COMO LO OYES

Este Xiaomi acaba de humillar a un avión de pasajeros

Un sedán eléctrico chino ha dejado en ridículo a uno de los aviones comerciales más potentes del mundo en una disciplina donde nadie esperaba esta humillación.

Xiaomi SU7 UltraXiaomi

Si pones un Xiaomi SU7 junto a un Boeing 737 en una carrera de aceleración desde parado, el sentido común te dice que el avión ganaría porque tiene dos motores gigantes capaces de lanzarlo a más de 800 kilómetros por hora cuando vuela. Pero la realidad destroza esa intuición de forma brutal, y la explicación tiene que ver con cómo funcionan los motores eléctricos frente a los reactores de combustión. El coche chino arrasa, y Xiaomi lo ha demostrado con cifras que no dejan lugar a dudas.

La carrera más desigual acabó en sorpresa

El Xiaomi SU7 Max alcanza los 100 km/h en solo 2,78 segundos, mientras que la versión Ultra preparada para circuito lo hace en 1,98 segundos. Un Boeing 737-800 lleno de pasajeros necesita entre 12 y 15 segundos para llegar a esa velocidad, y aunque fuera vacío todavía tardaría entre 7 y 9 segundos porque los reactores no están diseñados para los arranques explosivos. La diferencia es salvaje si pensamos que el avión pesa 79 toneladas y tiene dos turbinas del tamaño de un utilitario.

El Xiaomi SU7 Ultra es el coche eléctrico a batir, o eso parece, pues hasta Ferrari se ha fijado en él | Xiaomi

Parece imposible que cuatro ruedas le ganen a dos reactores comerciales en línea recta, pero los números cantan por sí solos. El SU7 monta un motor eléctrico doble con tracción a las cuatro ruedas, así que cuando pisas el acelerador la respuesta es instantánea porque el par motor está disponible desde 0 RPM sin esperar a nada. Los motores del Boeing necesitan acumular presión para hacer girar los ventiladores internos, un proceso que retrasa todo aunque luego alcancen velocidades estratosféricas en el aire.

La clave está en cómo se distribuye la potencia desde el primer metro. El coche tiene un HyperEngine V6s que gira a alta velocidad y entrega toda su fuerza incluso parado, así que la aceleración es continua y no pierde intensidad después de arrancar. El avión está diseñado para mantener velocidades constantes durante horas a gran altitud, pero no para salidas fulminantes en tierra porque ese no es su objetivo real ni su ventaja competitiva.

Xiaomi SU7 | Centímetros Cúbicos

¿Cómo puede un motor eléctrico destrozar a un reactor?

Los ingenieros de Xiaomi explican que han aplicado lógica de ingeniería aeroespacial para construir un coche más rápido que un reactor en tierra, lo cual suena a marketing exagerado pero tiene fundamento sólido porque el motor eléctrico no necesita calentar ni acumular presión porque funciona mediante electromagnetismo, y eso significa que toda la potencia está disponible desde el primer milisegundo en que pisas el pedal. Es una ventaja física insalvable para cualquier turbina o motor de combustión interna por muy grande que sea.

Por eso los coches eléctricos están destrozando todos los récords de aceleración en circuitos cerrados, y por eso también hemos visto coches de radiocontrol dejando atrás a monoplazas de Fórmula 1 en pruebas controladas. La electricidad tiene un comportamiento completamente diferente al combustible que se quema, porque no hay que esperar a que una explosión mueva pistones ni a que una turbina alcance las revoluciones mínimas para generar empuje útil. Vamos, que el Xiaomi SU7 Ultra dejaría al Boeing varios metros atrás antes incluso de que el avión llegara a los 100 km/h en su despegue.

Si comparas velocidades máximas el Boeing gana de sobra con sus 825 km/h frente a los 359 km/h del SU7 Ultra, pero en una carrera de cuarto de milla el coche chino sería el vencedor indiscutible. Además, el motor eléctrico sigue acelerando con fuerza después de superar los 100 km/h porque no tiene las limitaciones mecánicas de un motor térmico que pierde eficiencia conforme sube de revoluciones y necesita cambiar marchas.

Xiaomi SU7 | Xiaomi

Esta comparación absurda demuestra algo importante

Puede parecer un ejercicio ridículo enfrentar un coche contra un avión en una carrera que nunca ocurrirá en la realidad, pero sirve para demostrar qué ingeniería hay detrás del producto. Tesla hizo exactamente lo mismo con sus modelos más potentes porque este tipo de comparaciones llaman la atención del público y ponen en perspectiva lo que puede hacer un motor eléctrico bien diseñado. Si lo tuyo es entender cómo funciona la tecnología de propulsión moderna, esta carrera hipotética te enseña más que mil artículos técnicos llenos de datos aburridos.

Xiaomi Motors ha construido un sedán que acelera como ningún otro vehículo de su categoría, y lo ha hecho aplicando principios que vienen de la aviación y la ingeniería espacial. El resultado es un coche que te clava al asiento cuando aceleras porque entrega 673 kW de potencia instantánea (915 CV), algo que simplemente no puede hacer un motor térmico por muy sobrealimentado que esté. Total que la física está del lado del coche eléctrico cuando hablamos de aceleración pura desde parado.

El Boeing 737 seguirá siendo el rey indiscutible del cielo con su capacidad para transportar cientos de pasajeros a largas distancias, pero en tierra firme el Xiaomi SU7 le ganaría sin despeinarse. Porque una cosa es volar a 10.000 metros de altura manteniendo velocidad de crucero, y otra muy distinta es arrancar desde cero absoluto, y ahí es donde el motor eléctrico demuestra que la tecnología ha cambiado las reglas del juego de forma definitiva.

Antena 3» Noticias Motor