BUQUE INSIGNIA SKODA
El nuevo buque insignia de Skoda tendrá siete plazas, más de 600 km de autonomía y algo que muchos coches eléctricos están eliminando
El Skoda Peaq anticipa su interior antes de su presentación: siete plazas, pantalla vertical, mandos físicos y más de 600 km de autonomía.
Skoda prepara el lanzamiento de su nuevo modelo más grande y ambicioso. Se llama Skoda Peaq, será completamente eléctrico, tendrá capacidad para siete ocupantes y se situará en lo más alto de la gama de la marca checa.
Su presentación oficial tendrá lugar el próximo 23 de junio en Francia, pero Skoda ya ha mostrado los primeros bocetos de su interior. Las imágenes anticipan un habitáculo amplio, con una gran pantalla vertical, una consola central flotante y controles físicos para algunas de las funciones más utilizadas.
El nuevo Skoda Peaq tendrá siete plazas
El Peaq ha sido desarrollado como un gran SUV eléctrico familiar. Su interior estará distribuido en tres filas de asientos y permitirá viajar con hasta siete personas, una configuración poco habitual dentro del mercado de los coches eléctricos.
La marca quiere convertirlo en su nuevo buque insignia, por encima del Enyaq y como alternativa eléctrica a modelos familiares de gran tamaño como el Kodiaq. El espacio interior será, por tanto, uno de sus principales argumentos.
Skoda asegura que el habitáculo ha sido diseñado para ofrecer una sensación de amplitud y calma visual. Para conseguirlo, ha recurrido a un salpicadero de líneas horizontales, con pocos elementos a la vista y una distribución sencilla de los mandos.
El diseño toma como referencia el prototipo Vision 7S, presentado en 2022. Aquel modelo ya anticipaba un SUV eléctrico de siete plazas y estrenaba el lenguaje de diseño Modern Solid que la marca está aplicando progresivamente a sus nuevos vehículos.
La primera pantalla vertical de Skoda
El elemento más llamativo del interior será la pantalla central de infoentretenimiento. Estará colocada en posición vertical y será la primera de este tipo utilizada por Škoda en un modelo de producción.
Junto a ella habrá un cuadro de instrumentos digital compacto, situado delante del conductor. La intención es reducir la cantidad de información visible y simplificar el manejo del vehículo.
Los reposabrazos delanteros serán ajustables y estarán diseñados para facilitar el acceso a la pantalla. Además, el habitáculo incorporará soportes magnéticos con carga inalámbrica para teléfonos móviles.
La consola central tendrá un diseño flotante, dejando libre su parte inferior para crear más espacios de almacenamiento. Es una solución cada vez más frecuente en los coches eléctricos, ya que estos modelos no necesitan una palanca de cambios tradicional ni un túnel de transmisión tan voluminoso.
Skoda mantendrá los controles físicos
A pesar de la importancia de la pantalla central, Škoda no trasladará todas las funciones del coche al sistema táctil. El Peaq conservará controles físicos para manejar la climatización, modificar el volumen y acceder a otras funciones básicas.
Esta decisión puede ser uno de los aspectos más valorados del nuevo modelo. En numerosos coches actuales, incluso las operaciones más sencillas obligan al conductor a navegar por diferentes menús de la pantalla.
Los botones físicos permiten realizar estos ajustes de forma más rápida y sin apartar tanto la vista de la carretera. Škoda apuesta así por combinar una interfaz digital moderna con una forma de uso más sencilla y tradicional.
El interior utilizará un concepto de materiales denominado Lodge. Combinará superficies textiles suaves con elementos más resistentes en las zonas de mayor contacto. La intención es crear un espacio cómodo, pero también preparado para el uso diario de una familia.
La presentación del 23 de junio servirá para conocer el diseño definitivo, las motorizaciones, la capacidad de la batería y la autonomía del nuevo Peaq. Por el momento, Skoda ha confirmado que será su SUV eléctrico de siete plazas y que estrenará una nueva concepción del interior dentro de la marca.