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Este país ha enviado miles de cartas alertando a sus ciudadanos. Lo que muchos no saben es que aquí también pueden quitarte el vehículo si el Gobierno lo decide.
¿Te imaginas que un día te llega una carta del ejército diciendo que tu coche podría ser requisado en caso de emergencia? Pues eso es exactamente lo que está pasando en Noruega esta semana, donde miles de ciudadanos han recibido ese aviso en sus buzones, y aunque suene a broma o a película de ciencia ficción, pero resulta que en España tenemos leyes que permiten lo mismo sin que muchos lo sepan. Vamos, que el Estado puede quedarse tu coche si considera que lo necesita, y no hace falta que estemos en guerra.
El ejército noruego ha enviado unas 13.500 cartas informando a los propietarios de que sus vehículos, viviendas y barcos podrían ser confiscados en caso de conflicto. Las cartas no tienen ningún efecto práctico ahora mismo, pero avisan de lo que puede venir si la cosa se pone fea.
Noruega es un país pequeño con muchos recursos naturales y poca población, así que necesita tener controlado qué bienes privados podría usar el ejército en una emergencia. La invasión de Ucrania y las tensiones con Rusia han acelerado estos preparativos, y los nórdicos prefieren ser transparentes con su gente antes de que llegue el momento de actuar. Total, que allí ya saben a qué atenerse si estalla un conflicto.
El jefe de logística militar ha dicho a las claras que la situación de seguridad es la más grave desde la Segunda Guerra Mundial. Pero mira, al menos tienen la decencia de avisar con antelación en lugar de pillar a la gente por sorpresa cuando ya sea demasiado tarde. Es como llevarte un bofetón con aviso porque al menos te da tiempo a girar la cara.
Y no vale que si tal o cual partido, y tampoco a Bruselas, porque aquí tenemos la Ley de Expropiación Forzosa de 1954 (antes de la democracia), que dedica una sección entera a las requisas militares y permite al Estado quedarse temporalmente con vehículos, edificios, terrenos y barcos si lo considera necesario para la defensa nacional. La diferencia con Noruega es que en nuestra España nadie te avisa de nada hasta que ya te están tocando la puerta.
Pero no hace falta tampoco llegar a una guerra para que te quiten el coche porque la Ley de Protección Civil de 2015 ya permite requisar temporalmente todo tipo de bienes cuando las emergencias lo hagan necesario, y durante la pandemia se usó precisamente esa norma para confiscar mascarillas a empresas privadas. El Gobierno de Sánchez impulsó además una reforma de la Ley de Seguridad Nacional que amplía todavía más estas posibilidades porque el texto permite requisar bienes y ocupar propiedades cuando exista una situación de interés para la Seguridad Nacional.
¿Y quién decide cuándo existe esa situación? Pues el propio Gobierno por real decreto. Vamos, que, si mañana hay una emergencia gorda, las autoridades pueden disponer de tu vehículo con una indemnización posterior y tú poco puedes hacer al respecto.
La Ley de Movilización Nacional de 1969 deja claro que todos los recursos nacionales, cualquiera que sea su naturaleza, podrán ser movilizados para las necesidades de defensa, y eso te incluye a ti y a todo lo que tengas.
En la práctica, que el Estado te requise el coche es un escenario muy improbable en circunstancias normales, pero la base legal existe y está más desarrollada de lo que imaginas, así que si algún día la cosa se tuerce no te pillarán desprevenido porque ahora ya lo sabes.
Aquí preferimos no hablar de estas cosas y hacer como que no existen, pero las leyes están escritas y conviene conocerlas. Tu coche es tuyo hasta que alguien decida que lo necesita más que tú, no es alarmismo sino simplemente cómo funciona el sistema cuando las cosas se ponen serias.
El contexto geopolítico actual no invita precisamente al optimismo, y lo que hoy parece lejano puede estar más cerca de lo que pensamos.
¿Alarmismo? No, simplemente, vivir informados.