CAMBIO EN EL DAKAR
Inesperado: el Dacia que se convierte en Aston Martin, por "culpa" de Fernando Alonso
El Dacia Sandrider que ganó el Dakar podría transformarse en un Aston Martin gracias a Prodrive. Fernando Alonso está en el centro de los rumores, aunque el piloto acaba de poner en duda su regreso.
Que un Dacia termine convirtiéndose en un Aston Martin parece una de esas transformaciones imposibles en el mundo del automóvil. Sin embargo, es precisamente lo que podría ocurrir en el próximo Rally Dakar. Y detrás de esta sorprendente operación están Prodrive, el coche que ganó la última edición del Dakar y Fernando Alonso, aunque el piloto español acaba de enfriar los rumores sobre su posible regreso a la competición.
La historia comienza con el Dacia Sandrider, el prototipo desarrollado por Prodrive que permitió a Nasser Al-Attiyah y Fabian Lurquin conquistar el Dakar 2026. La marca rumana ha decidido poner fin a su programa oficial de rally-raid a finales de este año, pero eso no significa necesariamente que sus coches vayan a desaparecer de las dunas. Todo lo contrario: la misma base técnica podría continuar compitiendo con los colores de Aston Martin.
De ganar el Dakar con Dacia a competir como Aston Martin
La clave de esta transformación es Prodrive, la empresa británica fundada por David Richards. Aunque muchos aficionados la recuerdan por los Subaru Impreza del Mundial de Rallyes, también mantiene una larga relación con Aston Martin, para la que ha desarrollado y gestionado diferentes programas de competición.
Prodrive conoce especialmente bien el Dakar. Primero desarrolló el BRX Hunter y posteriormente aprovechó esa experiencia para crear el Dacia Sandrider, un prototipo construido específicamente para enfrentarse a las condiciones extremas del desierto. El resultado llegó en enero de 2026, cuando Al-Attiyah consiguió la victoria absoluta para Dacia.
Ahora, según las informaciones conocidas sobre el proyecto, Prodrive estudia reutilizar la plataforma del Sandrider para desarrollar un vehículo con identidad Aston Martin. No sería, por tanto, un todoterreno completamente nuevo, sino una evolución de un coche que ya ha demostrado que puede ganar la competición más exigente de su categoría.
La operación tiene bastante sentido desde el punto de vista técnico. El Sandrider utiliza un chasis tubular, una carrocería de fibra de carbono y un sistema de tracción total concebido para el rally-raid. Al conservar una arquitectura conocida, Prodrive podría concentrar sus esfuerzos en adaptar la carrocería, la mecánica y los elementos necesarios para competir bajo una nueva identidad.
El Aston Martin del Dakar podría tener incluso un nombre sacado de un videojuego
Uno de los detalles más sorprendentes es que la transformación podría ir mucho más allá de sustituir los emblemas de Dacia. Entre las posibilidades que se han planteado aparece el nombre Aston Martin Dreadnought, relacionado con un vehículo conceptual de aspecto militar desarrollado para el universo del videojuego Call of Duty.
Si finalmente se utiliza esta inspiración, el nuevo todoterreno podría presentar una imagen mucho más agresiva, adaptada al lenguaje de diseño de Aston Martin. Eso sí, ni la denominación Dreadnought ni su posible diseño definitivo han recibido confirmación oficial, por lo que todavía habrá que esperar para descubrir qué aspecto tendría el vehículo.
Resulta especialmente curioso que un coche nacido de la experiencia de Prodrive, posteriormente convertido en Dacia y ganador del Dakar, pueda iniciar una tercera etapa luciendo el emblema de un fabricante de deportivos de lujo. Es una muestra de cómo funcionan los grandes programas de competición, donde la ingeniería y las estructuras especializadas pueden sobrevivir a las marcas que inicialmente los financian.
Fernando Alonso aparece en la operación, pero pone en duda su participación
La otra gran pieza de esta historia es Fernando Alonso. Durante los últimos días han aparecido informaciones que apuntaban a un posible regreso del asturiano al Dakar en 2027, nuevamente acompañado por Marc Coma como copiloto. Esta vez, en lugar de hacerlo con Toyota, como sucedió en 2020, competiría con un coche preparado por Prodrive y vinculado a Aston Martin, la marca con la que continúa su trayectoria en Fórmula 1.
Sin embargo, Alonso ha puesto en duda esta posibilidad durante el Gran Premio de Singapur. El piloto ha reconocido que conoce los rumores, pero considera prácticamente imposible compaginar físicamente dos programas tan exigentes como una temporada de Fórmula 1 y el Rally Dakar.
La explicación tiene lógica. El Dakar no consiste únicamente en competir durante dos semanas en enero. Requiere meses de entrenamientos, pruebas específicas, preparación física y adaptación a una conducción completamente distinta de la que exige un monoplaza. Precisamente ese trabajo previo fue fundamental cuando Alonso debutó en la prueba en 2020, temporada en la que terminó decimotercero junto a Marc Coma.
El bicampeón mundial tampoco ha cerrado la puerta a afrontar nuevos desafíos automovilísticos después de su etapa en Fórmula 1. Lo que sí ha dejado claro es que cualquier proyecto de ese tipo necesitará una preparación adecuada y que será él mismo quien lo anuncie cuando llegue el momento.
Por ahora, la posible aparición de Aston Martin en el Dakar sigue sin confirmación oficial y tampoco hay garantías de que Alonso vaya a ponerse al volante. Pero la historia tiene un protagonista que ya ha demostrado su valía: el Dacia Sandrider campeón del Dakar, un coche cuya vida deportiva podría continuar bajo una marca completamente diferente. Y, con Alonso o sin él, sería una de las transformaciones más llamativas de la próxima edición.