GIRO HISTÓRICO EN MASERATI
Los nuevos Maserati podrían ser "Made in China", desarrollados por la propia Huawei
Maserati negocia una alianza con Huawei y JAC que podría cambiar por completo sus próximos coches eléctricos: tecnología china, producción en China y el tridente italiano.
Maserati es una de esas marcas cuyo nombre está inevitablemente ligado a Italia. Diseño italiano, deportivos fabricados en Módena y motores que durante décadas han sido una parte fundamental de su personalidad. Pero el próximo gran paso de la compañía podría llevar buena parte del desarrollo de sus coches a miles de kilómetros de allí.
Stellantis está negociando una alianza industrial entre Maserati, Huawei y el fabricante chino JAC Motors. Las conversaciones fueron confirmadas recientemente por Reuters, aunque por el momento ninguna de las compañías ha anunciado un acuerdo definitivo.
Sin embargo, diferentes informaciones procedentes de China van bastante más lejos y aseguran que ya existirían planes para desarrollar dos nuevos Maserati eléctricos: un gran turismo y un SUV de tamaño medio-grande.
Huawei podría poner buena parte de la tecnología
La distribución de responsabilidades sería especialmente llamativa. Huawei aportaría buena parte de la arquitectura tecnológica del vehículo, incluyendo sistemas eléctricos, software, infoentretenimiento y tecnologías de asistencia a la conducción.
No es precisamente terreno desconocido para la tecnológica china. Huawei lleva años aumentando su presencia en la industria del automóvil mediante HIMA, su ecosistema para desarrollar vehículos junto a diferentes fabricantes chinos.
Uno de sus mejores escaparates es el espectacular Maextro S800, una berlina de lujo desarrollada precisamente junto a JAC que quiere competir con coches como el Mercedes Clase S o incluso modelos de Bentley y Rolls-Royce.
Y esa experiencia podría terminar ahora debajo del tridente de Maserati.
Un Maserati fabricado inicialmente en China
JAC tendría un papel todavía más importante. Las informaciones publicadas en China apuntan a que el fabricante se encargaría de la ingeniería y de buena parte de la producción en su planta de Hefei.
Eso significa que, técnicamente, algunos de los próximos Maserati podrían nacer en China.
La fórmula que se estudia para los mercados internacionales permitiría, eso sí, mantener parte de la fabricación en Italia. Las carrocerías podrían producirse inicialmente en China y enviarse posteriormente a las instalaciones italianas para completar elementos como el interior, los acabados de lujo y la puesta a punto del chasis.
Maserati seguiría teniendo además un papel esencial en el diseño y en la personalidad de sus coches.
El mismo coche podría tener dos marcas diferentes
La estrategia podría ser todavía más curiosa. Según las informaciones publicadas hasta ahora, estos vehículos podrían comercializarse en China bajo la marca Maextro y convertirse en Maserati para los mercados internacionales.
No sería simplemente colocar un logotipo diferente, pero sí permitiría compartir tecnología, ingeniería y costes de desarrollo entre ambas compañías.
El primer modelo podría ser un gran turismo eléctrico destinado a continuar la filosofía del Maserati GranTurismo. Después llegaría un SUV eléctrico situado previsiblemente por encima o alrededor del actual Grecale.
La operación tiene sentido desde el punto de vista económico. Maserati atraviesa uno de los momentos más delicados de su historia reciente: sus entregas mundiales cayeron por debajo de las 8.000 unidades en 2025 y la compañía registró pérdidas operativas cercanas a los 200 millones de euros.
Utilizar la tecnología y la capacidad industrial que China ya tiene desarrollada permitiría reducir enormemente los costes y, sobre todo, acelerar el lanzamiento de nuevos modelos.
La cuestión es que también cambiaría profundamente lo que entendemos por un Maserati. El diseño podría seguir siendo italiano y la puesta a punto realizarse en Módena, pero buena parte de la tecnología que habría debajo podría proceder directamente de Huawei y JAC.