el mercado. Oficialmente, el modelo estuvo a la venta por tiempo limitado. Pero según fuentes como Carscoops, todavía hay más de 300 unidades nuevas en stock solo en Estados Unidos, y su número no ha dejado de crecer. ¿Qué ha pasado?
La fórmula de Tesla no ha cambiado respecto a lo que ya es norma en la industria: se presenta una gran renovación, y el primer modelo disponible es una edición especial de gama alta, con todo el equipamiento posible y alguna exclusividad estética o tecnológica. En este caso, el Model Y Launch Edition incluía extras caros como el Acceleration Boost y el sistema Full-Self Driving Beta, además del sistema de tracción total y la batería de mayor capacidad.
El precio: 60.990 € en España cuando se lanzó. Demasiado elevado para un coche que, antes de la renovación, arrancaba en los 44.490 €. Es cierto que ahora incluye más equipamiento, pero no todos los potenciales compradores estaban dispuestos a pagar ese salto. Sobre todo cuando saben que, si esperan un poco, podrán configurar versiones más asequibles a medida que se amplíe la gama.
Hablar de Tesla sin mencionar a Elon Musk es casi imposible. Le guste o no a la marca, su figura está tan ligada a ella como el logotipo del coche. Fue él quien la convirtió en referente eléctrico, quien hizo que miles de personas reservaran un coche antes siquiera de ver uno en la calle. Pero ese magnetismo inicial ya no brilla igual para todo el mundo.
En los últimos tiempos, algunas de sus salidas de tono, su hiperactividad en redes o la gestión de otras aventuras empresariales, como X (antes Twitter), le han pasado factura. No es que haya un rechazo masivo, pero sí un cierto cansancio, sobre todo fuera de EE. UU., donde el perfil de consumidor es distinto y se miran con más lupa ciertas posturas públicas.
Esto se suma otro detalle clave: Tesla ya no es el nuevo de la clase. El efecto sorpresa se ha evaporado y lo que antes deslumbraba, ahora compite con rivales que también saben hacer coches rápidos, conectados y con pantallas gigantes.
A nivel técnico, el nuevo Model Y sigue siendo un coche notable. La Launch Edition acelera de 0 a 100 km/h en 4,1 segundos, alcanza los 201 km/h y ofrece una autonomía de hasta 526 km según configuración. Todo con el estilo minimalista de Tesla y su ecosistema digital.
Pero hay aspectos que siguen generando dudas, especialmente en mercados como el europeo:
Tesla asegura que la Launch Edition era temporal. Pero el hecho de que ahora haya más unidades en stock que hace unas semanas, todas listas para entrega inmediata, sugiere otra lectura: no se han vendido tantas como se esperaba. No parece un problema de producción, sino de demanda.
Esto nos deja una pregunta incómoda: ¿ha sobreestimado Tesla el tirón de su nuevo Model Y? ¿O ha querido tensar la cuerda con precios elevados sabiendo que luego ofrecerá opciones más económicas, como ya ha hecho en el pasado?
Tesla no es nueva en esto. Sabe cómo manejar los tiempos y el marketing. Pero esta vez, la falta de una respuesta inmediata por parte del mercado podría ser un aviso: no basta con colgarle el cartel de "nuevo" o "mejorado" a un modelo que ya conoce todo el mundo. El consumidor pide más.
El Model Y sigue siendo uno de los grandes nombres del coche eléctrico. Ha demostrado que un SUV familiar sin motor de combustión puede liderar ventas globales. Pero esta edición especial que debía celebrar su renovación ha revelado algo más complejo: el mercado ya no se mueve solo por la anticipación, y hasta Tesla debe afinar su puntería.
La competencia aprieta, la clientela madura y los precios ya no se justifican solo con promesas. ¿Será suficiente la próxima ronda de versiones más asequibles para recuperar el ritmo? ¿O estamos ante el principio de una nueva etapa más terrenal para Tesla?