MÁS DE 200 CV
El Rogue, un modelo destinado a mercados ajenos a Europa, con especial atención al estadounidense, ganará una versión con dos motores eléctricos vinculados a cada eje y que son alimentados por un motor de combustión
Hubo un tiempo en el que Nissan tenía una joya en el mercado estadounidense, un crossover de los que tanto gustan en el país norteamericano, el Rogue. En 2018 vendieron 400.000 unidades, pero ese año ya queda lejos y las ventas se han reducido a casi la mitad en 2025, quedan en 220.000. La razón es obvia, la falta de propulsiones híbridas (solo cuentan con una híbrida enchufable que le acerca demasiado a un 100% eléctrico). Para reaccionar, aunque quizá sea demasiado tarde, la marca japonesa ha presentado un Rogue híbrido puro que llegará al mercado a finales de año.
La tecnología de este sistema híbrido será la e-Power, que consiste en dos motores eléctricos que impulsan cada uno de los ejes. El propulsor de combustión, por tanto, no tiene ninguna responsabilidad en la tracción, solo funciona para generar energía que alimente a los motores eléctricos, los verdaderos protagonistas de este sistema. De esta forma, no hay batería que recargar enchufando el coche a la corriente, que es la demanda de los conductores.
Esta motorización que debería superar los 200 CV de potencia, además, tendrá un consumo contenido que permitirá que el Nissan Rogue e-Power compita de tú a tú frente al resto de crossovers híbridos de éxito en el mercado estadounidense como el Mazda CX-5, el Volkswagen Tiguan o el Toyota RAV4.
Por otra parte, en principio es un modelo destinado a países que no forman parte de Europa, con especial foco en el norte de América. Allí, Nissan sabe que llega algo tarde al segmento de los híbridos con el Rogue. No obstante, las previsiones son de aumento de las ventas de este coche durante 2027, cuando también llegará la actualización de su versión 100% gasolina.
Las novedades del Rogue no se quedan en la motorización, también tendrá un diseño renovado, más cercano al futuro, con un frontal compuesto por celdas, incluyendo sus llamativos faros. El techo negro, contrastando con el color del resto de la carrocería, aporta elegancia a un modelo que gana algo de espíritu deportivo y agresividad estética.
Las actualizaciones deberían llegar también al interior, con pantallas más amplias, tecnología de vanguardia y un rediseño del habitáculo para ofrecer mayor espacio, tanto de carga como para la comodidad de los pasajeros. En definitiva, Nissan ha buscado realizar un trabajo redondo para competir en un segmento tan duro como el de los crossover híbridos con la desventaja de que el resto de modelos ya están asentados.