A 45 METROS BAJO EL MAR
Italia ya ha dado luz verde a uno de los proyectos de infraestructuras más ambiciosos del continente.
El Gobierno italiano ha aprobado el desarrollo definitivo del nuevo túnel submarino de Génova, una gigantesca conexión vial bajo el mar que pretende aliviar de forma drástica el tráfico en uno de los puntos más congestionados del norte del país.
La obra, conocida como Tunnel Subportuale di Genova, contará con una inversión cercana a los 1.000 millones de euros y está considerada por las autoridades italianas como el túnel submarino más grande de Europa.
El proyecto será ejecutado por Autostrade per l’Italia y forma parte del plan nacional para modernizar los accesos logísticos y portuarios de la ciudad.
Según el Ministerio de Infraestructuras y Transportes de Italia, el túnel permitirá crear una nueva vía rápida subterránea para separar el tráfico urbano del tráfico pesado vinculado al puerto de Génova, uno de los más importantes del Mediterráneo.
El Ejecutivo italiano considera que la infraestructura será clave para reducir atascos y mejorar la movilidad tanto de mercancías como de vehículos particulares.
El trazado tendrá aproximadamente 3,4 kilómetros de longitud y discurrirá bajo el fondo marino a unos 45 metros de profundidad.
El proyecto contempla dos galerías independientes con dos carriles por sentido, además de conexiones directas con las principales autopistas de acceso a la ciudad.
Autostrade per l’Italia asegura que la nueva infraestructura permitirá ahorrar millones de horas de circulación al año y reducirá significativamente el impacto del tráfico pesado sobre el centro urbano.
La compañía también destaca que el túnel mejorará la conexión entre el puerto, las zonas industriales y las rutas nacionales hacia el norte de Italia y el resto de Europa.
Las obras ya han comenzado en algunas fases preparatorias y la previsión oficial es que el túnel entre en funcionamiento a finales de esta década.
El proyecto se enmarca además dentro de los planes de modernización financiados parcialmente con fondos europeos y programas estratégicos de movilidad sostenible impulsados por el Gobierno italiano.
Fuentes: Ministerio de Infraestructuras y Transportes de Italia y Autostrade per l’Italia.