¿TE PUEDE PASAR A TI?

Multa de récord nada más empezar el 2026 por avisar de un control por Telegram

Todos usamos Waze para marcar controles, radares, y otros incidentes, y eso nos puede costar muy caro.

Control de tráficoEuropa Press

La Guardia Civil ha pescado a una conductora de Ibiza avisando en tiempo real de un control de tráfico en Telegram, y la multa puede llegarle hasta los 30.000 euros por ese mensaje tan solidario (que le darían para un Cupra). La mujer pasó por el dispositivo sin problemas, todo en orden con su documentación, pero decidió hacer el favor del día avisando al grupo de Telegram de dónde estaba el control y cómo evitarlo. Total que los agentes vieron cómo el tráfico se esfumaba de golpe, buscaron en los grupos de la isla y encontraron el mensaje recién publicado por alguien que acababan de identificar minutos antes. Por eso la clave es hacer los grupos con invitación y revisar las solicitudes a mano.

La historia sucedió en Santa Eulària des Riu el primer fin de semana del año, donde los guardias civiles habían montado un control rutinario en una rotonda. Todo rodaba normal hasta que los coches empezaron a desaparecer de la vía principal y cogían desvíos secundarios sin razón aparente, así que los agentes sospecharon que alguien había cantado la ubicación. Miraron los grupos de Telegram más activos de incidencias de tráfico en Ibiza y ahí estaba el mensaje fresquito con pelos y señales del control, publicado justo después de que pasaran dos mujeres a las que habían identificado sin novedad. Una de ellas era la autora del aviso y se había delatado ella solita. Vamos, que le faltaba un selfi para terminar de delatarse.

Control de la Guardia Civil | DGT

Cómo te cazas tú mismo

Los agentes pararon a las dos mujeres para comprobar documentación, les echaron un vistazo a los papeles y las dejaron seguir porque todo estaba correcto. Una de ellas cogió el móvil y mandó un mensaje al grupo describiendo la ubicación exacta del control y por dónde desviarse para esquivarlo, lo cual parecía un gesto de compañerismo, pero le va a salir por un pico considerable. La Guardia Civil vio cómo el flujo de coches se desplomaba justo después de dejar pasar a esas dos conductoras, buscó en Telegram y ató cabos al momento porque recordaban perfectamente a quién habían identificado.

La conductora se enfrenta ahora a una sanción que va desde los 601 hasta los 30.000 euros según valoren la gravedad del asunto y cuánta gente recibió el aviso. La DGT mira el impacto real del mensaje, así que no es lo mismo un grupo privado de cuatro colegas que un canal con miles de seguidores que se lo reenvían entre ellos. Los 30.000 euros son el tope máximo pero incluso quedarte en los 600 ya fastidia bastante, sobre todo cuando lo único que querías era hacer un favor a los demás y te acabas comiendo una multa por solidario.

Control alcoholemia | EFE

La ley existe aunque nadie se la lea

Pere Navarro lleva meses avisando de que compartir ubicaciones de controles en directo es ilegal, pero mucha gente sigue pensando que los grupos de Telegram funcionan en una especie de limbo legal donde todo vale. La Ley Orgánica de Protección de la Seguridad Ciudadana sanciona el uso no autorizado de información sobre actuaciones de las Fuerzas de Seguridad, así que la base legal está ahí y la DGT ha decidido aplicarla de verdad en vez de quedarse solo en amenazas. Compartir dónde está un control mientras sigue activo cuenta como obstrucción a la labor policial, punto pelota.

La DGT persigue tanto a los administradores de los canales como a los usuarios que mandan estos avisos, porque todos colaboran en el mismo tinglado de esquivar controles. No hace falta que seas el dueño del grupo ni que tengas miles de seguidores, basta con que mandes la ubicación exacta de un dispositivo policial para que otros lo eviten y ya estás dentro del paquete sancionable. Telegram está en el punto de mira porque ahí es donde más circula esta información, aunque aplicaciones como Waze también preocupan a Tráfico por permitir marcar presencia policial en tiempo real.

El nuevo Apple Maps se pone al día para recuperar el terreno perdido frente a Google y Waze | Unsplash

Avisar solo vale si la información ya no sirve

La Guardia Civil aclara que hablar de controles sí es legal, pero solo cuando la información no va en directo ni incluye coordenadas precisas que permitan evitar el dispositivo. Puedes comentar que ayer viste un control en tal carretera o que los fines de semana suelen montarlos en determinadas zonas, eso no hay problema porque ya no le sirve a nadie para esquivar nada. El lío viene cuando mandas un mensaje tipo "ahora mismo hay un control en la rotonda de Santa Eulària, coged la desviación por la calle X" mientras los agentes siguen allí trabajando, porque entonces entras de lleno en zona de multa.

La diferencia entre lo legal y lo sancionable está en el tiempo y la precisión del aviso, vamos. Una cosa es colaborar avisando de un accidente o un atasco para que la gente planifique mejor su ruta, y otra muy distinta es montar una red de vigilancia para que todo cristo esquive los controles de alcoholemia o velocidad. El problema no es la tecnología, sino el uso que le das, porque ayudar a evitar dispositivos policiales en activo es obstrucción aunque lo hagas con la mejor de las intenciones.

El caso de Ibiza demuestra que la DGT ya no se queda en advertencias y ha empezado a sancionar de verdad, así que arriesgarte a pagar entre 600 y 30.000 euros por ahorrarte una posible multa de tráfico no parece un cálculo muy fino. La conductora que mandó el aviso quería hacer un favor al grupo y ha acabado con un marrón considerable, así que la moraleja es clara: si pasas por un control sin problemas, mejor seguir tu camino y guardarte la información porque el papel de confidente sale carísimo.

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