TRADICIONES AL VOLANTE

Estas son las costumbres al volante que cambian según el país y que pueden ser peligrosas

Según carVertical, El 47% de los conductores cree que desconocer las diferencias entre países puede llegar a provocar situaciones peligrosas.

La forma de conducir y las costumbres al volante varían mucho según el país. Un gesto que en España puede entenderse como una muestra de cortesía puede tener un significado completamente distinto en otros lugares. Según una encuesta de carVertical, el 47% de los conductores cree que desconocer estas diferencias puede generar situaciones peligrosas, mientras que otro 33% considera que puede ocurrir en determinadas circunstancias.

El claxon cambia de significado

La bocina es uno de los elementos que más cambia según el país. Mientras en España puede utilizarse para saludar o celebrar algo, en Francia y Portugal también es habitual hacer sonar el claxon al llegar a casa de un amigo. En cambio, en Reino Unido tocarlo sin una razón justificada puede interpretarse como un gesto agresivo.

También hay países donde una sucesión de coches tocando el claxon tiene un significado concreto. En República Checa, Eslovaquia, Serbia, Hungría, Polonia, Rumanía, Lituania y Letonia, una caravana de vehículos decorados y haciendo sonar las bocinas suele estar relacionada con una celebración de boda.

Las luces también tienen su propio lenguaje

Las ráfagas de luces tampoco significan siempre lo mismo. En Rumanía, por ejemplo, pueden utilizarse para pedir paso, saludar o incluso mostrar admiración por otro vehículo. En Reino Unido, por el contrario, las luces largas pueden emplearse como señal de cortesía. Además, en varios países de Europa central y oriental es habitual utilizar los intermitentes de emergencia para agradecer una maniobra.

La propia percepción sobre la velocidad también varía. Según carVertical, en Bélgica, República Checa, Eslovaquia, Lituania y Letonia existe cierta tolerancia social a superar ligeramente los límites establecidos.

Costumbres y supersticiones

Más allá de las normas de circulación, cada país mantiene sus propias tradiciones relacionadas con el automóvil. En Lituania, los conductores noveles llevan una pegatina de hoja de arce para identificarse, mientras que en Reino Unido existe la costumbre de poner nombre a los coches.

También hay supersticiones. En Italia algunas personas evitan estrenar o recoger un vehículo los martes y viernes, mientras que en Italia, República Checa y Croacia hay quienes consideran de mala suerte cruzarse con un gato negro. En Rumanía, Serbia y Portugal, algunos conductores llevan objetos religiosos en el coche como protección.