MÁS QUE UN URBANO ELÉCTRICO
Lectores de una revista lo coronaron como mejor Mini Car. Veamos algunos de los aspectos más destacados del pequeño escorpión en modo cero emisiones.
En tiempos de urbanitas en ascenso, cerca de cien mil lectores te quieren transmitir un mensaje. Un mensaje con nombre propio: el Abarth 500e, que ha sido elegido como el mejor Mini Car en los premios Best Cars, otorgados por la revista alemana Auto Motor und Sport. Un mensaje retransmitido por si no ha quedado claro, a decir verdad, porque, además darle a la marca italiana su décimo reconocimiento en la historia de este certamen, hablamos de la segunda victoria consecutiva para el modelo, lo que marca una fuerte consideración hacia el coche.
Una victoria de oro, dado que se trató de la quincuagésima edición de estos premios. Y el mérito para el Abarth 500 eléctrico se resume, tras ser evaluado por un jurado que en los Best Cars no se compone de periodistas, sino de lectores –un total de 94.911 para esta edición del 2026–, en el 23,9 por ciento de los votos absorbidos dentro de su categoría, una de las 13 en las que participaron 480 vehículos.
Su rol multifacético Abarth 500e, el primer eléctrico de la firma, explica en parte el respeto ganado y reflejado en estos lectores del medio alemán. Además del hatchback, la versión descapotable con techo enrollable de accionamiento eléctrico representa una configuración vital en un modelo nacido para llamar la atención en ciudad por aspecto y rendimiento. No es el Fiat 500, es un Abarth y, como tal, el eléctrico actúa en consecuencia. ¡Qué vuelvan los pequeños con carácter y a cielo abierto, ¿por qué no?!
En el Abarth 500e, ese carácter se manifiesta a través de una batería de 42 kWh y de un motor eléctrico que genera una potencia de 133,7 kW –es decir, 155 CV–, y un par de 235 Nm y un 0 a 100 km/h en siete segundos que traducen en números una capacidad de respuesta que no decepciona y que promete a quienes buscan algo más que un urbanita cero emisiones. Y en tiempos de eléctricos y de fabricantes en la búsqueda de soluciones que compensen la ausencia de sonido de los motores de combustión, este representante del segmento A tiene su receta.
“Hagámoslo ruidoso”, dice Abarth en la sección oficial de su 500e, que como eléctrico de rendimiento necesitaba algo más que los dones de su mecánica. Para ello, la marca de Stellantis aplica en su coche un generador de sonido conmutable. Pero el 500e es más que potencia y aceleración. Que sea pequeño no significa que con sus dimensiones el aparcamiento está resuelto. Hay sistemas avanzados en él y una función que destaca es la 360° mediante sensores y cámara de visión trasera para sortear obstáculos invisibles y maniobrar en la mejor trayectoria.
Aunque el término completo suele asociarse al tamaño de los vehículos, al Abarth 500e le corresponde por nivel de equipamiento, diseño y rendimiento. En 2027 veremos si logra la corona del Mini Car de Auto Motor und Sport por tercera vez consecutiva. Su precio es factor influyente. No es un segmento A barato, porque no es un pequeño urbano más, pero aún así puede tentarte con un valor de mercado por debajo de los 30.000 euros sujeto a financiación.