NO ES PARA TODOS
El renting está de moda, pero, ¿te interesa de verdad?
El renting en España siguió creciendo el año pasado, y las empresas del sector invirtieron 8.178 millones de euros en la compra de vehículos y matricularon 351.287 unidades, y eso quiere decir que el modelo sigue ganando peso en la movilidad profesional y particular.
Ese volumen sitúa al renting con un peso del 25,7% sobre las matriculaciones totales, pero para entender si te interesa, hay que mirar hacer números desde dos perspectivas: cuanto gastas y qué necesidad real tienes de coche.
Sí, 2025 fue un año en que el renting aumentó inversión y unidades y además aceleró la compra de modelos electrificados dentro de su parque, porque las matriculaciones electrificadas en renting subieron con fuerza. Algo normal cuando el eléctrico todavía genera desconfianza y muchos no quieren quedarse pillados con uno que resulte plantear más problemas que soluciones.
La primera es que es un pago mensual previsible, y la cuota suele incluir seguro, mantenimiento, asistencia e impuestos, lo que te libra de sorpresas de gastos imprevistos. Si valoras la tranquilidad administrativa, el renting compensa por su paquete cerrado. Pagas y te olvidas.
La segunda es la renovación tecnológica, porque con los contratos de 2–5 años renuevas coche y evitas la pérdida de valor en el mercado de segunda mano; además, el renting está incorporando muchos eléctricos y PHEV para que siempre estrenes las últimas tecnologías, y eso te interesa especialmente si temes restricciones urbanas o cambios regulatorios.
Las ventajas fiscales para empresas y autónomos son la tercera, porque las cuotas son deducibles en distintos grados según el perfil del contratante y el uso profesional, y eso inclina la balanza frente a una compra financiada, sobre todo para flotas. No es lo mismo la ecuación para un particular que para una empresa.
Si haces muchos kilómetros al año o necesitas un coche para uso intensivo, el renting te subirá de precio porque los contratos fijan límites de kilometraje y penalizan los excesos, de modo que la compra puede resultar más barata en términos por kilómetro. Piensa siempre en tu uso real antes de firmar.
A largo plazo la compra le sale más barata para quien mantiene el coche 8 ó 10 años porque recuperas parte del capital con la venta y no pagas por la "comodidad" de la gestión mensual. Al final, el renting es un servicio, no una inversión; si prefieres patrimonio, compra.
Además, la flexibilidad tiene su coste y las cancelaciones anticipadas, condiciones de kilometraje y desgaste aceptable generan cláusulas que, mal leídas, disparan el coste final. Lee siempre la letra pequeña y compara ejemplos reales (mismas cuotas, misma dotación de servicios).
El renting está acelerando la electrificación, y en 2025 se matricularon en renting casi 50.000 vehículos electrificados (eléctricos y PHEV), que es un aumento notable respecto a 2024, y el peso de estos modelos en las matriculaciones de renting supera ahora el 14%, así que si tu objetivo es probar un eléctrico sin asumir la caída de precio o la incertidumbre de la batería, el renting te lo hace fácil.
Pero ojo: los beneficios económicos que muestra un PHEV o BEV en renting dependen de que lo recargues regularmente (en PHEV) o que uses bien la autonomía (en BEV). Si no lo cargas, adiós al ahorro, porque el renting te facilita la transición tecnológica, pero no elimina la necesidad de planificar la recarga. Para eso, te interesa más un térmico de los de siempre.
Finalmente, la oferta de renting está respaldada por bancos y grandes operadores que ven oportunidad en flotas y electrificación, y eso reduce el riesgo de suministro y mejora condiciones comerciales, pero también hace que el mercado sea cada vez más profesional y menos “barato” en apariencia.
Sí, te compensa si: quieres previsibilidad de gasto, no quieres gestionar averías ni vender después el coche, prefieres renovar cada pocos años o necesitas ventajas fiscales por tu actividad profesional. En esos casos la tranquilidad vale la cuota.
Sin embargo, no te compensa si haces muchos kilómetros anuales, si prefieres acumular patrimonio o si tu objetivo es el menor coste por kilómetro a largo plazo. En ese caso, lo mejor es comprar y mantener el coche mientras su valor residual sea razonable.
Un último consejo: pide presupuestos cerrados con todos los servicios, simula el caso real (km anual, tipo de uso, penalizaciones por desgaste) y compara con la compra financiada a 4–6 años. El renting es una herramienta, y como tal, funciona bien si la eliges para el trabajo correcto.