UNA ALTERNATIVA A LA COMPRA
Los japoneses vuelven a impulsar su servicio de renting. Cómo son los diferentes planes según las necesidades del profesional.
No descubro demasiado cuando digo que la movilidad profesional exige eficiencia, previsibilidad y soluciones sin contratiempos ni dilataciones. Toyota toma nota desde el 2019, año en que puso en marcha Kinto, su servicio de renting.
En aquel entonces, la marca lo lanzó con un período de suscripción de tres años, lo que ha evolucionado hacia la sustancial flexibilidad que hoy lo caracteriza. Y si bien no nació como propuesta exclusiva para autónomos, sino como una instancia de accesibilidad para el conductor promedio, es a quienes hacen del coche una herramienta de actividad laboral donde la marca apunta en particular.
Sobre todo los planes que ahora Toyota impulsa pensando en los usos con proyección. Ante todo, el objetivo central de Kinto radica en la eliminación de la necesidad de compra, lo que soluciona mediante una serie de planes temporales. Ofrecer distintas modalidades de renting según las necesidades operativas. Esa es la primera premisa.
Desde contratos a largo plazo con cuotas fijas mensuales, ideales para flotas estables, hasta opciones de alquiler a medio plazo, que permiten ajustar la duración sin compromisos de permanencia, una segunda premisa no se negocia: el “todo incluido”. No importa de cuánto sea el período, pues la cobertura de servicios es completa de cualquier manera.
Seguro, mantenimiento en la red oficial, asistencia en carretera… Algunos que incluye hasta en la modalidad de rent a car a corto plazo que también ofrece el fabricante japonés. Se trata del servicio –vía dispositivo móvil y aplicación– conocido como carsharing, apunta al alquiler de coches por días, horas e incluso minutos y está pensado para cubrir situaciones tales como picos de demanda, viajes puntuales o reemplazos.
Sea cual fuere el plan seleccionado, el mensaje que busca Toyota bajar con su programa es claro: la importancia que representa para los autónomos la planificación tanto financiera como orientada a la optimización de su trabajo. Estas soluciones flexibles y adaptativas responden a ello, a garantizar la tranquilidad en los usuarios, que éstos no deban preocuparse por la gestión y el desempeño del vehículo.