EL TRUCO VIRAL QUE SUENA BIEN, PERO NO LO ES
No merece la pena destrozar el circuito del lavaparabrisas por ahorrarte 3 euros.
TikTok es un lugar. Hay de todo, desde bailecitos hasta trucazos caseros, y hay uno que se ha hecho popular para el limpiaparabrisas: echar jabón de platos mezclado con agua al depósito del líquido. La idea es simple: es barato, lo tienes en casa y, en teoría, limpia mejor que el agua sola. Hay ya vídeos con millones de vistas lo venden como una solución mágica para quitar bichos y suciedad del parabrisas. Pero ojo, porque este apaño de cocina puede salirte caro. ¿Por qué? Pues mira, te contamos.
El jabón de platos, tipo Fairy, está hecho para cortar la grasa en los cacharros de la cocina. Si lo mezclas con agua y lo echas al depósito del limpiaparabrisas, sí, puede quitar restos de bichos o mugre pegada en el cristal. El problema viene después. Este jabón no está pensado para evaporarse sin marcas ni para pasar por las finas boquillas de un coche. El jabón de platos deja un residuo jabonoso que se queda en el parabrisas, las gomas de las escobillas y hasta dentro del sistema.
Ese residuo tiene consecuencias:
Por no hablar de la cal del agua en algunas zonas de España, que obstruye todavía más las boquillas y componentes.
Y si vives en un sitio frío, suma otro problema: el jabón de platos no tiene anticongelante. En invierno, esa mezcla puede helarse en el depósito o las tuberías, y si revienta algo, el disgusto sube a cientos de euros. Y créelo, las tuberías de goma del líquido petan en nada.
El líquido limpiaparabrisas de verdad (el que compras en la gasolinera por 3 ó 5 euros) lleva alcohol (metanol o etanol), detergentes suaves y a veces anticongelante. Está formulado para evaporarse rápido, no dejar restos y fluir sin problemas por el sistema. Las marcas como Michelin o Prestone explican que sus productos evitan la corrosión en las piezas metálicas y plásticas del coche, algo que el jabón de platos no hace. De hecho, algunos jabones tienen sales que, con el tiempo, pueden oxidar algunos componentes.
En TikTok te dicen que con un chorrito de Fairy y agua te ahorras dinero, pero no cuentan que un litro de líquido bueno cuesta menos que una reparación o un cristal rayado. Y si el residuo te pilla en carretera con lluvia y visibilidad chunga, el riesgo no tiene precio.
Los foros están llenos de conductores que han probado el truco y se arrepienten. Más de uno cuenta que, tras usar jabón de platos, su parabrisas quedó “como empañado” y tuvo que gastar en un limpiacristales profesional para quitarlo. Otro tuvo que desmontar las boquillas porque se atascaron tras un mes. En España, los talleres advierten que ven más averías en sistemas de limpieza por “experimentos caseros” que por desgaste normal.
El truco de TikTok del jabón de platos suena práctico, pero es un mal negocio. Por ahorrarte un par de euros, te arriesgas a dejar residuos que joroban la visibilidad, atascos en el sistema y un desgaste extra que no te merece la pena. El líquido limpiaparabrisas específico no es caro y está hecho para el coche, no para los platos. Si quieres un truco de verdad, mezcla agua destilada con un poco de alcohol isopropílico (70%) en verano, que es barato y sin residuos, pero deja el Fairy en la cocina. Este TikTok viral te puede costar un disgusto, y no solo económico: en la carretera, ver bien es lo primero.