HYUNDAI N QUIERE CRECER
Hyundai quiere fabricar 100.000 deportivos al año y ya prepara el coche que puede cambiarlo todo: motor delantero y propulsión trasera
Hyundai quiere multiplicar las ventas de sus deportivos N hasta alcanzar las 100.000 unidades anuales en 2030 y prepara un nuevo modelo de motor delantero y propulsión trasera.
Hyundai se ha tomado muy en serio aquello de fabricar coches deportivos. La familia N empezó siendo casi una rareza dentro de la gama de la marca coreana, pero se ha convertido en uno de sus mejores escaparates tecnológicos. Y ahora Hyundai quiere llevarla mucho más lejos: su objetivo es alcanzar las 100.000 unidades N vendidas cada año en 2030.
Para conseguirlo no bastará con seguir desarrollando coches como los actuales. Hyundai ampliará considerablemente la familia y, entre sus próximos proyectos, hay uno especialmente interesante: un nuevo Hyundai N de motor delantero y propulsión trasera, aunque también podrá contar con tracción a las cuatro ruedas.
Un Hyundai N con una receta que suena a BMW
Por ahora Hyundai mantiene en secreto prácticamente todo lo demás. No sabemos qué nombre tendrá, qué motor utilizará ni siquiera qué tipo de carrocería escogerá la compañía. La información desvelada durante su Investor Day apunta únicamente a que será un modelo con motor situado delante y las ruedas traseras como encargadas de transmitir la potencia al suelo, además de contemplar una variante con tracción total.
Es una combinación especialmente interesante porque nos lleva directamente a algunas de las recetas clásicas de los deportivos europeos. BMW ha construido buena parte de su reputación alrededor de coches de altas prestaciones con motor delantero y propulsión trasera, mientras que Hyundai ha seguido hasta ahora caminos bastante diferentes.
Eso tampoco significa necesariamente que vayamos a encontrarnos con un coupé. Podría ser una berlina, un compacto o cualquier otra carrocería. Hyundai no lo ha confirmado y el propio informe que adelanta el proyecto plantea esas posibilidades únicamente como especulación.
Lo que sí sabemos es que debería llegar antes de terminar la década y que formará parte de una ofensiva mucho más grande de Hyundai N.
De 20.000 a 100.000 Hyundai N cada año
Las cifras ayudan a entender la dimensión del cambio. En 2025 Hyundai vendió aproximadamente 20.000 coches N, frente a nada menos que 161.000 unidades de sus versiones N Line, mucho más accesibles y orientadas principalmente a ofrecer una apariencia deportiva. Ahora pretende multiplicar por cinco las ventas de los N auténticos hasta alcanzar las 100.000 unidades anuales en 2030.
Hyundai ha confirmado oficialmente ese objetivo y también que creará un nuevo escalón de altas prestaciones pensado para vender un mayor volumen. Se situará entre los actuales N Line y los N más radicales, utilizando componentes y tecnologías procedentes de estos últimos pero buscando un uso más cotidiano.
Una estrategia que permitiría a Hyundai construir una gama deportiva mucho más completa: N Line como acceso estético, una categoría intermedia para quien quiera más prestaciones sin llegar al extremo y los N como modelos más especializados.
La marca ya ha demostrado hasta dónde puede llegar con coches como el Hyundai Ioniq 6 N de 650 CV, pero alcanzar 100.000 ventas anuales significaría algo bastante diferente: convertir N en una parte importante de su negocio y no únicamente en su escaparate para los aficionados.
Y quizá por eso ese futuro Hyundai de propulsión trasera sea tan importante. No sabemos todavía cómo será, pero sobre el papel utiliza precisamente una de las configuraciones que más asociamos históricamente con los coches pensados para disfrutar conduciendo.